Educación
Lunes 21 de Noviembre de 2016

Otro impulso por una ley de educación emocional

En Entre Ríos es promovida por el docente Carlos Sigvardt. El reconocimiento y aprendizaje de los sentimientos como estrategia para prevenir la violencia, el bullying, la bulimia, la anorexia y la depresión infantil

La educación emocional puede ayudar a atemperar el clima de violencia en las escuelas; también favorece que los niños y adolescentes puedan conocerse y fundamentalmente expresar sus sentimientos, sus emociones, a canalizar sus enojos, superar conductas adictivas o depresivas, mejorar sus modos de relacionarse entre sí; y al mismo tiempo facilita un nuevo modo de enseñanza, que permite desarrollar las capacidades cognitivas a partir de la emoción. La propuesta educativa que constituye una reconversión o innovación se viene impulsando en todo el país, y abarca la necesaria participación e involucramiento de los padres.

Días atrás, Corrientes se transformó en la primera provincia en aprobar una Ley de Educación Emocional, que implica la inclusión en la currícula y su dictado obligatoria de manera transversal en todos los niveles educativos. Se trata de una teoría que viene avanzando en todo el país, en cada una de las provincias e incluso en el Congreso nacional –en Entre Ríos se presentó un proyecto hace un par de años, pero no prosperó aún–, que apuesta al desarrollo emocional de los chicos en las escuelas, a través del entrenamiento y de la aplicación de técnicas que le permiten crecer no solo en un plano intelectual, sino en su costado emotivo.

“Si el siglo pasado fue netamente cognitivo en el ámbito educativo, el actual exige aprender a manejar los tiempos y las emociones”, explicó a UNO el docente Carlos Sigvardt, uno de los impulsores en la provincia de esta teoría educativa. Desde hace tiempo, Sigvardt desarrolla cursos y capacitaciones a docentes, alumnos y padres. En lo que va del año realizó más de 80 charlas en escuelas, y capacitó a unos 1.400 docentes, con el apoyo del Sindicato Argentino de Docentes Privados (Sadop).

Por habilidades emocionales se entienden los cinco ejes constitutivos de la inteligencia emocional: conocimiento de uno mismo, autorregulación, empatía, motivación y habilidades sociales.

“Esto traería beneficios concretos cuando uno habla de anorexia, bulimia, bullying, depresión infantil. Para enfrentar esas situaciones, hay que empezar a aprender a expresar y manifestar cómo nos sentimos”, graficó el maestro con casi 30 años de experiencia en las aulas, y que actualmente se desempeña como supervisor de la Dirección Departamental de Nogoyá.

“Yo digo que para enseñarle Matemática a Pedro necesito saber mucha Matemática, pero más necesito saber de Pedro”, planteó en referencia al rol del maestro y la necesidad de su capacitación desde la formación, y también acotó: “El padre debe bendecir con la palabra, que significa bien decir; vos con la palabra valorizás o desprestigiás”, indicó sobre el necesario acompañamiento de los padres en la formación de los chicos. “Los padres deben expresar la afectividad, no escatimar en expresarles a los niños y adolescentes que son queridos, respetados, valorados”.

En diálogo con UNO, quien fue uno de los docentes reconocidos este año con el Premio Manuel Antequeda –en representación del Departamento Nogoyá–, y además es integrante de la Fundación Educación Emocional que lidera Martín Malaisi –un sanjuanino que fue furor en la última Feria Internacional del Libro y que está impulsando la ley en todo el país– mostró un renovado entusiasmo acerca de la posibilidad de que la educación emocional también se convierta en ley en la provincia ante la ola de adhesiones que cosecha y avanza en todo el país, y que ubicó a Corrientes como la pionera en la materia.


