Una balacera alertó a Policías de la División Robos y Hurtos que patrullaban un sector de la zona noreste de Paraná, en los últimos minutos de la noche del martes. Los uniformados acudieron al lugar donde el auto de un vecino fue alcanzado por los proyectiles y, tras una persecución por las barrancas del arroyo Las Viejas, entre el barro y los fierros del “puente caído”, el sospechoso, que tiene vastos antecedentes, fue detenido. La zona viene siendo asediada por delincuentes en los últimos tiempos.
Un detenido en una zona de Paraná asediada por delincuentes
El detenido tenía un arma oculta en una media en la puerta de su casa.
Se informó a UNO que ese sector de la ciudad viene siendo guarida de delincuentes que en los últimos años han asolado la zona con robos y hechos de violencia, en los barrios aledaños a la Escuela de Oficiales de la Policía provincial. Algunos de ellos fueron ocupando terrenos fiscales en inmediaciones de calles Fraternidad y Trevesse y lotearon las tierras linderas al arroyo Las Viejas para venderlas a familias sin techo. Luego de que estas personas en situaciones de vulnerabilidad fueron construyendo con mucho esfuerzo sus casas, los delincuentes las echaron a fuerza de amenazas, robos y balazos, para quedarse con esas viviendas. Esos mismos son quienes además cometen muchos robos callejeros de motos y bicicletas, o en viviendas de los barrios de la zona y tienen a maltraer a muchas familias.
Por todo este contexto es que la Policía viene trabajando en ese sector de la capital provincial. Hay investigaciones en marcha y se han hecho allanamientos sin buenos resultados.
En la noche del martes, cuando los efectivos de Robos y Hurtos recorrían calle Ayacucho, antes de Don Bosco, escucharon en la frecuencia radial del 911 que en Fraternidad y Trevesse se habían producido disparos de armas de fuego contra un vehículo. Cuando los policías de Investigaciones llegaron al lugar, hablaron con el dueño del vehículo, quien les dijo que él “no tenía problemas con ninguna persona”, por el contrario es un hombre “de trabajo”. Por esto, consideró que los balazos fueron direccionadas por error hacia su vehículo.
Mientras se realizaba esta intervención, se comenzaron a oír detonaciones de armas de fuego muy cerca. Alrededor de las 23.30 los vecinos comentaron que dos sujetos andaban por los fondos de las casas del lugar. Aportaron las descripciones y los policías entraron por un pasillo que desemboca en el llamado “puente caído”.
Allí observaron a un joven que reconocieron de inmediato como el sindicado por los disparos, le dieron la voz de alto pero comenzó a correr hacia el arroyo. En la huida trastabilló varias veces con el cemento y los fierros del deteriorado puente, y en un momento pretendió arrojarse al arroyo para no ser alcanzado. Pero justo pudo ser atrapado por los uniformados, quienes tras un forcejeo lograron detenerlo.
Luego fueron hasta la vivienda del sospechoso y sobre el frente, debajo de escombros grandes, localizaron envuelto en una media un teléfono celular y un arma de fuego. Se trataba de una pistola, calibre 7.65 con dos cartuchos colocados.
En medio del procedimiento, se presentó el segundo sospechoso de las balaceras, y luego quien decía ser la pareja del demorado intentó entorpecer el operativo policial. El fiscal Juan Manuel Pereyra dispuso que el joven arrestado sea inmediatamente detenido por el delito de abuso de arma.















