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El caso Vassalli en Angola

"...Tan bien cayó la noticia en el pueblo de la vecina provincia que al anuncio lo hicieron desde la Unión Obrera Metalúrgica..."

Lunes 23 de Septiembre de 2019

Vassalli Fabril vendió cuatro cosechadoras al exterior y cerró la operación en dólares. En la empresa santafesina brindan como si cada empleado de la industria se hubiera sacado el Quini 6. Tan bien cayó la noticia en el pueblo de la vecina provincia que al anuncio lo hicieron desde la Unión Obrera Metalúrgica, la UOM. El diario rosarino La Capital consignó en la edición de ayer que la operación comercial trajo alivio al clima de intranquilidad que se respira desde hace tiempo en la planta. Sucede que no venden maquinaria a la vez que van acopiando deudas fruto de los costos fijos y la mantención de los empleos.

Si bien el contrato firmado prevé la exportación de cuatro cosechadoras con destino a Angola, y ni una más, la partida del primer par implica el ingreso rápido de dólares contantes y sonantes. Igual, el diario consignó que en la firma aguardan con expectativa el inicio de negociaciones por otro lote que les puede llegar a comprar un grupo inversor de Kazajistán. Diego Romero, representante de la UOM, contó que se está trabajando contrarreloj para terminar las cuatro cosechadoras, de las cuales las dos primeras deben estar el martes en Zárate para ser peritadas y embarcadas. Avisó como si fuera un ejecutivo de la compañía que cuando las máquinas estén en camino mandarán el dinero de ese embarque y los trabajadores recibirían el pago de un sueldo completo de ocho horas, lo que no sucede desde hace meses. Tanto interés en los detalles en foros sindicales se funda en la necesidad de pelear desde todos los frentes para capear el efecto del recorte de horas laborales instrumentado en la empresa para paliar la recesión. Fuentes comerciales dejaron saber que cada una de las máquinas vale alrededor de 400.000 dólares, cifra nada despreciable si se trata de activar el trabajo industrial en una ciudad con tradición metalmecánica en el ámbito nacional.

Parece ser que de mediar una política de Estado que promocione los negocios en el exterior de manera sostenida, el horizonte puede despejarse para el crisol de pequeñas y medianas empresas argentinas. Pero no es tan simple. En esta edición (Ver página 10) el exsecretario de Agricultura Gabriel Delgado consigna: “La apertura de mercados no se traduce necesariamente en aumento de exportaciones, pienso que la apertura de mercados es una parte de los aumentos de exportaciones, es condición necesaria, pero no suficiente. Ha quedado demostrado que las ayudas comerciales, las ayudas financieras de las empresas para poder refinanciar las exportaciones son también muy importantes, así como abrir los mercados”. El economista ofreció una pauta de lo que, a su juicio, se debe venir en el futuro cercano para la Nación: “En la mayoría de los países que han tenido éxito en su política económica, es el rol del Estado dinamizando algunos procesos necesarios para lograr competitividad en la economía” lo que ha impulsado las exportaciones y por ende el ingresos de dinero a empresas que, como Vassalli, la necesitan para mantener las fuentes de empleo. Parece simple, pero a juzgar por los años que pasaron contándose las derrotas la misión exportadora resulta compleja.

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