Las lesiones son un llamado de atención en Patronato
Por Matías Larraule
Patronato inició este lunes la octava semana de pretemporada. En la jornada el cuerpo técnico recuperó dos jugadores que venían de sufrir lesiones musculares: Dardo Miloc y José Barreto. Ambos formaron parte de los movimientos tácticos que ordenó el entrenador Gustavo Álvarez en el predio La Capillita. Por contrapartida, el Rojinegro sufrió las bajas de Oliver Benítez, Lautaro Torres y Fernando Luna.
El diagnóstico emitido por el cuerpo médico informó que el marcador central padece un desgarro en el recto anterior izquierdo. El ex-Ferro sufrió un desgarro en el gemelo interno izquierdo. Luna, por su parte, acusó un desgarro en el recto anterior del cuádriceps derecho. De esta manera la cantidad de roturas fibrilares ascendió a siete futbolistas.
“Analizamos muchas variable, pero a ciencia cierta no hay una causa uniforme en todos los casos. Algunos venían con una sobrecarga muscular. Quisieron seguir por la nobleza que tienen a la hora de entrenar. El músculo que estaba bien, sin previo aviso, y en una jugada puntual de entrenamiento se ha lesionado, pero no hay que perder de vista los cinco meses de entrenamiento aislados y estos son los costos que se pagan”, indicó Gustavo Álvarez, en conferencia de prensa brindada a través de la plataforma Zoom.
“Toda planificación se basa en la teoría y en la experiencia. Nos basamos en la teoría y la experiencia la vivimos día a día porque es un aprendizaje permanente esto de entrenar con un plantel después de cinco meses aislado y con jugadores que no había entrenado con nosotros antes. Peso a eso revisamos el manejo diario de las cargas. Si bien es algo común en todos los equipos, nos quiere decir que no sea un tema que nos preocupe y estemos atentos para prevenir”, profundizó.
La seguidilla de lesiones se produjo antes del inicio de la pandemia. No obstante Álvarez describió como una situación “desagradable” sufrir bajas. “Es mejor que no pase nunca. En la pretemporada pasada sufrimos las lesiones de Luna y Urribarri y los perdimos para los primeros partidos. Ahora es algo parecido, con algunos casos más. Pienso que tiene que ver el parate que hemos tenido, pero no por eso dejamos de revisar el manejo de las cargas para prevenir. Si me das a elegir es mejor que no pase nunca y si algún jugador tiene molestias pararlo unos días para que se recupere y seguir entrenando. Tener bajas en cualquier momento del año, tanto para el cuerpo técnico como para los jugadores, es algo desagradable”, afirmó.
Dentro de este escenario, con hipotéticas ausencias por lesiones o casos positivos de Covid-19, Álvarez indicó que todos sus dirigidos gozarán de oportunidades. “Dios quiera que la rotación no se produzca por lesiones, sino por nivel”, deseó. “Estamos trabajando con 35 jugadores. Todos entrenan de la misma forma. Evaluaremos y el que esté mejor, jugará”, aseveró.
Llegó la hora de jugar
La fecha de inicio de la Liga Profesional no se oficializó, pero en Patronato hay necesidad de competir. En este sentido, el Rojinegro tiene confirmado dos juegos amistosos. Ambos lo disputará ante Atlético Rafaela, equipo que compite en el campeonato de la Nueva Nacional. El primer cotejo se desarrollará el próximo sábado desde las 10 en el estadio Grella. Siete días después el Santo le devolverá la visita a La Crema
“Tengo en mente ver las opciones que cuento en cada puesto. Quienes comiencen jugando el primer tiempo del sábado será una mera cuestión de formalidad, pero no es algo que tenga pensado para el arranque de campeonato. Hay mucho por definir y estos amistosos viene muy bien para eso”, explicó Álvarez.
“Buscaremos desarrollar laidea, ver cuanto está consolidado y en que hay que insitir parq que se consolide. Colectivamente ver como esta asimilada en el plantel la idea de juego e individualmente los niveles de cada jugador para compararlo con su competencia en el puesto y para ver individualmente la función que le corresponde, dentro de la idea, a cada jugador y como la ejecuta cada uno”, amplió el DT.