Pocos juicios hay con tantas mentiras como el que intenta esclarecer el asesinato de Miguel Solioz, ocurrido el 31 de marzo de 2012 en Villa Mabel de Paraná. Por miedo a represalias o por intereses, casi todos mienten en parte u ocultan algo de lo que saben o vieron aquella noche. Uno de ellos, quizás el más esperado, declaró ayer con múltiples contradicciones y silencios, hasta que pidió hablar sin la presencia del acusado, Jesús Mendoza, y del público en la sala. Recién ahí dijo lo que muchos comentaron en el barrio: que Perpeto, como le dicen al imputado, es el autor intelectual del homicidio de Lacho, su propio primo. Además, otro testigo confirmó ayer que víctima y acusado mantenían una disputa por la venta de droga en la zona.
El testigo, cuya identidad se deja bajo reserva debido a las posibilidades de que sufra represalias, fue citado tanto por la Fiscalía como por la defensa, porque estuvo a pocos metros del lugar donde, desde una ventana, acribillaron a Solioz. Al inicio de su declaración dijo haber visto en el lugar a algunas personas, que identificó con apodos o características físicas, merodeando la calle Profesor Ghiggi, minutos antes de los disparos. Sin embargo, se detuvo en su relato entrecortado por el evidente nerviosismo, y pidió declarar sin la presencia de Mendoza ni del público, entre el cual estaba la pareja de Claudia Bernal, tía de la víctima y el imputado.
El salón fue desalojado, y el testigo quedó a solas con el tribunal (Elbio Garzón, Humberto Franchi y Gustavo Maldonado), la fiscal de Cámara Carolina Castagno y los defensores Boris Cohen y Héctor Toloy. Así se sintió más tranquilo y dio detalles de lo que todos comentan en el barrio y nadie dijo: que Mendoza mató a Solioz pero no fue el autor de los disparos, sino que lo hizo por encargue, para lo cual le pagó a otra persona que, cual sicario, descargó 13 disparos por la ventana de la casa de Carlos Duré, ubicada en Ghiggi a metros de Provincias Unidas.
Además, declaró José Rodríguez, alias Ze Pequeño, quien dio versiones distintas de lo sucedido durante la investigación del homicidio y había denunciado amenazas y aprietes para declarar en uno u otro sentido. Cachaco Duré, el dueño de la casa que fuera escena del crimen, había dicho que Rodríguez estaba en el comedor cuando ocurrió el hecho.
Sin embargo, Ze Pequeño afirmó que estaba en una esquina del barrio cuando vio pasar a Mendoza en dirección hacia la casa de Duré, enseguida escuchó los disparos y luego lo vio regresar, recargando la pistola. Ambos se carearon pero se mantuvieron en sus dichos: el acusado insistió en que estaba en su casa.
Cuando declaró en el Juzgado de Instrucción, Rodríguez había contado una versión similar a la del juicio, pero luego, en un careo con Duré, dijo que la Policía lo había apretado para que dijera que lo vio a Mendoza. Pero más tarde manifestó que debió irse del barrio y había cambiado la versión porque estaba amenazado tanto por los Bernal como por los Mendoza. A su vez, el hombre confirmó ayer que tanto Perpeto como Lacho vendían droga en Villa Mabel y habían tenido una discusión por este motivo.
El debate continúa hoy con más declaraciones de testigos.
Testigo dijo que Mendoza mató al primo por encargue con un sicario
El hombre declaró como testigo encubierto por el homicidio de Miguel Solioz, y afirmó lo que todos comentaron en el barrio. Otro testigo confirmó la disputa que había entre el acusado y la víctima por venta de droga en Villa Mabel
9 de octubre 2015 · 06:10hs












