Recuerdos peregrinos

Peregrinación de los Pueblos: en el 40 Aniversario invitan a contar historias

Se abrió la convocatoria para que los vecinos repasen sus vivencias durante el recorrido de fe que une Hasenkamp con Paraná en la peregrinación de los Pueblos
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La Mater. Una convocatoria que nació por amor a Nuestra Señora de Schoenstatt hace ya 40 años.

La Mater. Una convocatoria que nació por amor a Nuestra Señora de Schoenstatt hace ya 40 años.

"Estuviste y por eso queremos escucharte y que tu historia inspire mas peregrinos. Son 3.013 kilometros caminados en 40 años, 912 horas compartidas, promesas, sueños, agradecimientos, tantas historias como peregrinos, multiplicada por los años transitados es un número que no podemos reflejar, son vivencias, emociones, encuentros y despedidas que van más allá de nuestra capacidad de entendimiento. La Peregrinación de los Pueblos es justamente eso 'de los pueblos' y la historia de las comunidades y los individuos que han hecho este maravilloso recorrido físico y espiritual de la mano de nuestra madre, guiados por el espíritu Santo y sostenidos por Cristo", indican desde la organización.

Para llevar adelante esta iniciativa ofrecen una casilla de correo donde los interesados podrán sumar su recuerdo. "Si querés contarnos tu historia para que podamos compartirla e ir reviviendo y emocionándonos mientras nos preparamos espiritualmente para este nuevo encuentro, escribinos a peregrinaciondelospueblos@gmail.com y las iremos compartiendo mientras hacemos la cuenta regresiva para reencontrarnos con Ella", señalaron.

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Cada peregrino. Tiene una vivencia especial sobre la peregrinación y los 90 kilómetros de fe.

Cada peregrino. Tiene una vivencia especial sobre la peregrinación y los 90 kilómetros de fe.

La historia primigenia

En el sitio de la peregrinación, que este año lleva el lema "Madre, que Cristo nos de su paz" se puede leer acerca de la historia que dio origen a la Peregrinación desde Hasenkamp a Paraná.

"Hubo dos personas que supieron escuchar la voluntad de Dios y lograron demostrar su amor a María iniciando este peregrinar. Ellos fueron dos jóvenes de la juventud masculina de Schoenstatt de Hasenkamp, Amelio Rodríguez y Jorge Quiroz. En 1983, se estaban preparando para sellar su Alianza de Amor con la Mater, y decidieron visitarla en el Santuario de La Loma en Paraná, pero de una manera diferente. Renunciaron a las comodidades y transformaron su deseo en una odisea poco común. Se propusieron unir los 90 kilómetros que separan Hasenkamp de Paraná, a pie".

El relato prosigue con las peripecias que debieron sortear los peregrinos.

"El agua fue el signo que marcó esta peregrinación desde el primer día. Una fuerte tormenta hizo abandonar la marcha, pero al fin de semana siguiente, Jorge y Amelio se pusieron en camino nuevamente para encontrarse, por primera vez como peregrinos, con 'La Patrona' (como ellos le llamaban a la Mater), en su casa de La Loma".

Su inquebrantable fe le permitió soñar en grande.

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Servidores. Son quienes acompañan a los peregrinos durante las 26 horas de caminata.

Servidores. Son quienes acompañan a los peregrinos durante las 26 horas de caminata.

“Algún día, la gente va a salir de los campos para unirse a esta peregrinación”, se propusieron.

"Mitad en broma, mitad en serio. Uno de los dos jóvenes se animó a expresar un pensamiento que tenía olor a utopía. Sin embargo, no pasó mucho tiempo para que aquello se haga realidad. Y no sólo se unió la gente de los campos, sino que poco a poco, la de los pueblos de la diócesis y los de un poco más allá. Es por eso lleva el nombre de Peregrinación de los Pueblos".

Durante los primeros años, no se contaba con una fecha fija para su realización. Por una sugerencia de Monseñor Karlic, y a los efectos de poder incorporarla al calendario diocesano, se decidió dejar como fecha fija el viernes y sábado previos al tercer domingo de octubre.

"Cada año, en vísperas del Día de la Madre, la Mater convoca a miles y miles de peregrinos en la Ermita de Hasenkamp, para tomarlos de la mano y caminar con ellos, durante 26 horas hasta una nueva puesta de sol. La pequeñez de los instrumentos, la magnitud de las dificultades y la grandeza de los frutos sobrenaturales confirman anualmente el amor de María que se manifiesta de una forma especial en este acontecimiento".

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Antorchas. Para iluminar el trayecto nocturno que tiene la Peregrinación de los Pueblos.

Antorchas. Para iluminar el trayecto nocturno que tiene la Peregrinación de los Pueblos.

La iglesia en su totalidad

En cada paso dado, se vivencia la Iglesia en su totalidad: fieles de las parroquias, seminaristas, sacerdotes y religiosos, hermanas, gente de movimientos eclesiales ofrecen lo mejor de sí para que esta Peregrinación sea una experiencia viva de la Iglesia que camina, que es familia nueva reflejada en los mil rostros que se ven en el camino unidos todos por un mismo espíritu, una misma fe y un mismo destino.

"Como una gran red de ayuda que también peregrina, encontramos a los bomberos, la policía, los enfermeros y médicos, los aguateros, la gente de estacionamiento, los cursillistas que preparan el desayuno, los voluntarios que preparan las antorchas, la gente que organiza cada descanso, los que salen al encuentro para ofrecer un poco de agua, la gente que prepara la llegada a La Loma. Todos los que colaboran materialmente y espiritualmente acompañando con la oración a lo largo de todo el recorrido", enumeran los organizadores.

De cada uno de los peregrinos y colaboradores a lo largo de estos 40 años se busca conocer una historia, un recuerdo, un momento para compartir e invitar a nuevos vecinos a sumarse y acompañar a la Mater en esta gran muestra de fe.

"Es por esto que te invitamos a compartir con nosotros alguna anécdota para que entre todos reconstruyamos un poquito de estos 40 años, porque esta peregrinación es de cada peregrino, colaborador, de aquellos que nos cruzan en la ruta y nos tocan bocina para alentarnos a seguir, de los vecinos que salen con una jarra de agua, nos aplauden o ponen un cartel, de las mamás y papás y que están en casa orando por sus hijos que caminan, de la abuela que prende una velita, de ese sacerdote que te confesó en el camino, del desconocido que te ayudó a llegar. Somos todos".

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