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Juicio por jurados

Juicio por jurados: apuntan que la selección es una clave

Para garantizar imparcialidad en el juicio por jurados, abogados piden más tiempo para investigar personas sorteadas y otros llevan psicólogos a entrevistas.

Sábado 27 de Marzo de 2021

En el incipiente sistema de juicio por jurados populares en Entre Ríos, hubo cinco debates y un sexto en marcha, que dejaron diversas sensaciones a quienes han actuado como partes. Defensores y fiscales destacan que los ciudadanos juzguen a sus pares, al tiempo que apuntan dos cuestiones como claves: una es la audiencia de selección de jurados, donde deben buscar a las personas cuyo perfil se ajuste a su estrategia; otra es el lenguaje coloquial que deben ajustar y abandonar los tecnicismos jurídicos para dirigirse al jurado.

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Abogados analizan la implementación del juicio por jurados en Entre Ríos

Abogados analizan la implementación del juicio por jurados en Entre Ríos

Hasta ahora hubo cinco juicios por jurados en cuatro departamentos de la provincia y un sexto en desarrollo en otra localidad. De las seis personas juzgadas, cinco fueron condenadas y una (acusada de un rol secundario en el delito) fue absuelta, no obstante no hubo ningún caso que resulte sin personas declaradas culpables. De los cinco debates concluidos, cuatro fueron por homicidios (dos de ellos femicidios) y uno por abuso sexual agravado. Además, según el relevamiento realizado por UNO, surge que las deliberaciones de los ciudadanos que debieron decidir sobre la libertad de una persona, rondaron las dos horas, a lo sumo.

Buscar el perfil de jurado

El primer juicio por jurados realizado en Concordia fue por el homicidio de Javier Pata de Perro Gómez, ocurrido en Benito Legerén. Terminó con la condena a Diego Moledo y la absolución a Ignacio Agüero.

El defensor de Agüero, Juan José Buktenica, dijo a UNO: “Me pareció que habría que ajustar algunas cosas con respecto al análisis de los jurados. El tiempo que tenemos es muy escaso, nos enteramos poco tiempo antes de quiénes son los jurados y no podemos investigarlos, así que nos llevamos demasiadas sorpresas con los que integraron el jurado.”

En este sentido, recordó: “Uno de los que estaba en el jurado era el que tenía la posibilidad de tomar las riendas y decir ‘yo los organizo, digo cómo se hace’, y ese hombre los arriaba, ‘hacemos esto y esto’, era como el líder, que debe haber en todos lados”. Esta persona “iba continuamente a la iglesia y manejaba un grupo parroquial. Después pasó lo que pensábamos que iba a pasar, los manejó a todos. Él ya tenía preconceptos muy formados, entonces nos perjudicó”, aseguró el abogado.

Además, hubo otras circunstancias en ese juicio que Buktenica subrayó: “Nos sorprendió a sobremanera es que casi el 80% del jurado decía que había tenido problemas con la Justicia, como víctima, y que ni siquiera había hecho la denuncia porque no había creído en la Justicia. Entonces ¿cómo va a ser jurado alguien que no cree en la justicia?”, se preguntó.

Y también contó que detectaron jurados que podían no ser parciales: “Nosotros ya estando en el juicio nos enteramos que había dos personas que nos habían mentido, y que vivían o tenían conocidos en Benito Legerén, donde había ocurrido el homicidio y tenían datos de las personas. Una era familiar de una testigo que conocía todo lo que pasó. Esa esa es la que captamos y pudimos excluir a lo último. Y hubo dos que después descubrimos que conocían la ciudad, tenían familiares ahí”.

