Tecnópolis en Paraná
Domingo 11 de Junio de 2017

Los científicos existen y Tecnópolis es una muestra del mundo real y posible

Del imaginario de una ciencia poco conocida, a la sorpresa y el despertar de inquietudes en los chicos. La revolución en familias y escuelas de la región, expectantes por la potencia transformadora de la educación

Los científicos existen.
La semana pasada se viralizó en las redes sociales la iniciativa de una profesora de una escuela de El Impenetrable (Chaco), que generó un intercambio de más de 600 cartas entre chicos y científicos del país y del mundo. "Profe, ¿los científicos existen?", fue el planteo de alumnos de la escuela de Educación Secundaria N° 181 de Villa Río Bermejito y del anexo del paraje Puerto Lavalle, localidades distantes a 300 kilómetros de la capital de esa provincia. A través de su perfil de Facebook, llegaron 600 respuestas a las notas y preguntas escritas por los chicos, provenientes de profesionales de Chaco, Corrientes, Misiones, Buenos Aires y también Venezuela, Colombia, Estados Unidos, Canadá y Suecia, entre otros lugares del mundo.
Pensaban en científicos como dinosaurios extinguidos. "Me causó una gran emoción que algunos chicos se entusiasmaron tanto con esto, que dicen que van a estudiar para ser científicos", contó la docente de Física y Química, Lorena García.
Tecnópolis Federal en Paraná, y en Santa Fe, es algo más que una experiencia interactiva: es el acercamiento de la ciencia, la técnica y el arte, la cultura y el conocimiento, a miles de chicos que seguramente tienen a esas disciplinas muy distantes, sin acceso por sus condiciones de vulnerabilidad o de territorialidad, o por tantos otros factores. Porque, vale decirlo también acá en Paraná y en Oro Verde, hay modelos de divulgación científica paradigmáticos y emblemáticos como el Museo Interactivo de Ciencias Puerto Ciencia; o programas de desarrollos y de investigación en la Facultad de Bioingeniería, donde por ejemplo jóvenes estudiantes y graduados pueden dar cuenta de todo lo que se puede hacer con una impresora 3D. Sin ver, no se tiene una real dimensión; como sin leer, no se puede imaginar.
Ese imaginario de una ciencia poco conocida está presente en miles de gurises entrerrianos. Y que Tecnópolis llegue a cada vez más lugares del interior del país, ha sido una decisión acertada: en un contexto de crisis de los procesos de enseñanza, y del sistema educativo, la revolución que generó en las escuelas y en las familias santafesinas y entrerrianas, revela que hay inquietudes insatisfechas, y también expectativas y convicción por el aporte de la educación para el progreso de una persona, y de la sociedad.
La ciencia siempre se imaginó para personas con batas blancas, anteojos, barba rodeados de tubos de ensayo, donde probaban fórmulas y anotaban en pizarrones ecuaciones para llegar a un descubrimiento para la humanidad. Pequeños laboratorios en casas antiguas, inaccesibles para gente común, sólo para estudiosos de Física, Matemáticas o Química. No se tenía claro qué hacían; años atrás, fundamentalmente en los 90, los científicos humanizaron la carrera que muchos creían que era para una elite, al salir a las calles a protestar por la falta de presupuesto. Fue en los años en que el exministro de Economía de la Nación Domingo Cavallo, los mandó "a lavar los platos". A principios de este año, hubo también un reclamo por recortes en las becas del Conicet, que tras la polémica y el respaldo social, fue encauzado para su solución.
Por todo esto, Tecnópolis finalmente será un éxito no por su nivel de convocatoria –que está descontado–, sino fundamentalmente por lo que despertará y disparará finalmente en futuras vocaciones científicas de los chicos, o en la elección de una carrera vinculada a la ciencia y la técnica.
Tecnópolis nació en 2011, de una idea gestada y llevada a la práctica durante la Presidencia de Cristina Fernández de Kirchner; y a partir del inicio del mandato de Mauricio Macri, adquirió un modelo itinerante, que permitió su federalización: el año pasado estuvo en Salta, Santiago del Estero y en La Rioja. Y este año, por primera vez, se realizó en dos provincias en forma conjunta, en Entre Ríos y Santa Fe.
Como ocurrió con el Ministerio de Ciencia y Técnica, que tuvo la continuidad del ministro Lino Barañao en ambas gestiones (Cristina Kirchner y Macri), Tecnópolis también sorteó las mezquindades que suele ofrecer el mundo político, por sus intereses sectoriales. Su nivel de afluencia en Villa Marteli –donde se encuentra su sede fija y permanente– y su convocatoria en las regiones del país que visitó, la consolidaron como una verdadera política de Estado.
