"Tavi" Celis
Domingo 27 de Mayo de 2018

La causa que involucra a Varisco vuelve al centro de la escena política

La situación política del presidente municipal es muy negativa, no hace falta aclararlo demasiado. Obviamente en caso de ser hallado culpable, el ocaso de su trayectoria aparece casi inevitable.

En las próximas horas se resolverá si la defensa de Sergio Varisco logra apartar al juez federal Leandro Ríos de la causa en la que el intendente de Paraná está imputado por delitos relacionados con el tráfico de estupefacientes. La situación política del presidente municipal es muy negativa, no hace falta aclararlo demasiado. Obviamente en caso de ser hallado culpable, el ocaso de su trayectoria aparece casi inevitable; y si por el contrario se confirmara su inocencia, la reiterada vinculación de su figura con el mundo narco debería dejar inevitablemente una carga negativa importante en su imagen.

Siempre en el plano político, o en intento de analizar cómo la sociedad paranaense y entrerriana se entera de estas cosas; los hechos de los últimos días plantearon varias situaciones, algunas paradojales.

Tal vez la más notoria sea que la defensa de Varisco recusó al juez por sospecharlo de parcialidad, por entender que tiene una intención negativa que lo priva del equilibrio necesario para cumplir correctamente su tarea. Se trata sin embargo del mismo juez que hace menos de un año fue objetado por diferentes sectores políticos (y también judiciales, aunque veladamente) por haber considerado solamente que Varisco había sido "imprudente" en su manejo político en el marco de un fallo del que surgen evidencias de que el grupo político del presidente municipal contó con financiamiento de la banda narco de Daniel Tavi Celis para llevar adelante la campaña electoral, y que en pago de esos favores, le facilitaba recursos municipales para la organización delictiva.

Es decir, de ser un juez que hace meses estaba sospechado de ayudar a Varisco, Ríos pasó a ser sospechado de parcialidad en su contra.

Esto sin considerar que Varisco elogió su desempeño el día de los allanamientos en la Municipalidad; dado que esa actitud podría interpretarse como la expresión de su convicción de inocencia, y expresado antes de ser imputado.

Los argumentos judiciales de la recusación –esto ya se sabe– apuntan a la participación de Ríos como querellante en una causa por homicidio culposo contra el presidente municipal a raíz de su responsabilidad en el siniestro vial en el que murió la entonces concejal paranaense Mercedes Lescano.

Se ha recordado por estos días que Ríos se excusó en el caso del narco Gustavo Petaco Barriento, pero allí había tenido vinculación con la defensa. Los pronósticos judiciales de las ultimas horas señalan improbable que la recusación avance; mientras que los trascendidos en el municipio marcan como un elemento a favor de su planteo el hecho de que el juez saliera a rechazar su recusación antes de que se la hubieran planteado. Pero más allá de eso, en el plano de "la política" la estrategia del varisquismo tiene sus riesgos. Hacer enojar al juez es riesgoso, sobre todo si la recusación no prospera.

Se entiende que es desde el sector político del intendente donde surge la difusión de fotos del magistrado participando de festejos sociales con la viceintendenta, Josefina Etienot. Si bien la situación no tiene mayor peso judicial, pone en foco la hipótesis de que existe una maniobra política para apartar al intendente de su cargo, de la cual participaría el magistrado.

Se asegura en ámbitos políticos y judiciales que los antecedentes del juez no ayudan a sostener esa hipótesis, aunque las fotos puedan molestar a su señoría, como efectivamente ocurrió. Casi un dato de color, aseguran en los pasillos del Juzgado Federal que en esa guitarreada (Ríos aparece tocando la viola y a su lado Etienot cantando) también estaba el defensor de Varisco, Rubito Pagliotto. Una situación extraña, si se quiere, es que en la defensa de Varisco conviven el defensor del exgobernador Sergio Urribarri (Miguel Ángel Cullen) y su principal acusador, Rubén Pagliotto. A instancias de la denuncia de Pagliotto la UCR pedía la semana pasada el desafuero de Urribarri, para juzgarlo; mientras se recusaba un juez (que sería de cuño radical), en el caso Varisco. Totalmente normal en el plano legal, pero llamativo para el ciudadano de a pie.

Pero si de cosas llamativas hay que hablar, merece una mención lo dicho por la viceintendenta Etienot en la sesión del Concejo Deliberante del 18 de mayo, cuando afirmó que nunca creyó en la alianza Cambiemos que en Paraná la llevó como compañera de fórmula de Varisco. Tras asegurar que la principal meta de su sector político en esa elección "era la lucha contra el narcotráfico", Etienot dijo "... yo como parte de la fórmula presidencial y como parte de Cambiemos, no de este Cambiemos municipal, con el cual nunca me sentí identificada desde el principio de la gestión...". Es decir que la viceintendenta permaneció dos años y medio en una situación política en la que no cree. Otros en su lugar hubieran renunciado. Para colmo, una de sus funciones es reemplazar al intendente en caso de que no pueda permanecer en el cargo. A propósito de ello, Etienot dijo que no aspira a reemplazar a Varisco. Más allá de las aspiraciones, es su obligación; y uno debe suponer que fue la intención de quienes la votaron. Durante la semana la funcionaria les dijo a los empleados del Concejo que no iba a asumir si Varisco debía dejar la función, aunque en su entorno hay quienes aseguran que sí lo hará y que se está preparando para hacerlo.

Sorprende también a algunos los diferentes roles que se le adjudican al ministro del Interior, Rogelio Frigerio. Se sostiene por un lado que el funcionario nacional ha dicho que ya no se protegerá más al intendente, dando a entender que hubo alguna injerencia suya en el Poder Judicial, en instancias anteriores, para aliviar la situación de Varisco. Dicen que dijo "dejaremos que el juez actúe". En la vereda de enfrente, siempre en la calle Cambiemos, se lo señala como parte de la conspiración contra el intendente, junto con Etienot y el magistrado.

Nadie le atribuye conductas muy republicanas que se diga a Frigerio, pero tampoco nada que pueda escandalizar a nadie del ambiente político. Por ahora el ministro mantiene silencio.

En el plano electoral tampoco faltan especulaciones, dado que la situación de Varisco pone en duda su chance ya no solamente de aspirar a la candidatura a gobernador, sino también la de buscar su reelección en el municipio paranaense, en momentos en que dentro de Cambiemos nadie le disputa el liderazgo.

Hay quienes sostienen que si la suerte judicial del intendente capitalino termina siendo desfavorable podría afectar el resultado en Paraná y en la provincia, donde Cambiemos ya se probaba el traje de gobernador. Es claro que resulta erróneo atribuir a una eventual sentencia una consecuencia lineal en lo electoral, pero también sería ingenuo pensar que esto solo afecta a un dirigente y que no afecta a Cambiemos.

Por último, en el plano de los rumores judiciales, se indica que si Ríos se mantiene al frente de la causa, aspira a que se quiebre alguno de los imputados que están en libertad. Incluso uno de ellos dejó en claro en ámbitos políticos su malestar por la exposición pública que debían soportar (en vinculación a hechos muy negativos) mientras otros que aparecen en el famoso cuaderno secuestrado a los narcos no eran siquiera citados como testigos. La referencia es al concejal macrista Emanual Gainza y le ha servido a sectores del varisquismo para afirmar que existe una "mano nacional" que opera en la causa.

Sin dudas la sociedad reclama, o debería hacerlo, un pronto esclarecimiento de estas situaciones. Por el derecho a conocer la verdad, y para evitar verlas con naturalidad.

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