No se sabe bien qué, pero hay algo dentro de Lionel Scaloni que lo hace salir una y otra vez a la puerta de su casa en Pujato desde el martes, cuando volvió a su ciudad natal luego de obtener el subcampeonato en el Mundial 2026, a saludar a cuanto hincha de la selección argentina se acerque para felicitarlo. “No puedo no salir, está la gente y la verdad que es una caricia, está bueno. Ellos lo merecen”, le dijo al medio Envica quien, unas horas antes, puso en duda su continuidad en la albiceleste después de diciembre, cuando se vence su contrato.
Autógrafos insólitos y recreo en bici: cómo son los días de Scaloni en Pujato
El entrenador de la selección argentina, Lionel Scaloni, descansa en su ciudad luego de la Copa del Mundo en la que la albiceleste consiguió el subcampeonato
Siempre con una sonrisa, Lionel Scaloni sale a saludar a las personas que se acercan a saludarlo a su casa de Pujato tras el Mundial.
Desde el regreso de Estados Unidos, la puerta de la casa de los Scaloni en Pujato es un desfile de hinchas de la selección argentina (los hay desde Córdoba hasta Bariloche), medios, curiosos o vecinos de toda la vida que quieren saludar a uno de los entrenadores más exitosos de la historia, que consiguió desde trofeos y medallas hasta una cohesión popular en torno al equipo que tiene a Lionel Messi como capitán como hacía mucho tiempo no se veía.
En el medio, el entrenador de la selección también aprovecha para descansar y despejar la cabeza, aunque sea por un rato, arriba otra de sus pasiones: la bici.
Los días de Scaloni en Pujato
La mecánica es la misma desde hace varios días: Scaloni sale a la puerta de su casa, saluda personas desconocidas, vecinos de toda la vida, se saca fotos y firma autógrafos. Algunos de ellos, en objetos o lugares insólitos.
Apenas llegó a su ciudad, con la primera concentración de gente, la prensa consultó por sus palabras sobre su continuidad al frente de la selección. Después de volver a aclarar que se tomaría hasta diciembre para pensarlo, arrancó la ronda de autógrafos que sigue hasta hoy.
Una de las imágenes más curiosas fue la de un perro caniche al que Scaloni le firmó una prenda especial para mascotas a pedido de su dueña. "Fuimos a recibir al campeón. Estábamos almorzando y somos muy fanáticos de Scaloni. Sabíamos que llegaba a Pujato y almorzamos rapidito para ir a recibirlo”, contó Sandra, dueña de la caniche Pupe y oriunda de Arequito, al medio C5N.
Recientemente, se viralizó un video que muestra a Scaloni firmando un Citroën 3CV ploteado con los jugadores y el entrenador de la selección. Sin dudarlo, autografió capot y puerta del conductor. Algunos en redes, a modo de chiste y un poco en serio, dijeron que aprovechen la marea de autógrafos para acercarle un contrato que lo una al equipo nacional, al menos, hasta 2034.
Regalos curiosos
No todos son pedidos hacia el entrenador. Muchas de las personas que se acercaron hasta Pujato le llevan regalos a Scaloni, que los acepta de buena manera a pesar de que varios son por demás de curiosos.
El primero fue una torta rogel, enviada desde Buenos Aires por un canal de televisión y entregada por el cronista que lo entrevistó el día de la llegada del entrenador a su ciudad. A eso le siguieron otras tortas, camisetas, banderas y hasta una bandeja de frutillas.
Vuelta en bici para descomprimir
Entre saludo y saludo, Scaloni aprovecha para descansar, uno de los objetivos de su estancia en Pujato.
En las últimas horas, se lo vio andando en bici por Casilda. Si bien no se conoció la ruta exacta que hizo, la vuelta por ciudades aledañas a Pujato movilizó a los vecinos de esas localidades, que filmaron al entrenador de la selección pedaleando por las calles.
Al volver del entrenamiento, Scaloni siguió saludando a las personas que se acercaron hasta su casa. Probablemente lo seguirá haciendo hasta que vuelva a su casa en Mallorca, en donde no sólo preparará los amistosos que la selección argentina tiene por delante (hay una ventana entre septiembre y octubre, y otra en noviembre) sino que se tomará el tiempo para pensar si sigue o no al frente de la albiceleste, a la que le queda por delante una etapa que es casi refundacional.
Queda descifrar qué es lo que hace que Scaloni siga dedicándose una y otra vez a la gente que le brinda cariño todos los días, que le pide un autógrafo, una foto o, simplemente, que no se vaya. Que se quede en el banco de la selección. Tal vez, esa cuestión interna también tenga la respuesta a una decisión que, anticipó, tomará en el transcurso de este semestre.




