—¿En qué consiste la educación emocional?
—La educación emocional es una estrategia que tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de las personas a partir del desarrollo de habilidades emocionales. Entonces lo que pretendemos con esto es que el niño desde pequeño aprenda a detectar sus sentimientos y emociones, y que pueda expresarlas y manejarlas. Si el siglo pasado fue netamente cognitivo en el ámbito educativo, en este siglo–como dice Facundo Manes–, vamos a tener que manejar el tiempo y las emociones. El tiempo lo perdemos bastante frente a las pantallas; la pantalla tiene amnesia emocional; en cambio las emociones por sí mismas permiten reforzar la autoestima, hacer niños resilientes, darles capacidad de comunicarse de modo efectivo. Fijate vos que todo esto traería beneficios cuando uno habla de anorexia, bulimia, bullying, depresión infantil, son cosas que pretenden atacarse a partir de empezar a aprender a expresar y manifestar cómo nos sentimos. Comunicarse de una manera más asertiva, establecer relaciones interpersonales más efectivas. La Unesco, para este siglo propone que la escuela tiene que aprender a conocer y ser, son cosas que se venían haciendo antes, pero la escuela –dice Unesco– tiene que enseñar a ser persona, y yo soy, si soy tenido en cuenta. Por eso yo digo que para enseñarle Matemática a Pedro necesito saber mucha Matemática, pero más necesito saber de Pedro.

Y el otro pilar de la Unesco, además de aprender a ser, es aprender a vivir juntos. ¿Y por qué la escuela lo tiene que empezar? Porque la sociedad está fallando en eso. Entonces la educación emocional propone esto: que el chico aprenda a sentir, y a sentir por los demás.

Y finalmente, otra de las cuestiones que nos propone la Unesco es el conocimiento y la capacidad de sí mismo para establecer empatía, capacidad para manejar las propias emociones, y habilidades para manejar las tensiones, el estrés. Esto que a nosotros nos cuesta mucho comunicarnos, decir lo que nos pasa, y a veces cuando vos tratás de convencer a otra persona, mejorando los argumentos uno desarrolla un cableado neuronal impresionante.


—¿A través de qué acciones, herramientas o mecanismos se realizarían estos entrenamientos de técnicas para la expresión emocional?
—Así como existe en nuestra provincia la Ley de Educación Sexual, se propone que sea transversal, que nos hagamos cargo desde que los niños comienzan la escolaridad. En la provincia estamos haciendo un trabajo efectivo en el Amparo Maternal de la ciudad de Paraná, que nos dio excelentes resultados y trabajamos docentes, alumnos y familias. Esto que los chicos aprendan a manejar sus emociones, los padres aprendan a cómo tratar a los chicos para que puedan expresarlo, y todo una logística interesante.

Este trabajo en el Amparo comenzó este año, y la semana pasada lo estuvimos evaluando. También en muchas escuelas de la provincia, escuelas Nina que tienen talleres, se dan talleres con respecto a lo que es educación emocional. Todo esto va vinculado a que el chico pueda expresarse, entonces puede canalizar sentimientos a través de las áreas estético-expresivas, como el arte, la educación física, la música.


—¿Este desarrollo en ciernes en las Nina tiene que ver con actividades establecidas formalmente o son convocatorias propias de las instituciones?
—Las escuelas eligen estos talleres de manera independiente. Desde el Consejo General de Educación (CGE) no hay nada establecido. En el período anterior le habíamos acercado el proyecto a algunos diputados y senadores, y está presentado desde entonces en la Legislatura provincial, hace tres años. Se interesaron en el tema, pero hay distintas posturas. Al ver que Corrientes ha avanzado, ha tomado nuevamente impulso para nosotros. Estoy seguro de todos modos de que esto se va a dar desde las bases, que los mismos docentes lo van a pedir. Por ejemplo, en este año he dado para escuelas, sin costo, alrededor de 80 charlas a docentes, padres y alumnos sobre educación emocional.


—El fenómeno que generó Lucas Maliasi plantea aspectos interesantes para los niños, adolescentes y jóvenes, para que al aprender a controlar sus impulsos puedan superar las frustraciones, y más aún cuando se hablan de conductas adictivas, depresivas, hasta suicidas.
—Es así, porque el chico que aprende desde pequeño lo emocional, qué es lo que lo pone feliz o triste, si empieza a poder decir y establecer qué es lo que lo pone feliz, después en la adolescencia no necesita sustituirse con químicos para estar contentos cinco minutos, sino que lo hace de una manera natural. Esto es enseñable, porque faltó todo este trabajo.


