El Grupo de Investigación y Servicios en Aguas y Efluentes de la Facultad de Ciencias de la Alimentación nuclea a técnicos e investigadores que trabajan sobre la aparición del denominado verdín que ocasionó cambios sobre el río Uruguay y tiñó, entre otros, a los carpinchos de la zona.
Continúa la investigación sobre el verdín que cubrió el río Uruguay
Técnicos e investigadores de la UNER avanzan en el estudio del verdín que cubrió animales y plantas del agua, y afectó la salud de las personas
Juan Menoni
Continúa la investigación sobre el verdín que cubrió el río Uruguay
“La idea es dar respuesta a la comunidad, tanto en investigación como en servicios, en torno a este recurso tan importante”, detalló Martín Novoa, director del grupo perteneciente a la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER).
El docente e investigador señaló que el nombre vulgar es verdín, pero se trata de una “floración o bloom que se puede dar por microalgas o, como en este caso, cianobacterias”.
También se las suele llamar “algas verdeazuladas porque tienen clorofila y son fotosintéticas”, agregó, y confirmó que se registran “todos los años”, pero en este 2025 “llamó mucho la atención la persistencia, la coloración y trascendió fronteras”.
La aparición del verdín
Para que se desarrollen esas cianobacterias, tienen que darse ciertos factores ambientales: “Un sistema de agua léntico que esté casi estancado. Si bien acá es río, tenemos una represa que causa el embalsamiento; también altas temperaturas y escasas precipitaciones”, mencionó Novoa a Radio UNER.
Además, una gran presencia de su alimento puede aumentar su volumen. Se trata de material orgánico enriquecido con fósforo y nitrógeno que llega en residuos humanos, efluentes industriales o cloacales y fertilizantes o agroquímicos. El fenómeno sucede con mucha rapidez, por lo que se necesita un microscopio para ver a esas cianobacterias.
“Se reproducen tanto –prosiguió– y a tanta velocidad que de un día para el otro tenemos miles de microorganismos por mililitro, se van a la superficie donde haya mayor luz del sol para captar energía lumínica y forman estas capas que uno las ve como pintura”.
En los casos que el verdín continúa presente con una floración grande, puede generar la muerte de peces que quedan sin luz solar ni oxígeno, al igual que otros organismos del agua. Finalmente, Novoa puntualizó la necesidad de “educar y concientizar a la población y hacer monitoreos biológicos y físico químicos”.














