Cuando se bajó del auto y después de abrazarse con su mujer, el piloto entrerriano que es un emblema de Ford, aseguró: “Se mejoró el auto el sábado y en la final venía bien. Vi una bocanada de humo que salía del auto de (Mariano) Pernia y faltando cuatro vueltas veo lo mismo en el de (Guillermo) Ortelli. Se ve que (la victoria) estaba ahí”, detalló el Gurí.

El corredor, a los 49 años, no anda con vueltas: “ Tenía un auto bárbaro pero que estaba para un cuarto puesto”, reconoció en comparación a la velocidad los autos de punta que se fueron quedando.
Ahora el entrerriano, que conquistó el corazón de los hinchas del óvalo, sueña con el campeonato: “ El automovilismo siempre da revancha, estas son cosas que las tengo que disfrutar mucho, ahora estamos cerca de Matías (Rossi) y no podemos parar en ninguna de las dos carreras que vienen”, advirtió.












