A Fondo
Viernes 03 de Julio de 2015

Un plato “polenta” para afrontar el frío

Gracias a la inmigración italiana en Argentina la polenta de maíz pasó a ser uno de los platos populares argentinos. Una receta 

La polenta (harina de maíz) es un alimento con gran aporte calórico y muy rico en las vitaminas del complejo B.
Se le adjudicado propiedad vigorizante, lo que explica que en Argentina, se diga coloquialmente "tener polenta" al hecho de ser fuerte.
Gracias a la inmigración italiana en Argentina, ocurrida entre la segunda mitades XIX y la primera mitad del XX, la polenta de maíz pasó a ser uno de los platos populares argentinos. 
En este país se consume principalmente durante los meses fríos, siendo el modo más común de su preparación aquella en la cual es acompañada por tuco y queso rallado (tipo parmigiano o tipo reggiano), se la suele preferir bastante consistente (de tal modo que muchas veces las porciones para cada comensal se puedan cortar con un "piolín" -cordel muy delgado-), otras modalidades muy difundidas en Argentina son la polenta “con pajarito”, reemplanzando las aves con carne picada y trozos de salchicas. Esto es porque la polenta "con pajarito" original se hacía con la carne de pequeñas aves cazadas por los sectores más humildes de la población, tanto en Italia como en Argentina. 

Y es que la polenta es un plato muy rendidor y nutritivo de origen económico (considerado "cocina de pobres"), de modo que si los italianos del norte apostrofaban con el mote de "mangia-maccheroni" (come-macarrones) a los del sur, estos les llamaban a los del norte con la palabra peyorativa: "pulentuni" ("polentones", es decir, comedores de polenta). Esto ya casi ha pasado a ser una anécdota de la historia debido a que el consumo de polenta fue revalorizando.

Actualmente esta comida se ha presitgiado merced a elaboraciones más exquisitas, añadido de hongos o diferentes quesos, por ejemplo.

Una receta
Ingredientes
1 taza de polenta 250 gramos (rinde cuatro porciones, aproximadamente); 500 cc de líquido (leche, agua o una mezcla de ambas); un puñadito de sal gruesa, una cucharada de manteca o crema y queso parmigiano o Reggiano., hierbas.
Salsa: Media cebolla, medio morrón, medio tomate, 150 gramos de carne picada o trozada fina, salchichas, puré de tomate, sal, ají molido, orégano, hojas de laurel.
Preparación
Saltear las verduras en un chorrito de aceite, agregar la carne, cocinar hasta que este dorada y agregar el puré de tomate.
Hervir el líquido, una vez que haya hervido, agregarle la sal y de a poco la polenta SIN DEJAR DE REVOLVER con una cuchara de madera larga para no quemarse, hasta que este semi espesa. Algunos reemplazan la cuchara de madera por un mezclador de alambre para evitar grumos. Pero lo tradicional es la cuchara de madera. 

Agregar la manteca y el queso y dejar que termine de cocinarse. Lo importante es nunca dejar de revolver. Servir en un plato la polenta y encima la salsa. Nunca mezcladas. Coronar con abundante queso rallado y hierbas (laurel, albahaca).   

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