Gerardo Iglesias/ Ovación
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Gimnasia ahora gana y gusta
Gimnasia de Concepción del Uruguay venció ayer a Central Córdoba de Santiago del Estero 2 a 0 con tantos de Viera y Tissera, ambos en la segunda etapa. Fue en el debut de la dupla técnico Ricardo Vendakis-Martín Pinilla, quienes suplantan a Hilario Bravi. Con esta victoria quedó a un punto de la clasificación. El miércoles visita en Mar del Plata a Alvarado.
El fútbol derribó ayer otro mito y reafirmó lo de siempre, lo de aquello que afirma la importancia única de los jugadores en el andar de un equipo, a la vez que tiró abajo los evangelios de la táctica, la pelota parada y el trabajo de la semana.
Jugadores más sueltos, puestos en la cancha en las mismas posiciones rindieron el doble, jugaron sueltos y con ganas. Sin tantas imposiciones tácticas que los ataban, sacaron a relucir lo que mejor saben. Así, Gimnasia terminó regalándole a sus hinchas un gran segundo tiempo, con goles y buen juego, con actitud y personalidad para ir a buscar el arco rival, para presionar y para juntarse.
El primer tiempo casi fue el Lobo de siempre. Central Córdoba se hacía fuerte con el talento de Beraldi. El local no terminaba de despegar, para terminar la primera parte sin remates al arco, pero tampoco sufriendo demasiado.
La segunda etapa cambio todo. Robles terminó de confirmar lo que había insinuado en los 45 iniciales. Y ahora si sus compañeros le dieron la pelota, para que maneje el juego. Llegaron las chances y la apertura del marcador. Viera cabeceó entre las manos al arquero Rago y de palomita mandó el rebote al gol.
Ahí terminó de soltarse el Lobo. Solo extrañó a Umpierrez, sorprendentemente apagado. Pero el resto estuvo a la altura. El Papo, en la única que le salió, le picó con clase por arriba del uno pero el horizontal le negó el golazo. Lo mismo para Robles con un hermoso zapatazo desde fuera del área que le reventó el travesaño a Rago. El volante fue partícipe principal del segundo, tras su centro malicioso que Tissera alcanzó a peinar para poner el segundo a los 76’. Asunto liquidado, porque la vista se fundió ante un rival que ayer dio muestras de saber jugar, esa que se le reclamó a lo largo del torneo y que solo apareció en cuentagotas.














