Miradas
Martes 31 de Julio de 2018

En terapia

El derecho a la salud para todas las personas está consagrado en la Constitución nacional y en otros tratados internacionales que equiparan la jerarquía de la carta magna. En efecto, es el Estado el que debe garantizar y adoptar todas las medidas necesarias para que todos los habitantes del país tengan acceso a una atención de calidad. Tenemos un sistema estatal de salud gratuito, que con todas las falencias cubre la cada vez más creciente demanda de los ciudadanos, pero que en el contexto de crisis económica y social que atraviesa el país tiende a colapsar, sobre todo en la época invernal.
Entre Ríos es uno de los distritos que no escapan a esta tendencia, en la que muchas personas perdieron su trabajo o no lo consiguen, sin contar a los que ya no pueden pagar el monotributo, y no les queda alternativa que pasar al sistema público de salud. El que no tenga para pagarse una obra social privada o una prepaga, deberá saber también que los agentes sanitarios están sometidos a condiciones de precarización laboral, sumado a la falta de insumos y de recursos, lo que inevitablemente impactará negativamente en la calidad de la atención.
Esta semana la ministra de Salud de nuestra provincia, Sonia Velázquez, expuso una radiografía preocupante del incremento del número de pacientes que se incorporaron al circuito público. En declaraciones a Radio Máxima de Gualeguaychú reconoció que en la actualidad hay más de 340.000 entrerrianos sin cobertura social de ningún tipo y es una cifra que va en aumento, como consecuencia de la adversa situación económica que se traduce en desocupación, mayor pobreza y desigualdad social.
Los hospitales "trabajan a cama caliente", y para comprobarlo solo basta con concurrir a la guardia de los hospitales del primer nivel de complejidad (San Martín, San Roque, Masvernat, Centenario, por nombrar los más importantes de la provincia). Atender esa gran demanda implica contar con los recursos humanos y económicos necesarios: en ese marco la titular de la repartición aseguró que el presupuesto para la compra de insumos ya quedó desactualizado por la crisis del dólar. "Por decisión del gobernador Gustavo Bordet, se ordenó instrumentar los recursos presupuestarios para sustentar una política inclusiva, garantizando coberturas, derechos y que no se vea resentido el normal funcionamiento en razón de lo que hemos dejado de recibir por parte de la administración nacional", aseveró la responsable de la cartera.
Por más buena voluntad que se tenga el sistema sigue teniendo serias falencias: en localidades del interior más profundo siguen faltando especialistas y en estos casos la respuesta tarda más en llegar. A esto se le suma la carencia de insumos, y en buena medida sigue repercutiendo el recorte de los programas nacionales, tales como el Incluir Salud.
Según el spot que lanzó la Nación el programa "tiene como objetivo garantizar el acceso a prestaciones médicas de los titulares de pensiones no contributivas otorgadas por el Ministerio de Desarrollo Social en todo el territorio nacional. Para cumplir con su misión Incluir Salud asiste a las provincias transfiriéndoles fondos a fin de que sus beneficiarios; madres con siete o más hijos; personas con discapacidad y adultos mayores de 70 años puedan acceder a los medicamentos del Plan Médico Obligatorio y a otros de alto costo, como medicamentos biológicos y oncológicos. Tratamientos de hemodiálisis y trasplantes; y dispositivos de rehabilitación e inclusión para personas con discapacidad".
Otro de los programas que viene siendo afectado por el "recorte" es el de Médicos Comunitarios, que tiene como meta la formación de recursos humanos en Salud creado por el Ministerio de Salud de la Nación en el marco del Plan Federal de Salud. En lo que va del año "no se ha podido concretar la transferencia de Nación a Provincia" denunció la ministra Velázquez sobre las dificultades que se enfrentan en materia presupuestaria.
A esta altura la situación revela la amplia brecha entre aquellos ciudadanos que todavía gozan de servicios de salud de calidad, y los expulsados del sistema, que deben elevar plegarias al cielo para conservar un buen estado de salud.

Comentarios