—Estas estrategias permitirían a los chicos hacer una mirada introspectiva, verse, conocerse y reconocerse.
—Tal cual. Además, en el ámbito educativo no podemos nosotros, como docentes, imponer el conocimiento. El chico debe desear aprender, y ahí también entra en juego su subjetividad, sus deseos y sus emociones, y lo que lleva aparejado. Para que el chico te preste atención primero el adulto tiene que prestarle atención. Y también juega el rol de lo emocional. Esto no es nuevo, ya lo decía Aristóteles, para llegar a la mente hay que entrar por el corazón. Estamos convencidos de que con esto se atemperarían un poco los casos de violencia, porque con esto se puede enseñar a metabolizar la violencia, a controlarse uno mismo. Cuando el chico advierte que esos beneficios son productivos, aprende a vivir mejor y más calmo. En una sociedad que genera mucho sobre los estímulos, nosotros en las escuelas debemos tratar de controlar las pulsiones, que no actúen con impulsos instintivos, sino más bien razonados. Y ahí también juega la educación emocional.


—Cuando se habla de leyes, muchas veces se da sanción sin una capacitación previa o formación docente. Entonces hay un desfase en la practicidad u operatividad.
—Se debe dar a partir de los institutos de capacitación docente. Es un planteo inclusive más profundo sobre la educación, porque no podemos seguir enseñando como nos enseñaron a nosotros. Entonces desde los institutos de formación docente tenemos que hacernos ese replanteo: la capacitación de los docentes desde los institutos de formación y en las tareas. Nosotros ya estamos con las charlas, que son pequeños disparadores para empezar a trabajar. Después las personas que se interesan con este proyecto las asistimos con material, con ideas, charlas con padres y adolescentes. Te doy un ejemplo: el martes estuve en Cerrito, y los docentes nos decían que los adolescentes necesitan tener estas herramientas, porque si no se aíslan por la timidez, sufren un cambio hormonal impresionante, una torpeza de cuerpo que no saben qué les está ocurriendo, y enfrentan una demanda social que le exige que hagan tal o cual cosa, y hacia allí acuden en manada.


—Y en las charlas con los padres, ¿qué planteos aparecen y cuál es el rol de los adultos en estas estrategias?
—Explicamos y hacemos talleres y ellos avalan que se pongan en práctica en las instituciones. En Cerrito hablé con todos los alumnos y a la noche hablé con los papás, y cómo ellos también pueden actuar, expresar la afectividad, no escatimar en expresarles y hacerles sentir a los chicos que son queridos, respetados, valorados, porque si no vamos siempre por la negativa. Si no es la profecía autocumplida: le recriminan ‘vos no servís para nada’ y el chico termina absorbiendo eso. Hago mucho énfasis también en que el padre debe bendecir con la palabra, que significa bien decir; vos con la palabra valorizás o desprestigiás. Entonces vamos por la positiva. Si te equivocaste, confío que la próxima vez lo vas a hacer mejor. El hombre es producto de su pensamiento, y lo que piensa se convertirá. Y al chico vos lo formás habilitando. Venimos de otros paradigmas punitivos, donde se sancionaba mucho el error, y fijate que el razonamiento, hoy con la tecnología, es que el chico aprende a través del ensayo y error a manejar su celular. Nosotros al error éramos condenados. Eso también tenemos que captar también como los docentes. Es una reconversión total de la educación.


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Datos

-La provincia de Corrientes sancionó días atrás la Ley de Educación Emocional, que la incluye en la currícula educativa como contenidos obligatorios en todos los niveles educativos.

-La propuesta fue presentada y es analizada también en Santa Fe, Chubut, Tierra del Fuego, Tucumán y Capital Federal.

-También tiene estado parlamentario en el Congreso nacional.

-En la provincia Entre Ríos se presentó hace un par de años, pero no tuvo avances legislativos.

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