¿Quién no sueña con tener la tarjeta de crédito negra, la black card misteriosa que te abre todas las puertas? -o eso se ve en las películas-. Pero, para dejar de imaginar y comenzar a hacer realidad dicho deseo -al menos en parte- lo primero es solicitar una tarjeta de crédito.
¿Cómo solicitar una tarjeta de crédito?
Fuente: Freepik
Tal vez no podrás abrir puertas mágicas, pero sí logrará empezar a construir un historial crediticio. Ahora, ¿cómo solicitar la tarjeta de crédito? En esta nota te lo explicamos.
Mi fiel compañera, la tarjeta
La tarjeta de crédito es una gran herramienta financiera que permite a quien la posee gestionar sus pagos de forma más amplia que las tarjetas de débito. Con ella podés financiar tus compras y disponer de dinero por adelantado. Ojo, siempre dentro del límite de crédito concedido por la entidad, y considerando que vas a poder devolver la plata cuando llegue el momento.
Hoy en día podés sacar tarjeta de crédito de diversos tipos. E, incluso, podés pedir online tu tarjeta de crédito. ¡Así de fácil! Sin embargo, no hay que olvidarse que este plástico no deja de ser una forma de préstamo y que, para acceder a un beneficio así, tenés que cumplir con ciertos requisitos.
¿Qué necesito para solicitar mi tarjeta de crédito Visa?
Visa, MasterCard, American Express… No importa el tipo de tarjeta, los requisitos los pone la entidad financiera o bancaria. En reglas generales no es difícil obtener una, ya que es una buena herramienta para financiar los gastos del mes o compras que preferís pagar a largo o mediano plazo (sin tener que pedirle plata a tus papás o a tus suegros).
Estos son algunos requisitos que se suelen pedir:
- Ser mayor de edad (hay entidades que piden ser mayor de 21, pero en general, con ser mayor de 18 basta).
- Tener una cuenta en el banco o entidad financiera a la que le pedís la tarjeta.
- Tener ingresos que te permitan acceder a distintos tipos de tarjeta (ingreso bruto anual estimado para dar cuenta de que vas a poder pagar el resúmen).
- Tus datos personales: nombre y apellido, fecha de nacimiento, DNI y CUIL/CUIT.
- Contar con una antigüedad laboral determinada, según el tipo de empleo que tengas (relación de dependencia, monotributo, autónomo).
- Una factura de servicio (luz, gas o agua) a tu nombre, para verificar el domicilio.
- El último recibo de sueldo si sos trabajador en relación de dependencia.
- Si sos trabajador autónomo o monotributista, tenés que presentar:
- Declaración jurada de los impuestos a las ganancias.
- Comprobante de pago.
- Constancia de inscripción en DGI/AFIP.
- Si sos jubilado o pensionado, tenés que presentar el último resumen de haberes jubilatorios y el recibo del cobro.
- Y, por supuesto, firma y fecha del contrato. O firma digital.
Contar con un recibo de sueldo o un justificativo de ingresos puede ser lo más difícil, según el momento de tu vida en el que estés. Sin embargo, es necesario que la entidad bancaria o financiera te otorgue la tarjeta e, incluso, te asigne un límite crediticio. No pueden arriesgar a prestarte plata sin saber que vas a ser capaz de devolverla.
Entonces, volviendo al tema que nos trajo…
¿Cómo pedir una tarjeta de crédito?
Habitualmente, el trámite se hacía de manera presencial en alguna de las sucursales del banco o financiera. Allí, te hacían llevar mil papeles y firmar otros mil documentos más; hoy por hoy, el escenario cambió, así como los actores en él. Gracias a la transformación digital, podés pedir de forma online tu tarjeta de crédito, desde cualquier lugar y en cualquier momento.
Sólo tenés que ingresar a la web o a la app de tu entidad bancaria o financiera (recordá que ya debés tener una cuenta abierta), e iniciar el trámite de solicitud. Estas plataformas suelen ser muy intuitivas: si seguís los pasos indicados, no vas a tardar en completar la información que te piden, cargar la documentación solicitada y terminar el trámite.
¿Y después? Queda esperar a que te aprueben la solicitud y te envíen el plástico a tu casa para que puedas comenzar a usar tu tarjeta de crédito. Fácil, ¿no?















