La comadreja overa, común, mora, picaza, de orejas blancas o zarigüeya, son algunos de los nombres que recibe la Didelphis albiventris. Diario UNO dio cuenta que este pequeño animalito apareció en la mañana de este viernes en la zona de calle Maciá de Paraná, cruzando la calle muy asustada y dirigiéndose rápidamente al hueco de un árbol de jacarandá.
Paraná: la historia de la comadreja
Por Dina Puntín
Especie. El pequeño animalito se ubicó en el hueco del árbol, desde donde observa a quienes pasan por la vereda.
En nuestra región habita montes, sabanas, pastizales, esteros, también áreas rurales y la periferia de las ciudades, siempre cerca de arboledas y preferentemente también cerca de cuerpos de agua.
Según la descripción del Conicet Santa Fe, la longitud total de su cuerpo, desde el hocico hasta la punta de la cola, es de aproximadamente 70 centímetros y puede llegar a pesar hasta 2,5 kg. La cabeza es triangular, de color blanco o amarillento, que se extiende hacia adelante con un hocico largo y puntiagudo que termina en una nariz rosada. En cada uno de sus ojos tiene una mancha negra y tiene una tercera mancha negra en forma de franja que va desde entre medio de sus ojos hasta la nuca. Las orejas son grandes y la mayor parte de color blanco. El cuerpo está cubierto de una capa densa de pelos cortos y de una capa irregular de pelos más largos que sobresalen. El color del dorso puede ir desde el blancuzco, el gris hasta el negruzco y el del vientre es blanco o amarillento. Las patas son negras. La cola es larga, con la base negra y la punta blanca/rosada.
En general es de hábitos solitarios y crepusculares-nocturnos. Durante el día pasa la mayor parte del tiempo descansando, puede hacerlo en una variedad de lugares como: huecos en los troncos de los árboles o entre las rocas, madrigueras o cuevas de otros animales, lugares cerrados y oscuros como depósitos de basura o rincones y cavidades en viviendas o galpones.
Es terrícola y arborícola, trepa con facilidad para lo cual tiene adaptaciones, sus dedos de las patas de atrás oponibles y su cola prensil; además, es buena nadadora.
La Comadreja overa es un marsupial, por lo cual las crías nacen en un estado muy temprano de su desarrollo (miden sólo unos 1,5 cm aproximadamente) y se desplazan hasta la bolsa o marsupio, que contiene las mamas, donde permanecen hasta que terminan de desarrollarse tomando la leche materna. Cuando las crías son más grandes, la mamá puede transportarlas, a toda juntas en su espalda y/o cola.
Es omnívora y tiene una dieta muy variada que incluye frutas, semillas, hojas, lombrices, insectos (cucarachas y hormigas), moluscos, ranas, aves (y sus huevos) y pequeños roedores. Las comadrejas que viven en ambientes rurales pueden alimentarse de aves de corral y las que viven en zonas más urbanas suelen encontrar comida en los tachos de basura o comen alimento para mascotas.
Cuando se asusta puede quedarse quieta apuntando las orejas hacia el lugar de donde proviene el peligro o puede también abrir la boca mostrando los dientes y emitir chillidos al mismo tiempo que libera un olor muy fuerte y desagradable (resultado de una secreción emitida por dos glándulas que se encuentran en la zona genital). En ocasiones puede hasta llegar a hacerse la muerta, esperando que pase el peligro para poder escapar.
La Comadreja overa ss considera enemiga de las aves de corral por la gente del campo. Además, puede actuar como hospedador de diferentes patógenos responsables de enfermedades que se transmiten a las personas. Ninguno de estos aspectos justifica que sea cazada. Como toda especie silvestre debe ser conservada.
No debe molestarse si se encuentra descansando. Ni correrla ni asustarla (ni dejar que los perros lo hagan) ya que es asustadiza.


















