Sebastian Galligo / De la Redacción de OVACION
De la Saenz Peña a la Plaza Roja
Sofía Chelini nació en el barrio Saenz Peña, a dos cuadras del club Talleres de Paraná, un lugar obligado para todos los gurises de la zona. Estudia en la escuela Mercedarias y transita a diario una de las plazas más lindas de la capital entrerriana.
Empezó con el hockey e hizo algo de natación, pero a los 8 años se decidió por el básquet. Jamás se hubiese imaginado que 9 años después iba a viajar a Europa a jugar un Mundial. Pero le tocó. Cristian Gómez, entrenador del club de Feliciano e Irigoyen, ya le veía pasta desde pequeña y la hizo jugar con las más grandes. Su talento y el roce con el equipo de Primera la hicieron crecer en su juego y a pesar de tener 17 años, cumple los 18 el 15 de noviembre, la subieron a la U19. Se ganó un lugar en la Selección Argentina y viajó a Lituania a disputar el Mundial de la categoría hace un par de semanas. Previo paso por Moscú, Rusia, donde conoció la emblemática Plaza Roja y tras 14 horas de vuelo llegó al país europeo con el sueño de sumar unos minutos en cancha ante las grandes potencias.
El seleccionado argentino no tuvo un buen arranque (terminó en la 14ª posición) y Sofía comenzó a ganarse un lugar hasta llegar al quinteto inicial para convertirse luego, en la segunda anotadora del equipo con un promedio de 7,5 puntos en seis juegos. “Fui ganando confianza con el entrenador, en los primeros dos partidos no hice mucho, pero después me fui soltando, tiré más y ahí me solté”, contó a Ovación.
Mientras se desarrollaba el torneo, desde Paraná su familia la seguía por internet y, según contó, “estaba complicado porque al no poder mirar el partido online seguían las estadísticas punto a punto, así que sufrían todo el tiempo”.
Para Sofía, más allá de los dos triunfos y las cuatro derrotas fue “una experiencia única”y explicó que el nivel de juego es “increíble”. “Tenés que dejar todo en cada minuto, correr permanentemente y bancártela. Recuperarte bien en cada minuto para volver estar al mismo ritmo, las jugadores tienen muy buena efectividad, son rápidas y juegan muy bien”, señaló Chelini.
El gran rendimiento y la experiencia de haber jugado un Mundial siendo clave en el equipo le abre un abanico de posibilidades para hacer del básquet una forma de vida. Si bien el camino es dificultoso Sofía reconoció que a partir de ahora se imagina como “una jugadora de básquet profesional”.
Por lo pronto el próximo desafío es volver a jugar la Liga Nacional con Talleres algo que consideró como “un golazo”. “Estoy muy contenta porque me enteré estando allá y la verdad que participar con el equipo del club es bárbaro para todas”, confesó.
Además reveló que el grupo “está muy contento” con la noticia y contó que “uno de los padres va a ser un aporte y nos va ayudar para que podamos jugarla”.













