El abogado querellante de una de las víctimas del cura Marcelino Moya, imputado por abuso sexual a dos menores, cuestionó duramente el accionar de la Iglesia por la falta de colaboración en la investigación penal, en medio del silencioso traslado del sacerdote a una clínica privada de Buenos Aires para tratarse de un problema de salud.
Moya: cuestionan a la jerarquía eclesiástica
24 de enero 2017 · 08:56hs
Es que ahí reposa el punto que genera mayor controversia: tanto la titular de la Unidad Fiscal de Villaguay, Nadia Benedetti, como los abogados de los denunciantes, aún no pudieron acreditar la presencia del religioso en la clínica San Camilo, ubicada en el barrio porteño de Villa Crespo. Para ello la fiscal había remitido un oficio dirigido a las autoridades del establecimiento médico, no solo solicitando que confirmen el ingreso del paciente y su posterior internación, sino también que sea facilitada su historia clínica.
En esos términos está motivado el planteo al Arzobispado de Paraná y a su principal responsable, Juan Alberto Puiggari, porque consideran que existe un retaceo de información en una de las causas que pone contra las cuerdas a la jerarquía eclesiástica. "Nosotros nos reunimos con la fiscal con la lógica preocupación por el estado de salud de Moya. Hay un hermetismo alrededor de todo esto, aunque lo único que logramos saber que él está internado en una clínica de Buenos Aires. Con el otro querellante, Carlos Montiel, manifestamos que de parte de la Iglesia no hemos tenido ningún tipo de colaboración, tanto en la investigación que lleva adelante la Justicia como en el proceso diocesano que encara la curia", afirmó en diálogo con UNO el abogado querellante Juan Pablo Cosso.













