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Martes 27 de Junio de 2017

Un concordiense es el jefe de cocina del restaurante más vanguardista de Barcelona

El cocinero lentrerriano Diego Grimberg hoy fiscaliza los detalles en los platos de "Enigma", acompañando a los hermanos Albert y Ferran Adrià, chefs españoles a quienes se les reconoce haber revolucionado la escena gastronómica mundial con su restaurante en la hermosa ciudad catalana.

Diego nació en Concordia. Cursó su primaria en la escuela Belgrano N° 42, y su secundaria en Comercio 1. Luego de su partida, recaló en Buenos Aires "en un restaurant que se llamaba Chila, donde trabajé por 6 años", rememoró. Tras esa primera experiencia, decidió que era "el momento de explorar otra gastronomía" y partió hace 5 años para suelo europeo.
Comienzos duros

El concordiense, quién siempre sonó con ser jugador de básquet, recordó que tuvo "un principio muy duro en el viejo continente". Pero siempre se puso una vara alta, sobre todo cuando arribó a España. El objetivo soñado era "trabajar con los mejores" y el sueño se cumplió al terminar cocinando con los hermanos Adrià. Quienes gastronómicamente hablando, son una referencia mundial, a la cabeza de la vanguardia más influyente de Europa.


Actualidad
Diego pasa sus horas actuales al frente de la cocina de "Enigma", un selecto y respetado restaurant de Barcelona. Un paraíso para los sentidos que tiene un costo por persona de aproximadamente 220 euros, para experimentar "un menú degustación", explicó orgulloso Diego. Subrayando que la clientela es tan basta que "hay unos 3 meses de listas de espera" para poder disfrutarlo.

En la península ibérica recaló con su novia -con quién comparte la vida hace 8 años- y ahora parece haber sido seducido por la magia de la ciudad. "Lo que más me gusta de Barcelona es la tranquilidad que tengo, estoy a 3 cuadras del trabajo y vivir acá es fantástico: tenés montaña, ópera, playa", enumeró.
En lo que respecta a los afectos, su grupo de amigos "es la gente de acá, del restaurant", dado que "nos pasamos casi todo el día con ellos y compartís muchas cosas y los mismos gustos".


Querencia
Consultado acerca de lo que más extraña de su Concordia natal, Diego enumeró "a la familia y a los amigos". Pero también, "comerse un buen asado, de vez en cuando" y las cosas que hacen a la idiosincrasia de una ciudad argentina. Por eso, "cada vez que vuelvo a la ciudad, me siento a tomar unos mates en la puerta de casa y compartir tiempo con ellos: ese cariño familiar y de amigos, que tenemos los argentinos", expresó.

En ese sentido, el cocinero reconoció que "siempre vive atento a las cosas que pasan", poniendo como ejemplo la reciente creciente que se padece a nivel local. "Siempre hay un conocido o un amigo que puede necesitar una mano y todos los días me mantengo informado leyendo los diarios argentinos". Anticipando que a pesar de su éxito personal y profesional, "algún día me gustaría volver, porque ese siempre fue mi pensamiento".


Fuente: Diario Río Uruguay

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