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No nos olvidemos de Fabián Tomasi

Fabián Tomasi, oriundo de Basavilbaso, se enfermó al poco tiempo de ingresar a trabajar en el reabastecimiento de los aviones fumigadores de una empresa agrícola.

Martes 08 de Septiembre de 2020

El lunes se cumplieron dos años de la muerte de Fabián Tomasi. Muchos seguramente conocieron su historia, a otros quizás haya que refrescarles la memoria para recordarlo. Este entrerriano oriundo de Basavilbaso se enfermó al poco tiempo de ingresar a trabajar en el reabastecimiento de los aviones fumigadores de una empresa agrícola. Le diagnosticaron “polineuropatía tóxica metabólica severa”. Desde ese momento vivió un calvario que nunca buscó, una dolorosa situación que transitó con valentía. Día a día su cuerpo fue cambiando, perdió peso y su vida se fue apagando de a poco hasta que el 7 de setiembre de 2018 falleció luego de cinco días de internación a raíz de una neumonía. Su adiós fue tendencia en Twitter, según se reflejaba en los medios nacionales por ese entonces.

Vale la pena mencionar que pese al grave cuadro que atravesaba, Fabián encaró una lucha contra los agrotóxicos de la cual muchos se hicieron eco. Eso sirvió para que buena parte de la sociedad tome conciencia del veneno que se tira sobre los campos entrerrianos, a pocos metros de las escuelas o de nuestros hogares. Es un hecho que muchos siguen mirando para el costado, pero son más los que continúan batallando contra los intereses del poder.

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El lunes se cumplieron dos años de la muerte de Fabián Tomasi

El lunes se cumplieron dos años de la muerte de Fabián Tomasi

Incluso en otros temas importantes que dañan al medio ambiente, como lo es la quema de los humedales en las islas. La gente, de una forma u otra, se preocupó y otros se ocuparon de mostrar el daño que se está haciendo en la flora y fauna. Muchos también se lanzaron a la acción y decidieron combatir ellos el fuego, con la colaboración de algunos baqueanos, como sucedió hace unos días en la zona de la Laguna Grande en Paraná.

Al parecer nos cuesta reaccionar ante estas situaciones o lo hacemos cuando nos tocan de cerca. Pero por más que no nos afecten deberíamos tener algo que se llama empatía y que a muchos les cuesta entender de qué se trata. La muerte de Fabián Tomasi me afectó y por eso traté de conocer un poco más de su historia, sobre todo cuando empezó a ganar espacios en los medios de comunicación. No es la primera vez que escribo una columna de opinión sobre él y cada vez que pienso en lo que le pasó me invade la tristeza. También me da mucha bronca al pensar en la manera que dejó este mundo. Me da vueltas en la cabeza cómo alguien puede perder la vida de esa forma, sin hacer nada como para encontrar ese final. ¿Qué fue lo malo que hizo Tomasi?

“Nunca pensé que iban a descuidar tanto. Yo tenía que abrir los envases (de agrotóxicos) que dejaban al costado del avión, volcarlo en un tarro de 200 litros para mezclarlo con agua, y enviarlo al avión a través de una manguera”, recordó en una entrevista con la agencia Télam hace unos años. “No lo hagas en contra del viento, así los gases no te afectan”, le aclararon.

Creo que esas palabras resumen un accionar incrédulo, sin saber ante la peligrosidad a la que estaba expuesto. Lo que vino después es historia conocida. Su lucha también motivó a otros. Como es el caso del periodista y escritor Patricio Eleisegui, quien en 2014 publicó el libro Envenenados, en cuya tapa se puede ver la foto de Fabián, ya con su salud muy deteriorada. El lunes, en sus redes sociales, compartió un texto que tituló “No te olvides de mí” y que describe su relación con el entrerriano.

“En serio te digo”, remarcó. Sonreí. “No es en chiste: no te olvides de mí”. Detrás de nosotros el ida y vuelta de la gente desalojando la sala. “¿Cómo podría?”, respondí. “Vos y yo estamos unidos para siempre”. Me observó con esa expresión severa pero empapada de agradecimiento que, después, le vi en otras oportunidades. Mirada a través de un vidrio turquesa sobre el que acaba de rebotar algo de llovizna. Esos ojos. Sus ojos. Lo vi alejarse, junto al amor hecho sostén de Nadia, su hija, rumbo a la salida del Centro Cultural Borges. Acá, en Buenos Aires. Un rato antes habíamos concretado la presentación debut de Envenenados, el libro de investigación que marcó mi primer acercamiento a la problemática sanitaria derivada del uso de agrotóxicos en la Argentina. Miércoles 26 de marzo de 2014”, contó Eleisegui, quien ayer también expresó sus sensaciones por el fallecimiento de Fabián en diálogo con La Radio de UNO.

Esa frase debe retumbar fuerte en todos nosotros. El mensaje debe ser para todos los entrerrianos. Por eso, más allá del paso del tiempo, no nos olvidemos de Fabián Tomasi.

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