Desde 1973, todos los 20 de octubre se celebra el día del pediatra en la Argentina. La fecha fue establecida durante un Congreso Mundial de Pediatría, en honor a la fundación de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), fundada el 20 de octubre de 1911. Los médicos pediatras se encargan del seguimiento sobre la salud neonato en los primeros meses de vida, durante la infancia y la adolescencia. Su función abarca desde la prevención de enfermedades hasta la realización de tratamientos médicos. Con motivo del día de los y de las pediatras, el hospital Materno Infantil San Roque publicó una entrevista con el doctor Alejandro Calógero, médico pediatra, Jefe de la Sala 4. Con más de 30 años en el hospital, el especialista describió la realidad de la pediatría.
Médico del hospital San Roque advirtió sobre la falta de pediatras
Foto UNO/Archivo/Ilustrativa
Hospital Materno Infantil San Roque
El doctor Alejandro Calógero, con 30 años de experiencia en el hospital San Roque de Paraná, habló de la crisis en la especialidad
"Justamente, este año, de manera alarmante no se han cubierto las vacantes para las residencias de clínica pediátrica, neonatología y terapia intensiva pediátrica, como formación de posgrado. Quizás esto responde a que la pediatría es una especialidad clínica, dentro de las cuatro básicas que, a diferencia de otras especialidades, no está bien paga. El tema es siempre plantearse: si uno va a hacer su vida en base a lo que uno cree que merece cobrar, quizás nos hubiésemos metido en otra cuestión, y no precisamente en la medicina. Si pudiera dar un consejo para las nuevas generaciones sería que la medicina en la salud pública es muy gratificante. Sobre todo si uno ejerce su actividad en un hospital público. Pero uno lo tiene que ver como médico, no midiéndolo sólo como un contrato económico. Por que sino, nos vamos de acá, pero esa no es la idea", señaló.
Sobre su trabajo en el nosocomio expresó: "Los médicos que llevamos de 25 años dentro del Hospital, en gran parte hemos sido residentes de acá, y hemos elegido quedarnos. O sea que si estuvieramos por fuera de la sintonía y quisieramos elegir otra cosa, ya nos hubiésemos ido. Por algo estamos acá. El Hospital Materno Infantil San Roque se hace querer mucho. A pesar de que aveces tengamos problemas, eso no nos hace perder el objetivo, que es trabajar de la mejor manera posible, seria y responsablemente, dándole respuesta a la gente y fundamentalmente a los niños".
Y destacó el compromiso de los pediatras y el personal del hospital. "Considero que somos una comunidad muy unida porque en los momentos más difíciles que hemos tenido que afrontar, de todo tipo, pero sobre todo las crisis sanitarias, hemos tratado de mantenernos unidos, trabajando en comunidad, sorteando todas las dificultades que pueden haberse presentado y de la mejor manera. Por eso resalto el enorme compromiso de todo el hospital, no sólo del personal médico".
Además, recordó la elección de la profesión y su llegada a Paraná.
"Estudié en la Facultad del Noreste (FCN) en Corrientes. Inicialmente, durante mi carrera universitaria fui ayudante de cátedra durante muchos años de farmacología, fui Jefe de Trabajos Prácticos, después ayudante de primera, y mi intención era hacer anestesia. Me gustaba mucho lo cardiovascular. Pero cuando comencé a cursar pediatría, la jefa de Clínica Pediátrica en el Hospital de Niños de Corrientes me abrió la cabeza y me mostró otra medicina. El Noreste es una zona muy pobre de nuestro país, y Corrientes no excede a esa realidad. Allí realmente nos hicieron sentir muy útiles a la comunidad más desprotegida del sistema de salud, que son los niños. Así que cuando egresé de la FCN en Corrientes en el año 91, rendí para la residencia de pediatría del Hospital de Niños de Corrientes Capital y tuve la suerte de entrar, pero por una cuestión familiar, tuve que venir a Paraná. Después de un año como concurrente entré en la residencia de Pediatría del Hospital como parte de la segunda camada (la Residencia inició en 1992). 27 años después, accedí a la Jefatura de la Sala el 1 de diciembre del 2019, haciendo un costado a mi subespecialidad pediátrica que es la ecografía, por una cuestión de agradecimiento hacia una de las personas que más me dio enseñanzas y que más me hizo crecer como profesional y fundamentalmente como persona. Estoy hablando del doctor Pedro Moia. O sea, que si estoy acá, es por él. En agradecimiento a todo lo que nos dio a todos, a toda la residencia, y a la comunidad hospitalaria, en general".















