Quedarse sin empleo o no poder insertarse en el mercado laboral muchas veces genera inquietud entre quienes están en la búsqueda de un espacio que les permita procurarse su sustento.
Si bien en la actualidad el índice de desocupación no es una preocupación como lo fue en la década del 90, que oscilaba los dos dígitos en forma constante, detrás de cada número que integra esta estadística hay historias particulares de personas que padecen la falta de trabajo.
El autoempleo se convirtió en una opción laboral
Además de garantizar un ingreso para la subsistencia, culturalmente el trabajo está considerado como dador de identidad y estar fuera del circuito laboral provoca otro tipo de consecuencias, asociadas incluso a situaciones de exclusión social. Es por eso que encontrar una alternativa al problema del desempleo se convirtió en un desafío de los gobiernos, no solo en la Argentina, sino también en diversos lugares del mundo. La autogestión es una de las posibilidades que más vigencia cobró en la última década. Convertirse en un emprendedor y resolver la generación de los propios ingresos es lo que está en auge hoy en día.
Aunque iniciar una actividad por cuenta propia, sea un negocio o un oficio, no es tarea sencilla, en Paraná hay distintos organismos que procurar facilitar recursos y capacitación a quienes no cuenten con ninguna retribución. Uno de estos espacios es la Secretaría de Producción, Innovación y Empleo de la Municipalidad. Agustín Vergara, coordinador del áreas de Microemprendimientos del organismo, contó a UNO que “hay diferentes programas para acceder a las herramientas que necesita. Se les otorga una especie de subsidio no reembolsable para que puedan llevar adelante alguna empresa”.
“Tenemos convenios con el Ministerio de Trabajo de la Nación y los requisitos para poder acceder a estas herramientas van a depender del programa en que se encuadren. Hay distintas opciones y se fomenta el autoempleo, pero primero se exige realizar algún taller de formación técnica en oficio y de gestión empresarial y desde ahí se asiste financieramente al beneficiario y se lo acompaña en el proceso de consolidación de la iniciativa”, explicó. En este marco, señaló que “actualmente se están brindando distintos talleres, como cuidado de personas mayores, sanitarista e instalador de gas y productor hortícola; la oferta va variando en función de las necesidades y se está proyectando dictar nuevos cursos”.
Las cifras
*33 Microemprendimientos fueron los que se financiaron en 2012 desde la oficina de Empleo del municipio, por un monto de 494.990 pesos.
*15.000 Pesos fue el importe promedio que recibió cada emprendedor. El aporte es no reembolsable.
*23 Emprendimientos se encuentran funcionando desde hace más de un año por medio de esta iniciativa.
Testimonios de emprendedores que generan sus propios ingresos
Una de las emprendedoras que recibió esta financiación fue Lorena Reyna, quien aprobó el curso de formación profesional que se requiere y presentó un proyecto para restaurar calzado y fabricar carteras. “Comencé hace un año y medio y estoy contenta con esta posibilidad, ya que tengo el taller en mi domicilio y puedo compartir el tiempo con mis dos hijas, sin tener que irme a trabajar a otro lado”, relató a UNO.
La mujer explicó que recibió 15.000 pesos y compró algunas de las máquinas que precisa para realizar su labor. “Yo ya había trabajado el cuero con una amiga que repara zapatos y por eso me volqué a este rubro. Ella me enseñó cómo lijarlo, pegarlo, dejarlo secar, cómo coser las zapatillas de manera manual. Ahora le vendo carteras como mayorista a comercios locales y también en forma particular”, indicó.
“La capacitación ayuda mucho en la gestión empresarial y eso es muy bueno, ya que cuando uno está trabajando muchas veces no sabe cómo lograr que se aprecie el producto”, añadió.
Otro de los emprendedores, Aníbal Colomá, se dedicó a la confección de indumentaria para mascotas, como cuchas para perros y gatos, impermeables, ropa de abrigo, entre otros accesorios que se demandan en este incipiente mercado. “Trabajé en el municipio y me quedé sin empleo. Como mi esposa tiene conocimientos de costura, nos volcamos a hacer con la ayuda del aporte que nos dieron. Estamos proyectando el negocio y cuesta, pero salimos todos los días a vender a las veterinarias de la ciudad y esperamos poder crecer en esto”, dijo.
Panadería, carpintería, herrería, entre otros, son los rubros donde también mucha gente se capacitó y logró instalarse por cuenta propia.
Para acceder a esta posibilidad , se puede consultar personalmente en Villaguay 62, en Paraná, o llamando al 4211886 o 4202350.













