En promedio, hay notebooks que desde octubre de 2016 bajaron su precio un 20%, y en Paraná ya se pueden conseguir. Hay marcas y modelos que incluso superan el porcentaje de esa disminución. Esto se dio porque el gobierno nacional anunció que a fines de marzo eliminará el arancel del 35% para la importación de equipos informáticos portátiles, de computadoras de escritorio y de tablets. El objetivo fue reducir el precio y mejorar la calidad de los productos que se ofrecen, pero ya ha generado importantes despidos en las empresas nacionales del sector.
Ante la quita de aranceles hay notebooks un 20% más baratas
Anunciada la baja del 35% en el impuesto por la importación de computadoras en el país, hasta en Paraná disminuyeron los precios
21 de enero 2017 · 08:56hs
Foto UNO/Mateo Oviedo
Una notebook que en octubre de 2016 costaba 10.000 pesos en una de las cadenas de electrodomésticos la capital provincial, ayer estaba a 8.000 y ese es el ejemplo más común. Según sus precios y características, las diferencias en algunas marcas son incluso más acentuadas y una importada, con un procesador moderno que costaba 14.000 en 2016, este mes bajó a 9.500 pesos, una reducción de más del 30%.
Una de las más caras del mercado local, con un procesador último modelo, gran capacidad de memoria y máxima velocidad esta semana cuesta 14.400 pesos, cuando en octubre y noviembre valía 19.000: la diferencia es de un 23% menos. De 10.000 a 8.500 pesos y de 21.000 a 19.300 son también otros ejemplos de lo que se puede encontrar sin buscar tanto.
En comercios locales señalaron a UNO que hay un movimiento de compras mayor, y eso que todavía quedan varias semanas para que sea efectiva la medida del quite del arancel. Dijeron además que aquellas marcas que no bajaron sus precios por lo menos no aumentaron, y el hecho reactivó las ventas. Incluso las notebook fueron incorporadas al Ahora 12 y al Ahora 18, hecho que también ayudó a concretar operaciones.
Desde el Ministerio de Producción de la Nación ya sabían en noviembre que se iban a ver afectados unos 1.000 trabajadores del rubro frente a la medida, y diseñaron una serie de iniciativas como la incorporación de los equipos a los programas con cuotas sin interés entre otros. De todos modos y al parecer, ya comenzaron a darse despidos y plantas paralizadas (Ver: Corren peligro cientos de puestos laborales).
Una vez anunciada, en 2016, la quita del arancel, hubo grandes cadenas de electrodomésticos que les exigieron a los fabricantes argentinos un descuento sobre los precios de venta, y algo de eso es lo que se observa en los precios actuales, incluso en Paraná.
Los fabricantes nacionales solicitaron en diferentes momentos desde octubre que se revea la medida que se va a aplicar. En este escenario los equipos con los que trabajan no se ven favorecidos. A pesar de esta situación, en pequeños comercios paranaenses que se dedican a la comercialización de equipos informáticos sostuvieron que el hecho de que los precios se hayan mantenido o disminuido y la posibilidad de financiación garantizó un movimiento de ventas, que de no haber sido así hubieran tenido que hasta cerrar sus puertas. Así las cosas, aquellos que quieran comprar una computadora este es un buen momento, aunque hay quienes sostienen que los precios deberán bajar otro tanto en abril.
Corren peligro cientos de puestos laborales
La Unión Obrera Metalúrgica (UOM), realizó una protesta esta semana frente a la sede del Ministerio de Trabajo de la Nación por el posible despido de 700 empleados de la empresa de computadoras Banghó en su planta ubicada en Vicente López. De la protesta participaron unos 450 trabajadores afectados por la medida de ajuste.
La decisión del Gobierno de bajar el arancel a la importación de computadoras y tablets en marzo ya puso en jaque a la industria nacional dedicada a estos productos, y en los últimos días sumaron unos 200 los despidos en el sector, sobre todo de pymes que se sumaron a otras plantas de Buenos Aires y sus alrededores.
Desde el sector aseguran que hay por lo menos tres grandes fábricas en el país que están inactivas.
Desde la empresa que controla la marca Banghó, según trascendió, sostienen que ninguno de sus productos podrán competir con uno chino que tiene una moneda devaluada, subsidiada la importación de componentes y productos, y que cuenta con un reintegro del 14%.
En los próximos días habrá instancias de reunión entre los gremios, la cartera de Trabajo y los empresarios.
Sobre finales de diciembre también fueron denunciados despidos en una de las empresas de Tierra del Fuego. Finalizada su actividad, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) advirtió que la fábrica cerró sus puertas y dejó sin empleo a los 162 trabajadores que componen la plantilla de la empresa.
Según se difundió, el posible cierre de esta planta fabril había sido advertido por el gremio tiempo atrás.
Desde la compañía señalaron en los últimos días de 2016 que la situación era compleja, pero desmintieron que hayan dejado sin trabajo a los empleados de la firma. Hay empresarios que advirtieron que se viven momentos delicados y de gran incertidumbre.














