Es sabido que cuando el Indio Solari prepara un show para reencontrarse con sus seguidores, lo primero que todos esperan es experimentar una suerte de comunión con la “mística” ricotera. Pero pocos reparan en que detrás de esa inconmensurable masa de gente que se moviliza para vivir una noche como pocas hay una decisión comercial de la producción que busca facturar en una noche lo que debería recaudar en varias fechas llevadas a cabo en lugares más acotados, pero con la infraestructura que garantice una buena logística.
El relato en primera persona de un paranaense que estuvo en el recital del Indio Solari
"Venía una marea de gente y rebotaba contra la valla", contó.
13 de marzo 2017 · 08:35hs
Foto: Twitter
Y esto alimentó actitudes mercenarias desde el ámbito político y mediático, oportunistas que aprovecharon lo ocurrido para achacárselo a la tendencia política de Solari. El mismo cantante parecía verlo venir, cuando días atrás advirtió a sus fans que “no pequen de inocentes y cuiden a quien tienen al lado. Este es un momento especial. Hay intereses oscuros que con pocos miembros pueden alterar la fiesta. A bailar y cantar es a lo que vamos y eso haremos”. Y agregó: “El sábado, a cuidarse y a cuidar de quienes nos rodean, aunque no los conozcamos. Cierta gente de mierda (debería puntualizar: PODEROSA gente de mierda) se regodearía si alguien sale lastimado. No le demos el gusto”. Sin embargo, ni él ni la productora tomaron los recaudos necesarios.
A pesar de la política, los seguidores del Indio siguen siendo incondicionales más allá de partidismos. Mariano Riani es de Paraná y viajó a Olavarría para ver al exlíder de Los Redondos. Ya había estado en recitales del Indio en otras dos oportunidades y, como otras centenas de miles de seguidores, quiso estar presente en el show del sábado, ya que se rumoreaba que podría ser el último debido a la salud de Solari.
“El recital en sí no estuvo bueno desde el principio; después del tercer tema se empezó a armar quilombo; mucha gente se caía, los que estaban atrás de todo comenzaron a empujar. El Indio se enojó, quiso bajar los decibeles, entonces no cantó las canciones más movidas. Cortaba entre tema y tema como para aplacar los ánimos, me daba la impresión”, relató en diálogo con UNO.
Su peregrinaje hasta la meca ricotera comenzó el viernes a la medianoche en Santa Fe. “Llegamos a Olavarría a las 15 del sábado, aproximadamente. Tuvimos muchas complicaciones en la ruta. Después nos paró la Policía como dos horas”, contó.
Al llegar a destino se encontró con una ciudad colapsada por la cantidad de gente. Bien entrada la tarde, comenzaron a ingresar al predio La Colmena, donde se desarrollaría el show: “La entrada fue perfecta, al contrario de lo que uno esperaría, uno pasaba, te revisaban así nomás, ni siquiera me pidieron la entrada. Y a la salida fue todo al revés, empujaban todos. Fue un amontonadero, de repente venía una marea de gente y rebotaba contra una valla, porque todas las calles estaban valladas. Muchos se desmayaban”.
Por otra parte, contó que durante el recital estuvo ubicado bien adelante, a menos de dos metros de la valla que separaba el escenario del campo: “Siempre en los recitales me ubico adelante, pero nunca viví una cosa igual a esta. Me duelen los huesos de tanto que nos apretaron, y a unas personas que estaban al costado las pasó por encima una avalancha grande”.
Afortunadamente, ni él ni quienes estaban en su contingente tuvieron mayores problemas. “El contingente nuestro era de 18 colectivos y no se fue ningún coche hasta que no subió hasta el último pasajero. Yo subí casi a lo último porque me perdí a la salida, la marea de gente te llevaba para cualquier parte”.














