Educación

Último trimestre: creció la demanda de docentes particulares

En el último trimestre asoman dificultades para aprender, que se hicieron más evidentes con la vuelta a la presencialidad

Viernes 22 de Octubre de 2021

Mientras transcurre el tercer trimestre del calendario escolar oficial en Entre Ríos, crece la demanda de maestros particulares, a los que muchos padres recurren para que sus hijos puedan afianzar saberes o reforzar contenidos para lograr aprobar las materias en este último tramo del año, que según anunció esta semana el Consejo General de Educación (CGE), se extenderá hasta el 17 de diciembre para los niveles Inicial, Primario y Secundaria, en el contexto de excepción debido a la pandemia.

Según contaron a UNO docentes que se dedican a dar clases de apoyo de manera particular, Matemáticas es la materia que más les cuesta a los chicos, y si bien es una tendencia histórica, al regresar a las clases presenciales quedó en evidencia que la situación se profundizó en este último año y medio, en el que se modificaron las condiciones de aprendizaje al no poder concurrir al aula. También Lengua es una asignatura que les genera bastante dificultades a los estudiantes, por lo que los progenitores optan porque tomen clases aparte de las que brinda la institución educativa a la que asisten sus hijos.

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Último trimestre, el gran desafío para los estudiantes.

Último trimestre, el gran desafío para los estudiantes.

María Paz es de Paraná, y aunque no tiene título de maestra ni de profesora, su fuerte vocación por enseñar la llevó a decidirse a dar clases particulares. La joven cuenta con sólidos conocimientos en determinadas materias que a ella siempre le resultaron fáciles y que hoy pudo reforzar como estudiante universitaria de la carrera de Medicina. Publicó un aviso en redes sociales ofreciendo clases particulares de Matemáticas, Físico Química, Inglés y Biología en el mes de julio, y aseguró a UNO que entre septiembre y este mes se incrementó la cantidad de consultas de padres para que le enseñe alguna de ellas a sus hijos, y por supuesto la cantidad de alumnos con los que se reúne al menos dos veces por semana para que adquieran los saberes que precisan.

“Hay mucha demanda. Pero es habitual que pase esto en esta época del año: empieza el tercer trimestre y se desesperan, porque saben que pueden llevarse materias o cosas así. Siempre fue así”, indicó.

En este marco, señaló: “La mayor demanda es de alumnos de Secundaria, pero de los primeros años, de 1° a 3° más que nada. Y la materia más requerida es Matemáticas, es la que más me han pedido, porque es la que siempre costó; y Física y Química que son las que yo doy habitualmente”.

Comparando los tiempos actuales con la época previa a la pandemia, sostuvo: “En la actualidad hay que reforzar muchísimas cosas. Principalmente trabajo con muchos chicos que son de 6° grado de la Primaria y 1° año de la Secundaria. Son los que más me han consultado, y he advertido que no saben las tablas de multiplicar, por ejemplo. Pasan a la Secundaria sin saber las tablas y sin saber dividir por dos cifras”.

“Si bien esto también se enseña todo este tiempo y en la pandemia no fue la excepción, muchos chicos me decían que no tenían clases el año pasado, o que no pudieron aprender nada básicamente. Entonces buscan también un apoyo de alguien que les pueda explicar”.

Según mencionó, la mayoría de los papás que tuvieron que acompañar a sus hijos en el proceso de aprendizaje durante el 2020 sobre todo, actualmente delegan más a la maestra particular la enseñanza de los contenidos que hay que reforzar, y reflexionó: “Es por unmotivo de que los chicos tienen una edad en la que ya pueden estar afrontando las responsabilidades ellos solos. Por ahí para un nene de 1° grado es más difícil, pero en estas edades en las que yo doy clases particulares, hablo con los padres y les pido que por favor ayuden a los chicos a sentarse a hacer las tareas, que eso es lo más importante, porque si ellos no practican es difícil avanzar”.

Acto seguido, afirmó: “A mí no me gusta hacerles gastar plata a los padres por algo que pueden hacer en su casa. Entonces les doy una tarea y les pido que la traigan hecha, no importan si está bien o mal, así no gastamos ese tiempo en hacer la tarea y desarrollamos otros contenidos”.

