Secciones
islas

Miradas: cuatro postes y un alambrado

Es habitual que cualquier persona que tiene ganas de quedarse con un pedazo de tierra plante cuatro postes y un cartel de "Propiedad privada".

Martes 28 de Julio de 2020

Hay cosas que parecen que nunca tienen solución. O por lo menos uno piensan que hay problemas a los cuales no le encuentran o no quieren encontrarle una respuesta. Al menos siento eso como paranaense al ver los inconvenientes de larga data que hay en el transporte público o la cantidad de pozos que hay en las calles. Solo por el hecho de dar dos ejemplos, aún sabiendo que hay otras cuestiones sin resolver que pasan de largo, más allá del color político que esté al frente del municipio. Como habitante de esta querida ciudad también siento que metiéndole cabeza se podría encontrar una solución, o al menos tener ganas de buscarla para poder ponerle punto final.

Embed

Ahora bien, esto viene a colación al leer todos los días noticias que tienen que ver con la quema de los pastizales en las islas que están entre Victoria y Rosario. Otro tema que no es nuevo en la agenda periodística y que tampoco parece llegar a buen puerto. Al menos hasta estos días, donde parece que las autoridades de Entre Ríos, Santa Fe y de la Nación empezaron a preocuparse por el tema para investigar quiénes son los responsables de semejante daño a la naturaleza. Y a la hora de encontrar culpables no hay que dar tantos rodeos. Está claro que los responsables son los que se hacen llamar los dueños de esas islas, a ellos habría que caerles con todo el peso de la ley. El dato positivo es que ahora conocemos sus nombres, y que si la Justicia se demora en tomar alguna resolución, al menos ya tienen la condena de la sociedad.

Ahora bien, en el párrafo anterior puse “los que se hacen llamar dueños”, porque en honor a la verdad no tengo para nada claro cómo llegaron a poseer tantas hectáreas en las islas del Delta. Pero esto tampoco es una situación nueva, ya que es habitual que cualquier persona que tiene ganas de quedarse con un pedazo de tierra plante cuatro postes, ponga un alambrado y ya está. Así de sencillo es, sin que falte un cartel en el cual se pueda leer: “Propiedad privada”. Así, podemos recorrer parajes ribereños desde Paraná hasta Diamante donde esto es moneda corriente. Como en La Jaula o La Juanita, lugares hasta donde se han construido muros hasta la orilla del río para evitar el paso de las personas. En otras localidades la situación se repite y las explicaciones sobre la permisividad que existe en esto también las deberían dar los que están al frente de las juntas de gobierno.

Algo de esto sucede en las islas frente a Victoria. Sería bueno que lo primero que hagan los dueños de esos sectores es mostrar un papel que los acredite como tales. Si lo tienen, habrá que verificar la autenticidad del mismo.

El mismo fiscal de Estado de Entre Ríos, Julio Rodríguez Signes, se encargó de hablar del tema en el programa La Radio de UNO.

Signes.jpg

“Es un tema que lo vengo planteando desde que tengo uso de razón. En realidad, si uno lee el Código Civil, las islas son de dominio público de los estados, pero a lo largo de gran parte del siglo XX hemos sido desposeídos de las mismas. Primero porque hubo gobiernos, sobre todos los de facto, que vendieron las islas. Lo cual era ilegal, pero lo hicieron. Luego hubo otro mecanismo que era la usucapión o también llamada prescripción adquisitiva, donde la gente decía que las había poseído por más de 20 años a título de dueño y lograron sentencias judiciales a su favor. De esa manera hemos perdido las islas”, indicó.

Si está claro cómo fue que estas personas se quedaron con esas hectáreas, está claro que el Estado nacional puede tener la solución al problema en sus manos. ¿Por qué no recuperar esas islas? Buscar los mecanismos posibles para que esto sea posible no creo que sea tan complicado. Al menos uno piensa que puede ser así, evitando largos litigios que seguramente harán que la gente se olvide rápidamente del tema. Es lo que habitualmente sucede en nuestro bendito país. Hoy todos se interesan por el tema y se han transformados en querellantes. Solo espero que las autoridades castiguen a los culpables y tomen cartas en el asunto para terminar con el autoritarismo de quienes piensan que, poniendo cuatro postes y un alambrado, se creen que tienen el derecho de poseer un pedazo de las islas entrerrianas.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario