En las concesionarias aseguran que venden las motos con cascos, más allá del Decreto Nº 757 que firmó la intendenta de Paraná, Blanca Osuna. Lo llamativo es que en las calles de la capital provincial los conductores de motocicletas, en un altísimo porcentaje, circulan sin la protección.
Las concesionarias venden motos con cascos, pero siguen sin usarlo
Tampoco llevan la patente correspondiente del rodado, a pesar de que también es obligatorio desde la última semana de junio, cuando Osuna firmó la normativa.
Si bien no hay declaraciones oficiales, en las concesionarias explicaron que en algunos casos regalan los cascos y que en otros van dentro del precio final del vehículo.
En un salón de ventas de avenida Ramírez revelaron que “la moto que se vende sale del local con casco, patente y un mes de seguro”. Todo se suma al precio final. Por ejemplo una moto 150 centímetros cúbicos, fabricada en el país, modelo Enduro cuesta 10.200 pesos. Pagando ese importe está lista para transitar en las calles de la ciudad.
Por estos días continúa siendo accesible la compra de estas motos cero kilómetro. La operación se puede formalizar con un recibo de sueldo, que tenga seis meses de antigüedad en el trabajo, la boleta que verifique el pago de un servicio y el Documento Nacional de Identidad.
Cumpliendo estos mínimos requisitos se puede llegar a pagar hasta en 24 cuotas de 717 pesos lo que representa terminar desembolsando 17.208 pesos.
La decisión
Teniendo en cuenta que, por un lado, las motos continúan siendo “bastante accesibles” para poder adquirirlas, lo que apuntala el ritmo de ventas (Ver nota relacionada) y que por el otro el tránsito en la ciudad se vuelve cada vez más salvaje, la intendenta de Paraná decidió firmar el Decreto Nº 757, en donde dispuso que los comercios que vendan motos en sus distintas clases y cilindradas “solo podrán entregarlos una vez realizado el trámite de inscripción ante el Registro de la Propiedad Automotor y colocada la patente”.
Por lo que UNO pudo saber, la situación no es tan fácil de resolver , ya que el propietario para conseguir la chapa patente tarda entre tres y cuatros días.
“La gente compra la moto y se la quiere llevar andando”, aseguraron desde la concesionaria de motocicletas más grande la ciudad y desmintieron que los vehículos salgan con los caños de escapes reformados desde los locales comerciales.
Ventas
Lo que UNO averiguó es que las ventas de motocicletas continúan a buen ritmo en la capital provincial. Más allá de que ahora las concesionarias se reconocen “fuera de temporada”, la facilidad para conseguir préstamos sigue impulsando las operaciones. Los empresarios aprovechan también y lanzan diferentes promociones. Una de las firmas que está en el mercado desde hace décadas, lanzó un spot publicitario que finaliza aconsejando la utilización del casco protector.
Todos buscan cómo llegar a los nuevos compradores para que no se enfríen las ventas después de años de batir récords en comercialización. Luego de que se conociera la firma del Decreto Nº 757 en donde “se analizaron las normas reguladoras del tránsito” y se dieron cuenta de que no se usa el casco y que muy pocos tienen el seguro; que muchos carecen de la licencia de conducir o no tienen colocada la patente de los rodados por no estar inscriptos en los registros, ahora parece abrirse una nueva etapa en la ciudad.
Por lo pronto los empresarios aseguran que en sus locales se cumplen las normas. Por lo tanto la responsabilidad recae en forma directa en los motociclistas.
¿Por la nafta o la cabeza?
Accesorios de motocicletas tienen una broma algo macabra. Entre ellos reconocen que les preguntan a los potenciales compradores: “¿A los cascos los quieren para cargar nafta o para salvarse de un golpe fuerte en la cabeza?”. Si la respuesta apunta solo a comprar combustible, los comerciantes indican que hay un casco que cuesta 160 pesos u otro que llega a los 179.
Como siempre pasa, si se busca una mejor calidad, hay que pagar un poco más. Bastante. Los cascos “buenos” tienen un piso de 450 pesos y un techo que ronda los 1.500 pesos.
Las cifras
1.500 pesos cuesta uno de los cascos más caros que se venden en el mercado paranaense.
160 pesos vale el casco que en los locales de venta de accesorios y repuestos lo denominan como “los para cargar nafta”.
40 son las muertes por accidente de motos que se proyectan desde el Servicio de Terapia Intensiva del San Martín para fin de 2012.