El desafío de enseñar

María Paz señaló que la periodicidad de clases a las que debe concurrir un niño de manera particular es de, al menos, dos por semana para comprender los contenidos y alcanzar los objetivos. “Yo recomiendo mínimo dos veces por semana, pero depende obviamente los temas que se necesitan abordar, porque por ahí hay un solo tema que el chico no entiende y eso lo traba para lo demás, y para mí con dos clases particulares ya estaría. También depende mucho de la voluntad que le ponga el estudiante para aprender”.

Con respecto a esta situación,observó: “Llega un punto en el que los chicos están un poco cansados y cuesta más. Lo que veo es que pasaron a tener clases presenciales después de no ir a la escuela todo el año pasado y parte de este, y es como que perdieron esa rutina. Ahora les toca ir, por ejemplo, a la mañana a las clases de la escuela, y a la tarde ir a una maestra y seguir dando cosas de la escuela. Creo que es agotador para ellos”, dijo, y confió: “Todos nos cansamos con esta pandemia. Yo estoy estudiando Medicina y para mí también fue agotador el año pasado”.

En referencia a los costos de las clases particulares, contó: “Yo cobro barato, 200 pesos la hora o 300 las dos horas, porque me conviene que vayan las dos horas. Sé que hay docentes más costosos, que cobran 300 la hora y 450 pesos las dos horas, pero yo no soy maestra ni profesora, lo hago porque me gusta y realmente me gustaría dedicarme a esto, y cuando me reciba de médica espero poder seguir en la parte de docencia”.

Fabián es docente jubilado pero hace 17 años que da clases particulares, y confirmó a UNO: “Desde que hay un aforo permanente en las instituciones educativas es impresionante la demanda que hay de clases de apoyo. Los docentes van a mil, los chicos no comprenden las consignas, les toman los exámenes en dos o tres tandas, porque los alumnos nosaben resolverlos”.

Él cobra 350 pesos la hora y observó: “Hay docentes que trabajan con siete u ocho chicos a las vez y están cobrando entre 50 y 70 pesos la hora, pero le pueden dedicar 15 minutos de clase a cada uno y nada más. Y una cosa es explicar un tema, pero otra es explicar, hacerles hacer tarea y darles una clase de calidad”.

“En mi caso doy clases de forma individual, mantengo el protocolo y todo lo demás, y con una clase personalizada el chico puede entender lo que necesita. Hay dos materias que son las más demandadas y con las que los chicos tienen un problema que lo traen de antaño, que son Matemáticas y Lengua”, subrayó.

Sobre esta cuestión, observó: “Con respecto a Lengua, a la lectoescritura no la entienden, porque están más acostumbrados a la forma virtual de comunicarse, todo con celular. Y en Matemáticas no logran sacar cálculos mentales, y las tablas no existen para ellos, no las saben”.

Entre sus alumnos predominan principalmente alumnos de Primaria, y Secundaria la mayor demanda es de estudiantes de 1° a 3° año. “Ahora hay también otra demanda por el tema de los exámenes libres y las previas, que son en el mes de noviembre”, expresó.

“Cuando se trata de materias como Matemáticas o Lengua, les doy clases dos veces por semana, una hora y media por vez. Con ese horario y al ser en forma individual cada encuentro, el chico comprende y trabaja en orden sus consignas. Con las previas, pueden ser hasta tres clases semanales”, remarcó, y subrayó: “Es importante que los padres tomen conocimiento de que esto es una tarea en conjunto”.

Por su parte, Sonia Herlein, quien es psicopedagoga, destacó: “En esta época del año es habitual que haya más demanda de clases particulares. Pasa siempre y en la pandemia no es la excepción, que llega a fin de año y nos enloquecemos todos, como padres, como docentes. Eso pasó siempre, es como que todo el mundo quiere cerrar una etapa, pero los procesos de aprendizaje no tienen una fecha de inicio y de final. Desde la mirada psicopedagógica hay que tener en cuenta eso”.

“Además, la pandemia nos llevó a darnos cuenta lo importante que es lo emocional para todo, más para el aprendizaje”, concluyó la especialista.

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