"Tecnópolis no habla de un mundo de fantasía, te divertís con el mundo real, con el mundo de lo posible, de lo que somos, de lo que fuimos y de lo que somos capaces de ser", reflexionó el secretario general del Consejo Federal de Ciencia y Tecnología (CFCYT), Tomas Ameigeiras.
En diálogo con UNO, el funcionario de la cartera que conduce Lino Barañao acotó que a partir de la implementación de Tecnópolis, se ha ido notando en estos años que los chicos manifiestan un creciente interés en participar de Ferias de Ciencias, o de elegir escuelas técnicas para la Secundaria, o una carrera universitaria vinculada a la ciencia y técnica.
"Esta muestra te da la posibilidad de despertar la creatividad, la curiosidad, que es el mejor motor para acercarse a la ciencia y a la tecnología. Demuestra que detrás de cada avance científico o desarrollo tecnológico, hay alguien que tras una inquietud o curiosidad, con su capacidad creativa, buscó una solución", acotó.
—¿Cómo se podría definir a Tecnópolis: una muestra, un incentivo a las ciencias, una propuesta educativa o un modelo de país para soñar?
—Es una iniciativa conjunta del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos y el Ministerio de Ciencia y Tecnología e Innovación Productiva de la Nación. Las buenas políticas se continúan y mejoran. En un proyecto hermoso como era Tecnópolis, se dio un paso más y se convirtió en esta nueva versión que es Tecnópolis Federal, para acercarse a todo el país. Eso es lo fantástico, porque es una iniciativa en que se suman todos los gobiernos provinciales, y locales, porque sin esa interacción no sería posible llevar adelante un proyecto de estas características. Y entran todas las áreas de gobierno, no sólo las de Ciencia y Tecnología; interactúan los ministerios y secretarías de Ciencia y Técnica, con Seguridad, Infraestructura, Planeamiento, Salud, porque hay una logística compleja de ambulancias, bomberos, control de tránsito, y la participación muy importante de los ministerios de Educación, porque la preocupación y uno de los objetivos de la muestra es que lo disfruten la mayor cantidad de estudiantes de todos los niveles, desde Inicial, Primaria, Secundaria, terciaria y universitaria.
Tecnópolis se convierte así en un punto de encuentro, porque no solo es un punto de encuentro de todos los estamentos de gobierno, más allá de las banderas políticas que revistan cada municipio o provincias y Nación, sino que es un punto de encuentro desde la familia, y la familia y el pueblo, con sus estudiantes universitarios, investigadores, becarios. En Tecnópolis dan charlas de divulgación los investigadores de los institutos del Conicet de la región. Y es una experiencia maravillosa, porque ¿cuántas veces ha tenido la oportunidad la gente de escuchar a sus investigadores? Muy pocas. Y acá tenés los proyectos de investigación contados por sus protagonistas. Los que hacen divulgación, los que te explican cada una de las áreas, son los estudiantes universitarios, de la región, de la Universidad Nacional del Litoral, de la Universidad Tecnológica Nacional, del Centro de Educación Física, de la Universidad Nacional de Entre Ríos. Eso es algo que genera un círculo virtuoso, porque los mismos estudiantes hacen divulgación científica.
Esto es poder acercar la ciencia, la tecnología, la cultura y el arte con nuestra gente.
—¿En un contexto de crisis de enseñanza, de problemas en los procesos de aprendizajes, en qué reside el fenómeno de Tecnópolis? ¿Se debe solo al uso de las nuevas tecnologías, a la enseñanza a través del juego, a aprender a través de las experiencias de los distintos sentidos?
—Hay que partir de una base. ¿Por qué el Ministerio de Ciencia y Tecnología participa tan activamente de esto? ¿O por qué las áreas de tecnología de las provincias participan, coordinan y colaboran con estudiantes de carreras científico tecnológicos? Porque la generación de las vocaciones científicas es la posibilidad real a corto, mediano y largo plazo, de pensar en una matriz económica distinta del país. Las carreras vinculadas a la ciencia y la tecnología tienen un nivel de desocupación bajísimo comparado con otros ámbitos. Por ejemplo, en las carreras de las Tecnologías de la Información y la Comunicación hay una demanda del mercado insatisfecha, que es paradójico; en un escenario económico complejo, vos tenés un sector donde los egresados no alcanzan a cubrir la demanda.
Tecnópolis es despertar una vocación, acercar la ciencia y el conocimiento a todos los chicos y familias. Ver que es posible dedicarse a una carrera, en una universidad: ves los chicos en el laboratorio de Química, y sacando foto a la gráfica que informa dónde estudiar. Entonces es esa posibilidad de acercar, y que los chicos tengan una experiencia interactiva, participativa, de una carrera que a priori, tal vez la veían como algo lejana, como que no era para todos, o que no podía ser divertido.
