La semana pasada UNO consultó a sus lectores acerca de qué banda o conjunto musical les gustaría que se vuelva a reunir. La respuesta mayoritaria no fue una sorpresa: desde aquel histórico recital de 2001 en Córdoba, en el que Los Redondos se despidieron frente a 70.000 fanáticos, la denominada “patria ricotera” no hizo más que soñar con el reencuentro con sus ídolos, y eso se vio reflejado en las respuestas de los lectores a la consigna lanzada por UNO.
Casualmente, días atrás, el matutino porteño ‘Muy’ publicó una noticia con rumores sobre un inminente regreso de Patricio Rey y Sus Redonditos de Ricota. Si bien es de público conocimiento que las diferencias entre Carlos “el Indio” Solari y Eduardo “Skay” Beilinson horadaron cualquier posibilidad de regreso, el periódico en cuestión lanzó la versión de que ambos referentes de Los Redondos habrían zanjado sus diferencias.
“Está todo bien entre ellos desde hace algunos meses. El reencuentro ya es un hecho y están todos confirmados. La fecha será en mayo, aunque todavía no está confirmado en dónde van a tocar porque la organización es uno de los temas clave”, le aseguró al diario una fuente cercana a la banda. La noticia se viralizó rápidamente en las redes sociales y los fanáticos comenzaron a prender velitas a todos los santos para que su anhelo de asistir a una misa ricotera en 2015 se cumpla.
Pero la desmentida no se hizo esperar. El miércoles por la mañana, la mujer de Beilinson, Carmen Castro –conocida como La Negra Poly– negó de plano que se vaya a producir la vuelta de la banda contactada por la producción del programa de radio que conduce Dady Brieva por Radio América.
Por su parte, el exbajista de los Redondos, Daniel “Semilla” Bucciarelli, salió a desmentir el posible regreso en su cuenta oficial de Facebook: “Mentiras”, escribió cinco veces el músico, palabra que acompañó con una foto de una picadora de carne. Al parecer, el deseo de la gran mayoría de los lectores de UNO que participaron de la consigna, no tiene un horizonte muy auspicioso.
Ansían una misa ricotera
Sueños tropicales
Otro sector de los lectores, amantes de la música tropical de vieja escuela, abogó por el regreso de dos bandas locales: Jamaica Tropical y Burbujas.
La primera es una agrupación que hizo furor entre mediados de las décadas de 1980 y 1990, surgido del corazón del barrio San Agustín. Jamaica Tropical trascendió las fronteras entrerrianas, y también se ganó un lugar en la vecina Santa Fe, capital de la cumbia, donde a los panzas verdes el éxito les suele ser esquivo.
En tanto, el Grupo Burbujas se inició en el 83, en la capital entrerriana. Según relató a UNO quien fuera su cantante, Cristian Leiva, en su primera etapa Burbujas hacía música de carnaval –al estilo del cordobés Grupo Serpentina– y también música tropical, con el acordeón como instrumento de cabecera.
La agrupación se presentaba en bailes y espectáculos del Litoral. Ya en 1985, cuando la bailanta despegaba a nivel Burbujas comenzó a presentarse en Capital Federal y Gran Buenos Aires, Santa Fe, la región de Cuyo, y países limítrofes. Compartió escenarios con Alcides, Los Cartageneros, Ricky Maravilla y otros grandes de la música tropical. Cada año sacaba un disco con sellos nacionales, y a mediados de los 90 cambió acordeón por el teclado y la trompeta para ajustar su estilo a la cumbia que sonaba en esa época. Siguió presentándose en boliches con sus temas picarescos y de doble sentido, hasta que en los años 2000, dejó de tener trascendencia. En 2008 se difundió su ultimo hit, “El chupao” y luego se separaron. “Fue un grupo de trascendencia, con más de 20 discos grabados. Pero fue más conocido en Santa Fe y Cuyo que en Entre Ríos. Éramos profetas en nuestra tierra”, sentenció.
Heavy
Los lectores de UNO también bregaron por el regreso de Hermética, la legendaria banda argentina de Thrash metal, creada en el año 1988 por Ricardo Iorio tras la disolución de V8. El grupo se terminó en 1994 producto de los problemas internos. De Hermética nacieron dos bandas: Almafuerte, liderada por Iorio junto a Claudio Marciello y Claudio Cardacci; mientras que los demás tomaron al bajista Karlos Cuadrado y formaron el grupo Malón.









