Marcelo Medina / De la Redacción de UNO
[email protected]
La idea es descalificar y sembrar dudas. Repetir la palabra fraude hasta el cansancio. Lograr que el ciudadano vaya a votar descreído, pensando que su sufragio no vale porque va a haber fraude. Ya hubo sospecha de fraude en Salta, con voto electrónico; al igual que se sembró la duda en Santa Fe con boleta única y en Tucumán, con boleta sábana. Con todos los sistemas, el PRO y el Frente Renovador denunciaron fraude, aunque el candidato del Frente sostuvo en la PASO que hay que dejarse de denunciar fraude cuando se pierde una elección, pero luego volvió a sumarse al coro de denunciadores seriales. Obvio que no hubo fraude en Capital, Córdoba, Mendoza, Corrientes, Neuquén y Río Negro, en el resto sí o por lo menos algo raro pasó. “¿Cómo puede ser que en las restantes provincias no hayan elegido a la nueva alianza? ¿Fraude? ¡Sí! ¡Fraude!”, parece ser el método para desacreditar al proceso electoral.
Mauricio Macri, Sergio Massa y Margarita Stolbizer, se sacaron una foto junto al candidato a gobernador de Tucumán, José Cano, para fundar la ilusión de que en esa provincia hubo fraude. En todas las ciudades donde ganó el binomio Juan Manzur – Osvaldo Caldo se instaló que los votos se compraron, pero no en San Miguel, Yerba Buena, Concepción y Bella Vista donde ganó la alianza UCR- PJ: Cano es radical y Amaya es peronista. En contraposición con Cano y Amaya, en estas ciudades, según se informó, los intendentes no quieren que se anule la elección y se vaya otra vez a las urnas.
Como las denuncias por corrupción al boleo en la votación de Tucumán –dejo de lado la palabra fraude porque ya me siento Macri– no tienen un sustento firme, ahora la idea es ir contra el Correo Argentino. El presidente de la entidad, Juan Claudio Tristán, salió a desmentir la denuncia de la oposición acerca de que empleados de la empresa estatal cambiaron los telegramas del escrutinio de la elección tucumana para favorecer al candidato kirchnerista. Según la acusación de los opositores, el Correo hizo Photoshop a ‘un’ telegrama del escrutinio para eliminar los votos de Cano. El clima adverso y de confusión que se trata de crear nos perjudica a todos. Es más, las autoridades del Correo Argentino señalaron ayer en Página 12 que están esperando que las denuncias mediáticas se hagan en la Justicia para presentar la documentación que respalda su trabajo.
En los últimos días han surgido diversas propuestas para la votación de octubre: Massa quiere alquilar las máquinas y equipos a Brasil para el voto electrónico y Macri quiere utilizar la boleta única. Con esos dos sistemas Massa y Macri dijeron que ya les hicieron fraude: Salta y Santa Fe. No hay tiempo para cambios en el sistema electoral, pero a futuro se impone uno con urgencia. Pero para lo que sí hay tiempo es para cambiar la forma de hacer política y buscar el voto de otra forma. Estas denuncias ocasionan un daño a la institucionalidad democrática de difícil reparación. Esto aleja a la ciudadanía de los procesos que habilitan la participación popular en la designación de las autoridades. El debate sobre la eficacia de la democracia en tiempos de masificación e información en tiempo real deberá esperar, ahora urge sostener el sistema como está planteado. Cualquier denuncia sin sustento, solo porque el resultado fue adverso suma a la estigmatización de la política como herramienta de transformación de la realidad. Y los argentinos sabemos cuánto costó recuperar la democracia y sabemos quiénes se benefician con esta metodología.
Desacreditar el proceso electoral
3 de septiembre 2015 · 06:05hs