Tecnópolis te da la posibilidad de despertar la creatividad, la curiosidad, que es el mejor motor para acercarse a la ciencia y a la tecnología. Detrás de cada avance científico o desarrollo tecnológico, hay alguien que tras una inquietud o curiosidad, con su capacidad creativa, buscó una solución.
Tecnópolis no habla de un mundo de fantasía; te divertís con el mundo real, con el mundo de lo posible, de lo que somos, de lo que fuimos y de lo que somos capaces de ser. Eso es muy importante.
—¿Qué se les puede recomendar a los docentes para que aprovechen el impulso de Tecnópolis, con otros contenidos en el aula?
—Es una oportunidad de poder disfrutar y poder participar junto con los chicos. Que los chicos cuenten sobre el péndulo matemático, que les explicaron las diferencias de movimientos de cada una de las esferas, y lo entendieron. De por qué las experiencias físicas; por qué en un espacio de Astronomía se puede ver el cielo y entender.
Eso va a permitir que el docente pueda explicar más fácilmente ante el interés nuevo de los chicos, los contenidos que van a estar en el manual o la computadora, o cómo acercar y hacer más aprensible esos conocimientos. Hay una posibilidad enorme de seguir trabajando en las aulas, después de esa experiencia, porque los chicos vuelven con emoción e inquietud, que es lo que busca Tecnópolis.
—¿Qué diagnóstico se hace, con el paso de los años, sobre la aprensión de los chicos sobre lo que se ve en la muestra?
—Lo que te dicen los profesores es cómo los chicos empiezan a mostrar más interés en las ferias de ciencias. Hay más alumnos que se interesan en participar en sus grupos, para representar a su escuela en una Feria de Ciencias. O los chicos de la escuela primaria, que empiezan a buscar las técnicas, que ven que si van a las técnicas pueden acceder a muchos desarrollos de electrónico, de mecánica, de modelos, brazos mecánicos e hidráulicos, Robótica. Hay una acercamiento muy tangible a todas estas actividades. En las ferias de ciencias, ahora ves seis grupos, donde antes había uno.
—Tecnópolis es una muestra de continuidad de política de Estado. Nació en 2011. También tuvo continuidad la Secretaría de Ciencia y Técnica, a través de la conducción de Lino Barañao. Logró algo que es difícil en este país.
—Creo que la continuidad de una buena política habla bien de nosotros como país. Incluso de poder mejorarla, como es el desafío de esta gestión. Creo que también habla bien de nosotros, como argentinos. Es decir que tomar un proyecto como Tecnóplis, sumarlo y potenciarlo dentro de la modalidad que es Tecnópolis Federal es algo que todos tenemos que aplaudir, y aprovechar, porque estas son oportunidades que tenemos. Hacer realidad el federalismo y la federalización de la ciencia y la innovación hacia el interior de las provincias. Tenemos que lograr que en Entre Ríos, no solo la gente de Paraná, sino de Concordia, Colón, Gualeguaychú, Gualeguay, La Paz, puedan disfrutar.
Y venir y disfrutar de esta oportunidad, valorarlo y transmitirlo. Esto es posible porque todos hacemos un gran esfuerzo. Y ver y valorar que cuando se trabaja, cuando se dejan de lado las mezquindades, las banderas y las ideologías y se trabaja en pos del interés de la gente, y de darle lo mejor a nuestros chicos, se puede llevar adelante.

Un intenso peregrinar hacia el Puerto Nuevo

La muestra sigue este fin de semana, con un intenso nivel de actividades y de convocatoria. Por ejemplo, a nivel artístico, anoche en Santa Fe se presentaban Los Auténticos Decadentes, mientras que para esta noche está prevista la actuación de Patricia Sosa, con un espectáculo llamado El libertador, homenaje al general José de San Martín. Los espectáculos son gratuitos, en la estación Belgrano.
En Paraná, hoy estará abierta de 14 a 21 y desde el lunes hasta el jueves, de 9 a 19. Además, hay espectáculos artísticos gratuitos en Ortiz, en Costanera y Acuerdo de San Nicolás.
A partir de mañana comenzará el intenso movimiento de estudiantes de la ciudad, coordinados a través de la Municipalidad de Paraná. Se estiman que unos 53 colectivos estarán destinados sólo para cubrir a los alumnos de los niveles primarios y secundarios de Paraná. En tanto, continuará la llegada de chicos del interior entrerriano, trasladados por el gobierno provincial. Desde el jueves, visitaron la muestra alumnos de escuelas de Gualeguay, Victoria, Gualeguaychú, Urdinarrain, entre otros localidades.

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