Ovacion
Sábado 24 de Febrero de 2018

La serie invicta tuvo su punto final en Varela

Patronato no jugó bien, perdió 1 a 0 ante Defensa y Justicia y cortó una racha de seis partidos sin derrotas. Nahuel Molina anotó el único gol del partido. El viernes visitará a Belgrano en Córdoba.

Dicen que las rachas se saben cuando empiezan pero no cuando terminan. Patronato registraba su serie positiva más extensa en la Superliga con seis encuentros sin reveses, pero ayer cayó como visitante ante Defensa y Justicia por 1 a 0. Nahuel Molina marcó el tanto de la victoria al conjunto bonaerense. Fue en el marco de la fecha 17 del certamen de Primera A. Ahora, el viernes jugará en Córdoba, ante Belgrano.
Ver a los cuatro del fondo Santo parados cerca de la mitad de la cancha evidenciaba su intención de no salir a refugiarse, ni esperar. El mayor poder de manejo lo hizo al local dueño de las acciones en el arranque. El conjunto bonaerense hacía circular de un costado a otro y a los 5', a partir de un rechazo fallido de Walter Andrade encontró profundidad con Pochettino que estrelló un derechazo en un palo con Bértoli vencido. Patrón también se mostró prolijo en el traslado, utilizó el sector izquierdo como salida y proyectó a Bruno Urribarri por dicho andarivel. Viéndose superado por un mayor control de su oponente, el elenco entrerriano adoptó una postura de espera que tenía como prioridad contaminar los caminos de accesos a Bértoli.
La supremacía del dueño de casa no se correspondía con llegadas de peligro; a excepción del tiro de Pochettino en un parante, no logró acreditar otra situación de riesgo en media hora; insinuaba más de lo que concretaba. El Negro se defendía y a no lograr conectar a sus volantes era una misión imposible hacer llegar el balón a los hombres de ataque, era un equipo largo cuando avanzaba.
Que Pumpido mande a calentar a los suplentes apenas cumplida la media hora denotaba la disconformidad del DT con el rendimiento de sus dirigidos en materia ofensiva. Recién a los 35' después de un envío de Cáceres que Balboa no pudo conectar de lleno, el Negro gozó de su primera opción en ataque.
El Halcón centralizaba sus avances y eso favorecía a los intereses de su oponente que se mostró infranqueable con Renzo Vera en la zaga. Recién a los 41' cuando Pochettino rompió líneas con una maniobra individual para dejar sin marca a Fernández que remató totalmente desviado, el dueño de casa estuvo cerca de romper la paridad. El cero con el que se fueron al intervalo tuvo que ver con el dominio sin profundidad del local y la postura de Patronato que se defendió bien, pero casi nunca pudo atacar.
SEGUNDO TIEMPO. La inclusión en la vuelta a la acciones de Maximiliano Núñez por Marcelo Guzmán y de Matías Garrido por Blas Cáceres tenía que ver con el malestar de JP por el accionar ofensivo de su escuadra. Querer tener mayor presencia en ataque fue una teoría que le costó llevar a la práctica al Rojinegro, porque la pelota pasaba mayormente por los pies de su oponente. A los 4', Fernández de con un tiro de media distancia casi la cuelga en un ángulo; respondió Garrido con un envío que se le escurrió entre las manos a Unsain, pero para los intereses propios y sus compañeros el esférico se fue por encima del travesaño.
Lo que por momentos parecía transformarse en un ida y vuelta fue sólo un espejismo. El trámite que no lograba superar la discreto, mostraba una leve supremacía del Halcón que expiraba en las proximidades del área visitante y a un Patringa que con la solvencia de Vera, bien acompañado por Andrade, le alcanzaba para resolver los tibios embates del ocasional adversario. Una pelota cruzada por Rius, de derecha a izquierda, que Miranda definió débilmente con un cabezazo a las manos de Bértoli, sirvió para romper la monotonía.
La paridad sin goles no era mal vista por el Santo que aspiraba a una conexión exacta de Garrido con alguno de los puntas para redondear un negocio que no le sentaba mal, pero a los 31' Miranda encontró espacios para ceder el útil a espaldas de Urribarri para que Nahuel Molina sorprendiera y definiera por encima del achique de Bértoli al 1 a 0. La desventaja obligó al Negro a abandonar su cautela y adelantar líneas.
Pumpido introdujo a Quiroga por Balboa para obtener mayor potencia en el juego aéreo. Con la convicción de Garrido y sin otras ideas el representante entrerriano fue, y dejó espacios que casi aprovecha el Cuqui Márquez que se rindió ante la intercepción de San Sebastián o cuando Almeida cruzo un balón que por muy poco no logró conectar Rius. El afán por llegar a la igualdad hizo que Andrade terminara posicionado como un atacante más. Los minutos se consumieron y el pitazo final de Darío Herrera que marcó el final de la serie positiva de un Patronato que antes no fue el mejor de todos y ahora tampoco es el peor.

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