Transporte escolar
Viernes 17 de Febrero de 2017

El transporte escolar pasará a costar unos 1.600 pesos por mes

El valor para que los chicos vayan a la escuela subirá un 25%. En el aumento del precio influyó el combustible y demás gastos fijos

Falta un poco más de dos semanas para el inicio de las clases, de acuerdo a lo estipulado en el calendario oficial, y a las subas de las prendas y los útiles para volver al aula hay que sumarle además el incremento del transporte escolar, que será de entre el 20% y el 25%.
Con esta suba, el servicio ida y vuelta pasará a costar en promedio 1.600 pesos, aunque la cifra puede variar en función de la distancia y otros factores, tales como descuentos si son dos o más hermanos los que viajan. En tanto, si se opta por contratar el transporte solo para la ida o la vuelta, valdrá entre 1.000 y 1.100, según informó a UNO Abelardo Giordano, presidente de Transportistas Escolares Asociados (Tresa).
A su vez, aclaró que hay transportistas que pueden llegar a cobrar menos porque en 2016 no actualizaron sus tarifas, o lo hicieron una sola vez al año y no dos, como es habitual: una se concreta en febrero o marzo y la otra a mediados de año, según el proceso inflacionario.
El dirigente señaló que a este aumento lo definieron en una asamblea celebrada por los integrantes de la asociación que nuclea al sector, considerando la escalada de precios no solo del combustible, sino también de los demás costos habituales que tienen para poder desarrollar su trabajo, como la reposición de cubiertas y repuestos, pago de seguros y habilitaciones, entre otros. "Hicimos un cálculo y los gastos operativos que tenemos por mes ascienden a unos 17.000 pesos", explicó el dirigente, quien comentó además que en esta época muchos tienen que afrontar el pago de la revisión técnica. Quienes brindan el servicio para las colonias de vacaciones ya completaron este trámite en diciembre y les sirve para todo el año; los demás tienen tiempo de hacerlo hasta hoy, indicó Giordano, y recordó: "Una vez que la Municipalidad verifica que están todos los vehículos controlados, nos convocan para pegarnos las obleas, que son de un color distinto cada año para identificar a quienes están habilitados. Los papás tienen que fijarse si es la oblea correspondiente al año en curso".
Por otra parte, se refirió a la pérdida de rentabilidad en el sector, un efecto que se advierte en diversos rubros que no pueden implementar aumentos acordes a los índices de inflación porque deben ajustarse también al juego de la oferta y la demanda de un mercado cada vez más competitivo y donde se nota un menor poder adquisitivo. Al respecto, sostuvo: "Generalmente pasa que perdemos rentabilidad. Ya está previsto que el gasoil aumente ahora y después también en abril, o sea que vamos a tener incrementos sucesivos, y después debemos hacer frente a las subas de los repuestos y demás, porque no solo el combustible forma parte de nuestro costo operativo, sino que entra todo lo que significa insumos para vehículos, como gomas, y también los impuestos".
"Todos los años debemos renovar nuestro registro de conducir profesional y eso solo tiene un costo de 1.000 pesos, entre el papelerío y el sellado", ejemplificó.
Frente a esto, reflexionó: "Sabemos que el transporte escolar hoy es una necesidad en el caso de los padres que trabajan y no puede llevar a sus hijos a la escuela, y por eso no podemos subir tanto el servicio. Pero por otra parte nosotros tenemos que cubrir nuestros riesgos e indefectiblemente debemos contar con seguro, porque si sufrimos un accidente el costo es mucho mayor y a esas cosas la gente no las considera".
Preocupa al sector la competencia desleal
Abelardo Giordano, el actual presidente de Tresa, contó a UNO que lleva trabajando más de 20 años en el rubro del transporte escolar, por lo que puede dar cuenta de cómo impacta la coyuntura económica en el requerimiento del servicio: "El año pasado se empezó a notar una caída. Hay papás que no tienen muchos recursos para mandar a sus hijos en un transporte, en el caso de los más chiquitos no los pueden enviar en colectivos urbanos, por eso hacen el esfuerzo de contratarnos a los privados", comentó.
Consultado sobre si la implementación del boleto estudiantil gratuito puede llegar a afectar la demanda, respondió: "No creo que afecte tanto, porque tienen que coincidir los horarios y no es tan fácil. Por ahí los chicos más grandes pueden optar por el colectivo en vez del transporte escolar. Ya hemos pasado otras épocas donde también hubo pasajes gratis para los estudiantes y no llegó a afectarnos".
El dirigente explicó que la preocupación del sector pasa más por la actividad clandestina, que sí perjudica notablemente a quienes trabajan con todo en regla: en Paraná son alrededor de 90 los transportistas que cuentan con habilitación, y hay un 20% más que trabaja de manera ilegal. "Vemos varias camionetas que llegan con chicos a las escuelas y fallan los controles. Muchas veces los papás los contratan porque son más baratos, pero no consideran los riesgos a los que exponen a los chicos. Es habitual que quienes hacen este trabajo sin estar en regla no tengan seguro", explicó Giordano, quien dijo haber pedido una reunión con el intendente, Sergio Varisco.

Cuestionan los carriles exclusivos
Otro de los temas que los integrantes de Tresa quieren plantearle al intendente Sergio Varisco es el inconveniente que tienen con los estacionamientos que están reservados para el transporte escolar. "Los ocupan los papás, o gente que trabaja cerca o dentro de la escuela misma. Esto nos genera muchas dificultades porque ahí debemos bajar a los chicos. Si no tenemos que cruzar la calle y es todo un riesgo", dijo Abelardo Giordano.
También se refirió a los carriles exclusivos, donde no pueden circular los transportes escolares: "No sabemos cómo bajar un chico en calle Libertad o Gualeguaychú, por ejemplo. El descenso es por la puerta lateral que está a la derecha, y es imposible", señaló.

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