La Provincia
Viernes 29 de Abril de 2016

Una empresa de Cerrito suspendió a 30 trabajadores

Se trata de una fábrica de cartuchos de caza y competición. La producción quedó paralizada y los empleados temen por la pérdida de sus fuentes laborales.

Unos 30 empleados de la fábrica de cartuchos de caza y competición de CTL Activ Argentina SA, ubicada sobre ruta 12 (kilómetro 486), en proximidades de Cerrito, cesó sus actividades con suspensión de personal el pasado 8 de abril. Existe mucha incertidumbre entre los empleados por la continuidad de la fuente laboral ya que desde la empresa hay bastante hermetismo en cuanto al futuro. El personal está en estado de asamblea y alerta. 
Cumplido el plazo reglamentario de 30 días de suspensión se presentarían en la empresa donde podrían conocer sobre la reanudación o no de las actividades. Ante la inesperada decisión por parte de la firma que preside el empresario José Luis Urcelay Vicuña, el abogado que patrocina a los empleados, Flavio Steven, manifestó que sus defendidos “están preocupados por esta situación porque ven esto como una patada final”.
En la ceremonia inaugural de la empresa en 2011, junto al entonces gobernador Sergio Urribarri y miembros del grupo inversor de Chile y el País Vasco, el titular de la empresa había asegurado sobre la fábrica: “Será modelo en toda Latinoamérica y ocupará 120 empleados”. Cinco años después, solamente tres empleados administrativos y dos serenos cumplen su función. 
“Ellos la ven mal a la fábrica, no hay ventas, tiene mucho stock, 6 millones de cartuchos sin vender y tuvieron problemas con los insumos: son de baja calidad y vinieron unas sebas fulminantes italianas, pistones le llaman ellos, que son duros y no explotan”, explicó Steven. “Vendieron unos cuantos chasis a costo de caza el año pasado y fracasaron, quedaron mal con turistas extranjeros y el español no respondió; son cuestiones comerciales”, agregó. “Entonces los clientes fueron a comprar a la competencia que son un poco más baratos y andan bien, encima”.
“Este hombre está haciendo la suspensión de todo el personal con un planteo de reducción del trabajo o causas de fuerza mayor, que, por cuestiones de orden económico, son situaciones que están previstas en la ley de contratos de trabajo, incluso para preparar un despido generalizado pagando la mitad de la indemnización. Si es de buena fe, para conservar la fuente laboral, está todo bien, los muchachos ponen el hombro. Pero también están preocupados porque lo ven como un preparativo de una patada final. Ahí está la situación de preocupación”, insistió el abgoado.
Los trabajadores hicieron una presentación al Ministerio de Trabajo impugnando las causales económicas que invocan los empresarios, porque entienden que se trata de "una suerte de mal gerenciamiento o de llevar mal adelante los negocios de la empresa. No es una cuestión generalizada de la actividad”, dijo Steven.
Fuente: paranacampana.com.ar

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