El intendente de Santa Elena, Domingo Daniel Rossi, sostuvo ayer que este mediodía se realizaría en la localidad una presentación pública del proyecto impulsado por el empresario multimillonario estadounidense Douglas Tompkins para realizar un emprendimiento productivo agroecológico en un campo de la zona.
El proyecto de Tompkins genera expectativas y también dudas
Tompkins pretende llevar adelante un desarrollo productivo de agricultura, ganadería, frutales y productos de granja. De la misma forma el proyecto pone en valor aspectos industriales, tales como una planta de acondicionamiento de granos, planta de extracción de aceite de oliva, planta de extracción de miel, planta de condicionamiento de frutos secos, molino, fábrica de pastas, fábrica de granolas y una planta de empaque y envasado.
Si bien el empresario es propietario de 3.000 hectáreas en la zona conocida como Laguna Blanca, pretende desarrollar el nuevo emprendimiento en un campo de 75 hectáreas que es propiedad del municipio y que está pegado al ejido municipal.
Rossi dijo que cree que el Concejo Deliberante local aprobará la venta, incluso sostuvo que podría darse por unanimidad. Argumentó que el desarrollo productivo le daría empleo a 250 personas y que por eso es mejor que esté al lado de la ciudad.
“El empresario pide la compra del campo, a valor mercado. Ir y pagar”, explicó el jefe comunal descartando de plano la cesión del mismo. “Me decía el senador (Aldo) Ballestena (FPV-La Paz) que el valor sería de entre 5.000 y 6.000 dólares por hectárea. El valor que tiene es que está cerca del río, es un lugar que nunca fue ocupado”, indicó. Así, el valor de la venta sería de entre 375.000 y 450.000 dólares.
“Cuando ellos llegaron a la zona, en el campo que tienen se hacía soja y daban trabajo a tres personas. Ahora, con el cambio de la producción, ya le dan trabajo a 50. Y aseguran que en caso de concretarse este desarrollo habrá 250 puestos de trabajo. Por eso es nuestra angustia de que estén cerca de la ciudad”, indicó Rossi.
Por último, el jefe comunal, destacó que ayer realizó gestiones en Vialidad provincial para avanzar con el enripiado de los caminos que usan los productores de la zona.
Algunas dudas
Si bien en la zona lo que se impone es la sorpresa, ya que la oferta de Tompkins resulta tan atractiva como llamativa, comenzaron a escucharse algunas preguntas que seguramente deberán evacuarse durante el debate en el Concejo Deliberante local.
Una de ellas está vinculada con el valor de las tierras que ya posee el empresario y cuánto se incrementarían si le anexa la propiedad de un campo con salida el río para el eventual transporte fluvial. Es decir, si la compra de 75 hectáreas terminará potenciado el valor de las otras 3.000.
Otra de las cuestiones sobre las que se preguntan algunos habitantes de la zona es qué tipo de prevención existirá sobre el uso del agua dulce del río Paraná, teniendo en cuenta que existen antecedentes del robo de la misma con fines comerciales por buques extranjeros. Incluso existen en la Legislatura local y en el Congreso nacional proyectos sobre ese tema.
Otro dato, para algunos meramente conjetural, pero que bien vale tenerse en cuenta, es qué incidencia tendría que ese campo sea vendido si luego se decidiera retomar el proyecto de un camino costero, que demande de expropiación de tierras a la orilla del río. Puntualmente se preguntan si en algún momento no se terminará expropiando a un valor mucho más caro de lo que hoy puede llegar a venderse.
En síntesis, se trata de dudas que ameritan un debate amplio en el seno del Concejo Deliberante, si se pretende una decisión que genere el más amplio consenso posible. Aunque ello lleve un tiempo.












