"Ser pobre es acostarte a dormir y soñar que comés. Yo me di cuneta de que era pobre en la escuela. Mis compañeros me invitaban a la casa y me daba cuenta que comían a la mañana y a la noche. Nosotros nos acostábamos antes de que nos agarrara el hambre de la cena".
"Dejé la escuela a los 13 años con mucho dolor". Sobre cómo era el lugar en el que vivió, Mayra contó: "Cuando era chica, no teníamos baño. Ahora tengo la suerte de tenerlo. Y cuando le decía eso a un compañero de colegio, no entendía. Yo vivía en un terreno sobre un gasoducto, en un rancho. Afuera tenía dos chapas con un inodoro, pero en invierno el baño de afuera quedaba muy lejos. De noche daba mucho miedo".
>>> "Mi madre sufrió violencia de género con tal de que nosotros comiéramos"













