La víctima, una niña de once años, se quebró ante su pediatra y le contó que era violada por su tío. Los profesionales del establecimiento asistencial siguieron el protocolo e hicieron la denuncia. Cuando el hecho se hizo público el abusador se suicidó.
Empleados de centro de salud amenazados por denunciar la violación de una nena de 11 años
La esposa del supuesto violador acusó a los empleados del centro asistencial de instigar el suicidio y amenazó con quemar el lugar. Además intimidó a la menor y a su madre, que denunciaron la violación.
Ocurrió en el Centro de Salud San Francisco. El subsecretario de Salud de la Municipalidad de Gualeguaychú, Martín Esteban Piaggio, relató a El Día que este sujeto la habría violado tres veces y cuando todo esto tomó estado público, se quitó la vida.
Luego de haber tomado conocimiento sobre el tema, las profesionales a cargo realizaron todo el trabajo de contención con la asistente social, la pediatra y la psicóloga; inmediatamente se encauzó la formulación de la denuncia correspondiente.
“La madre de la nena decidió acompañarla en este proceso de confesión y hasta pudimos saber que la madre también había sido abusada de niña. Es todo un horror”, expresó.
Luego, se realizó la denuncia en conjunto: “La debe hacer la madre, pero el Centro de Salud acompañó esta instancia. Lo que sucede en muchos casos, es que la madre también está sometida de alguna manera o tienen miedo. En este caso fueron en búsqueda de ayuda y desde el Centro de Salud tenemos la obligación de acompañar la denuncia de un delito de instancia pública, por tratarse de un menor”, explicó Piaggio.
Asimismo, aclaró que “la violación de un menor tiene que ser un delito público, a diferencia de la violación de una mayor de edad, que es un delito de instancia privada. En ese caso queda a decisión de la víctima”.
Según contó Martín Piaggio, el padre biológico de la nena se enteró de esta situación y habría amenazado al violador. Tras el suicidio la mujer del señalado como violador se presentó ante los trabajadores del centro de salud, hizo un escándalo y amenazó con quemar el lugar.
“Está muy difícil la situación, sumado a la conflictividad de la familia. Ahora la mamá de la víctima retrocedió por miedo a las amenazas de la mujer del presunto violador”, dijo Piaggio quien señaló que la causa va a seguir adelante porque la denuncia está radicada aunque el acusado esté fallecido. “Ahora las energías se centran en recuperar la salud psíquica de una niña que atravesó un momento imposible de olvidar”.
Al respecto el médico dijo que la niña está bien físicamente pero tiene “un gran trauma psicológico” y debe seguir siendo tratada.