Por su parte, el abogado Daniel Cedro, que actuó en ese mismo juicio como defensor del único absuelto hasta ahora en juicios por jurados, valoró de su primer experiencia: “Lo primero es de destacar la participación popular en las decisiones que tienen de la justicia, que los pares sean los que juzguen. El otro tema es que uno veía cierta cara de desconcierto en algunas personas, pero gratamente en el devenir del proceso era impresionante cómo se compenetraron con la causa y la atención y el interés que mostraban. Esa cara de desconcierto y susto al principio se convirtió en absoluta compenetración”

Acerca de la selección de jurados, Cedro contó: “En mi caso particular hice cursos en Argentina y en Estados Unidos, tomé previsiones con respecto de la audiencia von dire (donde las partes eligen los 12 jurados definitivos). Hay que ir preparado con prácticas y técnicas particulares, yo en mi caso tomé la previsión de llevar un psicólogo, para sacar los perfiles con las preguntas”. Y agregó: Lo que va a interesar es si los jurados, por ejemplo, tuvieron algún familiar con un conflicto similar, para evitar un prejuzgamiento. El objetivo del von dire básicamente es buscar los jurados más imparciales posibles”.

Para Cedro, “este procedimiento exige muchísimo compromiso y dedicación de las partes, estar mucho más atentos y preparados”.

El fiscal de La Paz, Oscar Sobko, actuó en uno de los juicios por femicidios, donde se logró condenar a Jonathan Rivero por asesinar a Romina Roda. Sobre la etapa de selección de jurados, refirió: “Uno ve cuál puede estar mas interesado en hacer justicia, no es que elegimos el jurado por una cuestión funcionalista a nuestros intereses. Hay gente que no le importa escucharte ni ejercer esta función pública. Tenemos herramientas para conocer esto, estamos muy recién nacidos en este sistema, pero nosotros en el caso de Romina Roda queríamos gente que estuviera comprometida con la cuestión de género, o que les tocara en las fibras íntimas las situaciones que viven las mujeres con la violencia de género”.

“También hubo personas que fueron descartadas. Hubo un caso en particular que se notó muy molesto con estar allí, no quería participar ni tenía intenciones, y eso no es conveniente”, agregó.

Otro lenguaje

Ni “su señoría” ni “excelentísimo tribunal”. Se terminaron la citas de Binder y Zaffaroni. La forma de dirigirse los abogados a quienes tienen que convencer para lograr una condena o una absolución es uno de los principales cambios que deben afrontar. Aunque parezca sencillo, es uno de los puntos que más costará sobre todo a quienes están acostumbrados al léxico jurídico.

Al respecto, Sobko dijo: “Como fiscal, sentimos que estuvimos hablándoles directamente a un jurado popular, al pueblo, no hay que andar con muchas vueltas, el vecino, nuestros pares conocen de hechos, y el derecho lo ve el juez técnico, así que no hay que andar con rodeos y el jurado sabe perfectamente a lo que ve, entiende cuál es su papel. No hay que hablar con mucho tecnicismo, ni tomarles el pelo, no hay que andar evaluando cuestiones técnicas sino simplemente mostrarles lo que uno cree que sucedió”.

“En este sistema uno busca acercarse a la realidad de lo que sucedió, a los hechos. En estos casos es lo que dije en el alegato, lo que vimos son fotografías que nos dan un panorama de toda la película. Esas evidencias nos dan muestra de un buen panorama de toda la película, y nosotros con el resto de la prueba y con habilidad o en el relato mismo lo que hacemos los acusadores es tratar de mostrarles la película entera. Los jurados no son ningunos zonzos, son personas muy hábiles como cualquiera. Uno busca no cansar con los relatos y las preguntas, trata de ser lo más preciso y breve posible, por eso la idea es hacer un juicio continuado día tras día, para que no se pierda el hilo conductor”, aseguró Sobko.

Para lograr esa conexión con el jurado popular hay cursos y talleres donde los abogados van a capacitarse. Otros también buscan otras formas. Uno de ellos, que actuó en uno de los juicios por jurados, contó a UNO que practicó con cuatro amigos que no tienen nada que ver con el Derecho, les expuso determinados casos y escuchó sus conclusiones. A los que les habló con construcciones jurídicas le dijeron que los estaba “embarullando”.

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