A Claudio Busten lo mataron en un asalto cuando iba en su moto por calle Miller y Álvarez Condarco, en Paraná. Los ladrones que actuaron en moto con el rostro cubierto por cascos, al ver que la víctima era policía, le dispararon y huyeron. En la investigación detuvieron a un menor del barrio Belgrano. En el juicio realizado recientemente no hubo un testigo que señalara al imputado ni pruebas objetivas que lo incriminaran en el hecho. La Fiscalía, sin embargo, rescató las declaraciones de testigos en las primeras entrevistas durante la investigación y pidió 10 años de prisión. La defensa, por su parte, reclamó la absolución al demostrar que el adolescente estaba en la esquina de su casa al momento del hecho. Mañana se conocerá la sentencia.
Caso Busten: con pocas pruebas, piden condena
En el juicio por el crimen del policía nadie señaló al menor acusado, pero Fiscalía igual reclamó 10 años
26 de marzo 2017 · 09:13hs
Según pudo saber UNO sobre el juicio, que se realizó a puertas cerradas por tratarse de un menor de edad, nadie pudo ubicar al acusado en la escena del crimen.
La investigación del homicidio ocurrido el 4 de setiembre de 2015 encontró como principales testigos de cargo a jóvenes que están enemistados con el acusado y su entorno familiar. Aparentemente, ante la ausencia de personas que hayan presenciado el hecho o visto a los asesinos, aquellos fueron los que la Policía encontró para incriminar al menor en el asesinato de Busten, y así lo manifestaron en la Fiscalía en los días posteriores al crimen. Pero siempre por lo que escucharon en el barrio, nunca por lo que vieron.
A la hora de declarar en el debate oral ante el juez Penal de Niños y Adolescentes Pablo Barbirotto, estos testigos negaron saber algo respecto del homicidio. Dos de ellos están presos y fueron trasladados a Tribunales por el Servicio Penitenciario. Uno dijo que no iba a declarar, que no quería decir nada porque desconocía cualquier información sobre el hecho; otro afirmó que algunas personas comentaban que podría ser el menor acusado el autor del homicidio, pero que él no podía aportar nada directamente. Además, admitieron estar enemistados con el imputado y sus allegados.
Al caerse estas testimoniales que iban a ser claves para la acusación y pedido de condena de 10 años de prisión, en los alegatos la fiscal Sandra Terreno fundamentó su pedido de condena en lo que los testigos manifestaron en la Investigación Penal Preparatoria. Remarcó esta contradicción, afirmó que mintieron en el juicio y dio crédito a lo que dijeron hace un año y medio.
Por su parte, los defensores José Iparraguirre y Leonardo Kunzi cuestionaron que la Fiscalía haya reclamado una sanción sin pruebas contundentes y destacaron que en el juicio lograron demostrar que la tarde en que ocurrió el homicidio, el menor estaba en la esquina de su casa junto a tres amigos que fueron testigos, y a la vista de vecinos e incluso policías que estaban en la zona.
A su vez, los letrados cuestionaron la investigación porque, por ejemplo, fueron a buscar las grabaciones de cámaras de vigilancia que estaban en la zona del hecho 20 días después, cuando las imágenes ya no estaban guardadas. Asimismo, refirieron que había otra línea de investigación que apuntaba a otros sujetos del barrio Belgrano (que incluso fueron allanados y a quienes les secuestraron armas de fuego) pero que no fue profundizada.
Mañana al mediodía, el juez Barbirotto, luego de analizar las pruebas y los planteos de las partes, dará a conocer la sentencia.
La zona del barrio Antonini, donde ocurrió el crimen de Busten, siempre fue (y sigue siendo) una zona peligrosa por los robos callejeros, y cada tanto ocurre un nuevo hecho de sangre en ocasión de un asalto. En este caso le había tocado al sargento de la Policía, aquella tarde que fue abordado por delincuentes que iban en una moto tipo enduro roja y negra. Estos lo obligaron a detener la marcha y le exigieron que entregara la moto. Busten se resistió y forcejeó con los ladrones. En esta acción, uno de ellos sacó un arma y le disparó en la pierna. El proyectil le perforó la arteria femoral al policía, por lo cual perdió mucha sangre. Peleó por su vida durante tres días pero finalmente falleció. Lo despidieron con honores en el cementerio municipal de Paraná. Una multitud había acompañado a la familia del sargento en la despedida con honores y en el reclamo de Justicia. Un año y medio después, esto último parece estar lejos.















