"Nunca fumé marihuana porque soy de otra época y no defiendo ninguna adicción", afirmó el presidente de Uruguay, José Mujica. pero resaltó que el narcotráfico es "más problema" que el consumo del estupefaciente o de otras drogas porque "tiende a multiplicar" el grado de violencia en la sociedad y "es una enfermedad que corroe por abajo".
Insistió con la despenalización del consumo de marihuana
"Planteamos la hipótesis de regular el mercado de la marihuana como una tentativa para arrebatarlo" a los narcotraficantes y "permitirá tratar a los consumidores problemáticos" porque "si se mantienen clandestinos o escondidos" no se puede hacer "nada" por ellos, recalcó.
El Ejecutivo uruguayo presentó el año pasado un proyecto de ley por el que se autoriza al Estado a asumir "el control y la regulación de actividades de importación, exportación, plantación, cultivo, cosecha, producción, adquisición, almacenamiento, comercialización y distribución de cannabis o sus derivados".
El proyecto, que tiene estado parlamentario, recibió críticas y resistencia de la oposición y también de parte de los uruguayos, según las encuestas, por lo que Mujica frenó la iniciativa.
El mandatario comparó la situación del mercado ilegal de la marihuana con la práctica de abortos clandestinos.
En este caso, el Parlamento despenalizó la interrupción del embarazo hasta la semana 12 de gestación siempre que se sigan ciertos procedimientos regulados por el Estado.
La legalización "saca el problema de la sombra y nos permite tratar de incidir" para que la mujer "vaya hacia atrás en su decisión (de abortar)", argumentó Mujica.
La idea primaria es "tratar de ayudarla" y eventualmente "convencerla" de evitar el aborto, porque "muchas veces" hay un problema de falta de medios, soledad, falta de información o prejuicios familiares", agregó el mandatario, para quien con la legalización del aborto "se salvan más vidas".
Fuente: Télam