Por el feriado del Día Internacional de los Trabajadores, que este año cae viernes, comienza mañana un nuevo fin de semana largo. Si bien puede generar un movimiento turístico a nivel país, la mayoría de los destinos registran baja demanda; Entre Ríos no es la excepción y el panorama dista de ser alentador. Así lo confirmó el presidente de la Cámara Entrerriana de Turismo (CET), Juan Manuel Acedo, quien advirtió que las reservas vienen “muy por debajo de lo esperado”, en un contexto económico que condiciona las decisiones de viaje y reduce la posibilidad de escapadas frecuentes.
Fin de semana largo: hay bajas reservas y las expectativas en el sector turístico son moderadas
La tendencia se da a nivel país y Entre Ríos no es la excepción. Esperan un mayor movimiento para el fin de semana largo del 25 de mayo
Por Vanesa Erbes
Las termas de la provincia serán el gran atractivo durante este fin de semana largo y el resto de la temporada
Según explicó, los relevamientos diarios que realiza el sector muestran un comportamiento dispar, con una excepción marcada: la ciudad de Concordia, que este fin de semana será sede de una fecha del TC2000 y ya registra niveles de ocupación casi plena, especialmente en alojamientos cercanos al Autódromo. “Desde el miércoles prácticamente ya no había disponibilidad en esa zona”, señaló.
Sin embargo, ese escenario contrasta con el resto de la provincia, donde predominan las consultas por sobre las reservas confirmadas. “Hay muy pocas reservas y esto también se explica por la cercanía con el último fin de semana largo. No pasó ni un mes y los bolsillos no están como para darse tantos gustos o hacer varias escapadas seguidas”, remarcó Acedo.
En ese sentido, anticipó que el movimiento turístico estará impulsado principalmente por excursionistas, es decir, visitantes que viajan por el día o pernoctan una sola noche. “Va a ser un fin de semana donde el excursionista va a ser clave. Tenemos que estar preparados para recibir ese tipo de turismo”, sostuvo.
Panorama incierto
Uno de los factores que incide en la baja demanda es la acumulación de fines de semana largos en un período corto. Acedo recordó que, en otros contextos, esta coincidencia no afectaba significativamente el flujo turístico, pero que la situación actual es distinta. “Hoy los tiempos han cambiado. Antes, aunque hubiera dos fines de semana largos en el mismo mes, la gente viajaba igual. Ahora el bolsillo no acompaña”, explicó.
No obstante, el sector mantiene mejores expectativas para el próximo feriado largo del 25 de mayo, que podría generar un mayor movimiento. “Creemos que va a tener otra respuesta. Son tres fines de semana largos en menos de 60 días, y eso hace que el turista tenga que elegir”, analizó.
Además, destacó que la configuración del calendario también influye: “Siempre es preferible que el feriado caiga un lunes, como será el 25 de mayo. En el caso del 1° de mayo, al ser viernes, limita la posibilidad de viajar cuando hay mucha gente que trabaja el sábado”.
Termas, el producto estrella
Con la llegada de las bajas temperaturas, el turismo termal vuelve a posicionarse como el principal atractivo de la provincia. “Estamos entrando en la época ideal para disfrutar de las termas, que son el producto estrella en esta temporada”, afirmó Acedo.
Si bien destacó que el termalismo mantiene su vigencia durante todo el año, explicó que en otoño e invierno cobra mayor protagonismo. “En verano se combina con playa, carnavales u otras actividades. Ahora, con el frío, las termas pasan a ser el eje central de la propuesta turística entrerriana”, indicó.
Precios y esfuerzo del sector
El contexto económico también plantea desafíos en materia de costos y precios. Acedo fue claro al señalar que el sector gastronómico se ve obligado a trasladar los aumentos de insumos a los precios finales. “Es imposible sostener un servicio de calidad sin reflejar el costo de la materia prima”, afirmó.
En cambio, el sector de alojamiento intenta amortiguar el impacto para no desalentar la demanda. “Estamos haciendo el máximo esfuerzo posible. Si no cuidamos el precio del alojamiento, es muy difícil que el turista elija quedarse en la provincia”, explicó.
En esa línea, remarcó que hoy predominan estadías más cortas y flexibles. “Ya no existe más eso de reservar tres o cuatro noches por un fin de semana largo. El turista elige una o dos noches, lo justo y necesario”, detalló.
La rentabilidad, reconoció, es uno de los puntos más sensibles. “Es una palabra que hoy duele. Estamos trabajando más para cubrir costos que para generar ganancias”, admitió.
Perfil del turista
El escenario actual también evidencia transformaciones en la demanda. Acedo destacó que los establecimientos que trabajan con contingentes o grupos organizados son los que presentan mejores niveles de ocupación. “Quienes tienen turismo de contingentes van a tener un fin de semana aceptable. Los que no, están atravesando un año complicado”, sostuvo.
Ante este panorama, consideró clave la capacidad de adaptación del sector. “Es momento de ampliar la oferta, de reinventarse y captar nuevos segmentos. El que pueda trabajar con grupos y tenga la calidad de servicio necesaria, debería hacerlo”, sugirió.
Un contexto desafiante
A pesar de las dificultades, desde el sector turístico mantienen una mirada expectante y apelan a factores como el clima, las propuestas locales y los eventos para mejorar el movimiento de visitantes. “Cada localidad viene haciendo esfuerzos, tanto desde lo público como desde lo privado, para generar actividades que atraigan gente. Eso siempre ayuda”, destacó Acedo.
En este contexto, el fin de semana largo aparece como una prueba más para un sector que busca sostenerse en medio de un escenario económico adverso, con la esperanza puesta en una recuperación gradual de la demanda en los próximos meses.

















