Pablo Felizia/De la Redacción de UNO
Crece el consumo de chocolate junto a su producción artesanal
“¿El amor? Está sobrevaluado. Químicamente es como comer grandes cantidades de chocolate”, dijo Al Pacino en la película El Abogado del Diablo de 1997. Lo cierto es que las bajas temperaturas siempre alientan su consumo y por eso junio y julio son los meses con mayor demanda de bombones y otras presentaciones. En Paraná hay producción artesanal en casas de té, confiterías y hasta heladerías que desde hace algunos años ofrecen variedad y opciones por estas fechas. La Semana de la Dulzura comenzará el martes y será hasta el lunes 7; el sábado y domingo UNO regalará un Bon o Bon con el diario; es para cambiarlo por un beso.
Con el paso del tiempo, a nivel local creció la calidad de las chocolaterías y bombonerías. También el consumo: en el país se estima casi 1,5 kilogramos per cápita al año aunque hay informes de consultoras privadas que duplican esa cantidad. En zonas en Europa superan los 8 y hasta los 11 kilogramos por habitante, sobre todo en las regiones más frías. La Semana de la Dulzura es un invento argentino. La primera vez que se realizó fue en 1989 a propuesta de una empresa de golosinas junto a las distribuidoras. La consigna permitió incrementar las ventas en el período de una semana y desde entonces, la propuesta se mantiene y tomó impulso.
En una bombonería de calle 25 de Mayo hay tabletas que parten desde los 5 pesos, pero también estuches y presentaciones de 199 pesos y hasta latas de 215 pesos. Los más caros proceden del sur del país. “Los clientes por lo general son gente mayor que hace algún presente, pero también trabajamos mucho con las reparticiones municipales y provinciales por la zona en la que estamos. Después vienen los jóvenes que también consumen”, dijo el encargado. Hay chocolate en trozo, bombones finos, en rama y frutales. Como no es un producto de primera necesidad, su consumo, junto a las golosinas, siempre se relacionó con el ingreso y los períodos de menor demanda coincidieron con las crisis económicas. De todos modos, durante junio y julio en Paraná, aumentan hasta un 20% y un 30% la cantidad de personas que llegan hasta estos comercios y en eso también coincidieron los consultados.
Hay confiterías y casas de té que crecieron en el rubro y lo mismo franquicias de marcas conocidas a nivel nacional; en una de ellas de origen marplatense, la caja de 12 alfajores cuesta 110 pesos.
En una heladería frente a la Plaza del Bombero por La Rioja, durante el invierno producen bombones y trufas. Se suman a un conjunto de comercios que también trabajan el producto. Lina Streiger, dueña del local, contó que el kilogramo de bombones cuesta 200 pesos y se vende fraccionado. “No es tanto el precio de la materia prima como el trabajo que te lleva. Tenés que hacer uno por uno y necesitás a alguien que se encargue solo de eso para que salgan bien y de calidad”, aclaró.
Las ventas de chocolate están en su mejor momento por estas fechas y hay diferentes opciones para todos los bolsillos. La Semana de la Dulzura es un buen momento para demostrar afecto, más allá de las opiniones del Diablo de la película de 1997 con su amor sobrevaluado.
Cascada y sabor
En las fiestas de cumpleaños, en casamientos y también en otro tipo de acontecimientos, en los últimos años comenzó a ponerse de moda la contratación de cascadas de chocolate. En Paraná hay varias opciones y precios. Pueden costar 1.100 pesos para 40 o 50 personas y de ahí en adelante, según el tamaño y la cantidad de gente.
María Belén Sarfati alquila cascadas y comentó: “El chocolate es caro, pero es especial y solo se consigue en Buenos Aires. El que trabajo es puro, semiamargo y apto para celíacos; tiene un sabor excelente. Lo acompañamos con frutas de estación, galletitas y otras cosas dulces”.
El alquiler de algunas cascadas pueden superar los 1.500 pesos. Las más pequeñas llevan casi dos kilogramos de chocolate con un costo que a veces supera los 160 pesos cada uno.
Alcanzar un buen brillo en la cocción para darle más calidad
En Paraná se producen de manera artesanal todo tipo de bombones: de chocolate blanco y negro, hay rellenos con pasta de avellanas, de maní, frambuesa y de licor. También se hacen trufas: un bizcochuelo con crocante, dulce de leche, whisky y otros ingredientes en diferentes presentaciones que por lo general llevan la forma de esferas recubiertas. El cuarto kilo cuesta 50 pesos.
“El trabajo con el chocolate lleva mucho tiempo para que el bombón pueda tener un buen brillo y quede delicado en su presentación. Hay algunos que son más opacos, eso es por el paso del tiempo”, dijo a UNO Lina Streiger, mientras calentaba el chocolate con el que luego iba a preparar bombones con forma de corazón. “Hay clientes que por ejemplo compran para devolver una atención, jóvenes para regalar y también quienes se sientan en la cafetería y lo solicitan”, contó.
En general, los precios de los chocolates aumentaron en el último año como otros productos. En enero hubo distribuidoras importantes que incrementaron hasta un 40% los costos de un día para otro. Después se estabilizó y no superaron el 10% desde entonces a la fecha. En los comercios consultados afirmaron que es posible que durante la Semana de la Dulzura los precios sufran otra modificación. De hecho, el kilogramo de bombones que en 2013 costaba 120 pesos, ahora cuesta 200.
El cacao es uno de los productos más exquisitos y milenarios. Es estimulante, antioxidante, reductor de la presión arterial, antidepresivo e incluso hay quienes aseguran que tiene características afrodisíacas.














