A inicios de 2022 Brian Negro armó sus bolsos y emigró a Buenos Aires para sumarse al plantel de Acassuso. El entrerriano asumió ese desafío observando que, en Buenos Aires, se presentaba una buena vidriera para desarrollar su carrera. Pero rápidamente sufrió el primer golpe. En un amistoso de pretemporada el defensor formado en la cantera de Patronato se rompió los ligamentos cruzados anterior y meniscos externos.
Brian Negro tendrá su revancha en un nivel superior
Por Matías Larraule
La seria lesión lo marginó de los campos de juego durante 10 meses. Retornó a escena en el cierre de la temporada de la B Metropolitana en un juego que Los Quemeros disputaron ante Colegiales. A partir de ahí el oriundo de Federal se ganó un lugar en el equipo del norte del área metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
En 2023 Negro fue el jugador de Acassuso que mayor espacio gozó dentro del equipo. Disputó 33 encuentros, todos ellos formando parte del 11 inicial y en un gran nivel. Esto le permitió subir un nivel. En este sentido el entrerriano fue convocado para reforzar el plantel de Tristán Suárez, uno de los rivales que tendrá Patronato en el campeonato de la Primera Nacional.
“Venía buscando esta posibilidad desde el primer día que vine a Buenos Aires, pero me tocó la lesión”, resaltó Brian, en diálogo con Ovación. “Ahora estoy entrenando desde el primer día mentalizado en hacer una buena campaña. Por suerte tenemos todo el plantel. Tenemos un buen grupo y se hace más fácil. Estamos mentalizados en jugar que es lo importante”, añadió.
La lesión ligamentaria que sufrió en las primeras semanas en Buenos Aires fue un mal trago que asimiló con celeridad. Capitalizó esa experiencia para madurar y retornar a los escenarios de juego con mayor fuerza. “Fue un año duro que, por suerte, se pasó rápido. Volví mejor. Al fin y al cabo el año pasado fue el que mayor actividad tuvo en Acassuso”, subrayó.
De esta manera, la oportunidad que se le presentó en la Primera Nacional se dio en un gran momento de su carrera. “Estoy en un buen presente, con mucha confianza. Además me agarra con una edad linda, con muchos partidos encima en la B Metro que es una categoría muy dura”, recalcó.
Al momento de describir la realidad que encontró en Tristán Suárez, describió: “Encontré con un club muy ordenado. Tristán Suárez es una localidad chica donde la gente tiene un fuerte sentido de pertenencia. Las paredes de la ciudad tienen pintadas del club. Es como un pueblo de Entre Ríos, pero en Buenos Aires”.
En los últimos dos campeonatos el Lechero compitió por la permanencia. En esta temporada buscará observar la otra tabla: la que ubicará a los equipos que aspirarán a competir por el salto de categoría. “Cuando hablé con los directivos me contaron que hicieron mal las cosas en los últimos años. Se pegaron un susto fuerte porque pelearon dos años seguidos por la permanencia. Este año armaron el plantel de cero, con nuevo cuerpo técnico. Tenemos un grupo para ser protagonistas tanto de local como de visitante. La idea será jugar de la misma manera siempre”, se entusiasmó.
Siguiendo esa misma línea, adelantó que el Lechero será un equipo que tendrá como principal característica la intensidad y agresividad. “Estamos trabajando para eso, para ser sólidos en defensa y en ataque estar apretando los dientes y no dejar jugar cómodo al rival”, afirmó.
Por último, Brian palpitó el encuentro que disputará ante Patronato, el club que lo formó como atleta profesional. “Apenas salió el fixture vi que compartimos grupo, vienen en la tercera fecha. Estuve hablando con Moncho (Ramón Castagno, el utilero), con quien formamos una gran amistad. El año pasado los visité varias veces a las concentraciones cuando venían a jugar a Buenos Aires. Cuando vengan me cruzaré nuevamente con ellos”, cerró.














