Causa "Melli"
Sábado 22 de Septiembre de 2018

Piden que se investigue la muerte de un médico en Córdoba y su relación con la causa Melli

Cuando la provincia mediterránea surgió como posible destino del mellizo Valenzuela Negro, Eduardo Halac apareció muerto. En la clínica de la familia Halac se formaron los médicos del IPP que están siendo juzgados en Paraná.

Desde los organismos de derechos humanos de Paraná exigen por estas horas que se esclarezcan las circunstancias de la muerte del pediatra cordobés Eduardo Halac, quien falleció tras caer misteriosamente en un pozo de agua dentro de su propiedad, en el barrio de Villa Rivera Indarte de Córdoba capital. El suceso generó fuertes dudas debido a que aconteció en el mismo momento en que, en el juicio por la denominada causa Melli, la provincia mediterránea se comenzó a manejar como posible paradero del mellizo varón de los militantes desaparecidos Tulio Valenzuela y Raquel Negro.

La pista de Córdoba surgió con fuerza en la audiencia del jueves del juicio contra los médicos del Instituto Privado de Pediatría (IPP), Miguel Torralday, David Vainstub y Jorge Rossi. Allí una mujer que trabajaba como enfermera en esa clínica durante la época de los hechos declaró que el hijo de Valenzuela y Negro podría residir en Córdoba y ser hoy un profesional, posiblemente un médico. Además la mujer, Stella Maris Cuatrín, dio los nombres de otras personas que podrían tener más datos y que deberán declarar en el juicio la semana entrante.

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Paralelamente a esto, la hipótesis de Córdoba se venía manejando por varios otros datos que aparecieron a lo largo de la investigación, entre ellos la conexión existente entre el IPP y el Instituto Privado de Neonatología y Pediatría de Córdoba, el llamado "Instituto Halac", fundado por quien es considerado uno de los principales impulsores de la neonatología en el país, Jacobo Halac. En esa clínica se formaron varios médicos del Instituto de Paraná, entre ellos Torrealday.

Muerte misteriosa
El jueves a primera hora los medios cordobeses comenzaron a dar la noticia de la trágica muerte del reconocido pediatra Eduardo Halac, hijo de Jacobo. Según informó la Policía, cerca de las 21.50 del miércoles se descubrió su cadáver sumergido en un pozo de agua de unos 30 metros de profundidad ubicado en el patio de su casa de Bodereau 7763, noroeste de la ciudad de Córdoba. Se indicó que los familiares no podían ubicar al médico desde las 14.

El viernes Ernesto de Aragón, el fiscal que investiga el caso, dijo a los medios de Córdoba que los resultados preliminares de la autopsia indican que se habría tratado de un accidente. Además consideró que no hay indicios de participación de terceros.

La explicación policial es que fue un extraño infortunio: sobre ese pozo está el tablero de luz de la casa, al que el médico concurría a observar cada vez que se cortaba el suministro de electricidad, y al parecer en esta oportunidad estaba destapado y se cayó. El caso fue caratulado como "muerte de etiología dudosa".

La causa Melli en un video explicativo
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Coincidencias

La agrupación H.I.J.O.S. Regional Paraná expresó públicamente sus dudas a través de Facebook. "Como no creemos en las casualidades, la muerte del pediatra cordobés Eduardo Halac nos resulta inmensamente sospechosa (...) Esto nos hace recordar al militar Paul Navone, que apareció suicidado en la misma provincia el día que debía prestar declaración indagatoria por estos mismos hechos. Exigimos una investigación a fondo de la posible vinculación de la muerte de Halac con la apropiación del Melli", expresó la organización que es querellante en la causa.

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Por su parte, el coordinador del Registro Único de la Verdad de Entre Ríos y abogado querellante en la causa Melli, Marcelo Boeykens, remarcó la necesidad de que se aclare prontamente lo sucedido con el profesional cordobés. En declaraciones a UNO afirmó que "genera muchas sospechas esta muerte, que ocurre precisamente el mismo día que las pericias señalaban que en el libro de producción del IPP estaban insertas las grafías de puño y letra de dos de las enfermeras, Stella Maris Cuatrín y Marta Ofelia Gómez. Una de ellas, Cuatrín, por fuera de las audiencias testimoniales había comentado a distintos operadores judiciales, incluso a Sabrina Gullino, que su hermano mellizo se encontraría en Córdoba y sería profesional".

"Estas manifestaciones de la enfermera ya nos habían llevado a poner atención a la pista Córdoba y a haber hecho incuso una pequeña investigación acerca de médicos de esa provincia y de la propia familia Halac", informó el abogado.

Por lo tanto, al ocurrir este supuesto accidente sobre el final del juicio y cuando la hipótesis de Córdoba se hace manifiesta en una audiencia testimonial, las querellas y los organismos de derechos humanos están "atentos nuevamente a centrar la investigación en esa zona del país".

"La mayoría de los médicos del IPP se formaron allí, en este instituto Halac. El IPP es una fiel copia, al decir de los propios médicos, de esa clínica. Familiares de los socios del Instituto de Paraná también se formaron allí. Así que todo nos lleva a poner los ojos y a pedir que la Fiscalía de Córdoba rápidamente dé respuestas y dilucide cómo fue esa muerte, si fue accidental o si hay alguna otra cuestión alrededor de ella", concluyó Boeykens.

Antecedente

La desconfianza que esta noticia causó en los investigadores paranaenses está motivada por otros sucesos oscuros acontecidos en el marco del proceso judicial por el robo de los mellizos Valenzuela Negro durante la dictadura. La muerte de Paul Alberto Navone, el 25 de febrero de 2008, es el antecedente más importante. Este exmilitar apareció muerto en la localidad de La Granja, Córdoba, el día que debía prestar declaración indagatoria por estos hechos.

Como oficial del área de Inteligencia, Navone desempeñaba un rol clave en el Hospital Militar de Paraná durante los años del terrorismo de Estado. Se investigó que era el máximo responsable local de la custodia de Raquel Negro, la madre de los bebés, que había sido trasladada a parir en el nosocomio de la capital entrerriana desde Rosario, donde se encontraba secuestrada.

En su momento la Justicia determinó que se trató de un suicidio, ejecutado mediante un disparo en la sien. Dejó una carta diciendo que había tomado esa determinación en pleno uso de sus facultades. Las sospechas sobre lo sucedido nunca quedaron plenamente despejadas, sobre todo porque se se trataba de un hombre que seguramente tenía información sobre el paradero del mellizo.

Boeykens manifestó la coincidencia de que Navone vivía en Córdoba y también en esa provincia reside una testigo que debe declarar el lunes.

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