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Destacan los beneficios de la práctica de yoga en escuelas entrerrianas

En ciudades como Federación y Nogoyá docentes comparten con los chicos esta disciplina, con resultados sumamente alentadores. MIRÁ EL VIDEO

Sábado 06 de Julio de 2019

María Celeste Rodríguez vive en Federación y es docente de la escuela Primaria Nº 1 Carlos Pellegrini. Hace 10 años que practica yoga y hace dos se recibió de profesora en esta disciplina. Convencida de sus beneficios, decidió implementarla en el aula desde el 2016, y asegura que los resultados son sorprendentes.

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Su proyecto se llama “Yoga en la escuela” y nació con el fin de promover la autonomía y la responsabilidad en la convivencia. Esto le valió para que el año pasado, junto a otros de sus pares de la provincia, fuera declarada maestra ilustre, recibiendo el premio Maestro Manuel Antequeda.

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“Cuando empecé a estudiar el profesorado hice algunas capacitaciones de yoga para niños y empecé a incorporar algunas técnicas en el aula. Después de un tiempo de experimentar con mis alumnos de 3° grado en ese entonces, empezamos a implementarlo con los demás chicos y fue realmente hermosa la experiencia, porque ningún niño se resistía y el entusiasmo fue contagioso”, contó a UNO.

La docente destacó que la capacidad de atención es lo primero que se advierte, y que la experiencia es transformadora para todos. “Creo que el mundo está necesitando un cambio urgente y por eso mi deseo es que todas las escuelas tengan la oportunidad de compartir esta disciplina”, expresó.

En este marco, aclaró: “Es un trabajo que primero tiene que transitar uno como docente, como adulto, porque de no se puede trasmitir algo que uno no tiene. Es primero un camino de reconocimiento a uno mismo y después compartir desde el amor todas las enseñanzas que esta disciplina tiene, porque no son solo las posturas y las canciones. Hay detrás una filosofía muy importante, y hay mucho que sostiene esta disciplina que se comparte desde el amor, que es la base del yoga. Se trata, a través de esta disciplina, de conocernos, aceptarnos como somos y alimentar siempre la parte positiva que tenemos”.

A su vez, resaltó: “El yoga para niños es puro juego, divertido, con canciones. A partir de un proyecto que iniciamos con yoga en los recreos, la directora vio que realmente daba resultados, y que los chicos se enganchaban. Las autoridades lo recibieron de manera excelente”.

Rodríguez también comentó que tras esta experiencia extendió el taller a una escuela Nina N° 68 Prefectura Naval Argentina, donde participan de las clases de yoga los chicos del segundo ciclo, es decir, de 4° a 6° grado. Y señaló que además de sus clases en Federación, conoce experiencias similares en una escuela Secundaria de La Criolla y en otros establecimientos en Concordia: “Esto recién comienza y se está expandiendo. El año pasado armé un programa para compartir la experiencia con otras escuelas, porque mi idea es que ningún chico de ninguna escuela se quede sin conocer esta disciplina. Hay lugares donde me han llamado y he ido, pero obviamente que yo sola no puedo, y la idea es que otras personas puedan sumarse, estudiar, capacitarse. Lo bueno es a partir del yoga en las escuelas es que las clases son distintas, porque uno enfoca desde otro lugar la enseñanza”, sostuvo.

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Luciana Ríos es de Nogoyá y fue otra de las docentes reconocidas el año pasado con el premio Maestro Manuel Antequeda, por su proyecto “Meditación: renovando nuestra escuela”, que propone técnicas de entrenamiento que permiten enfocar la atención, promoviendo el desarrollo personal.

Es profesora de Educación Física de la escuela Normal Superior Nº 4 Doctor Antonio Sagarna y en sus clases incorpora, además de la práctica de yoga otras actividades que permiten a los estudiantes potenciar sus habilidades, mejorar la gestión de sus emociones, y optimizar su atención, concentración e imaginación.

“Hace unos 10 años hice mi primer proyecto con yoga, con una directora que ahora está jubilada, que me permitió tener una experiencia personal con un 3° grado, pero solo una hora por semana. Se extendió un año y fue una experiencia hermosa. Luego no se pudo continuar, pero en mi hora de Educación Física al final de la clase seguí aplicando un poco de esta disciplina”, rememoró, y explicó a UNO: “A pesar de ser hiperactiva, a nivel personal a mí el yoga me permitió acceder a otra manera de conectarme con el cuerpo y conmigo misma a partir del autoconocimiento”.

La iniciativa de sumar la respiración consciente surgió hace unos cinco años, y el año pasado pudieron optimizarla luego de una capacitación que hicieron junto a la directora y otra docente con el reconocido médico Daniel López Rosetti: “La implementamos al inicio, cuando entramos a la escuela, o se puede practicar después de un recreo o cuando uno necesite; y sigo aplicando yoga en la hora de Educación Física. Pero además este año me planteé hacer un proyecto de educar niños conscientes, a partir de la atención plena, la meditación, el yoga, y la gimnasia cerebral, que también que es algo muy bueno y se puede hacer jugando”, sostuvo.

A esta propuesta la incorporaron por ahora en el primer ciclo, de 1° a 3° grado, una vez por semana. “Lo aplicamos con la maestra de grado y eso ha sido fabuloso, porque con 30 niños al ser dos es mucho más fácil. Trabajamos las emociones, hacemos yoga y al final vamos aplicando distintas técnicas de atención plena. Lo hacemos respirando, con un osito en la panza, o utilizando la esfera de Hoberman, o un reloj de arena. Vamos implementado cosas y probando qué sucede, contemplando el autoconocimiento más que nada, que es el primer paso y la primera habilidad que hay que desarrollar para aprender a gestionar las emociones”, afirmó con entusiasmo.

Sobre este punto, Ríos aseguró: “Todo esto tiene significado para ellos cuando uno les va explicando el por qué de lo que están haciendo, para que tomen conciencia. Es importante que puedan experimentar que cuando ellos respiran la mente se calma, que están más tranquilos. Todo esto se puede hacer porque hay un equipo directivo que cree en esto y en trabajar el equipo. Esta es la nueva educación y lo que viene”.

Toda esta experiencia no pasa desapercibida para los estudiantes, que valoran poder aprender de una manera innovadoras. Al respecto, Ríos destacó una vivencia en un curso en el que compartió estas técnicas y mejoraron su conducta: “Empezamos a hablar del respeto primero y de aprender a escucharnos, porque a veces todo esto tiene que ir acompañado con abordar los valores, que eso debe ser fundamental. Respiramos con música e hicimos un ejercicio de agradecimiento: de ver algo positivo y agradecerle algo a un compañero del aula. Fue muy valioso que puedan tener otra experiencia”.

“Si a personas les enseñamos a empoderarse desde niños, pienso que van a poder transformar sus realidades, que eso es importante”, reflexionó por último.

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