Skateboarding
Viernes 27 de Abril de 2018

Una mirada intergeneracional del skate en Paraná

Rodo Pusula, Seba Gaitán y Simón Juárez compartieron la sesión de fotos propuesta por el reporte gráfico de UNO Juan Ignacio Pereira.

Como dice la banda de hardcore melódico Eterna Inocencia en su canción Quince Años: "¡Tres generaciones a patear !" Rodo Pusula tiene 42 años, Sebastián Gaitán 26 y Simón Juárez 13. Tan de moda en estos tiempos de segmentación se unieron representantes de las generaciones: X, Y y Z para realizar la sesión de fotos que nació en la mente del reportero gráfico de UNO Juan Ignacio Pereira.


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Rodo picando un ollie en calle Corrientes. Foto <b>UNO</b> Juan Ignacio Pereira.
Rodo picando un ollie en calle Corrientes. Foto UNO Juan Ignacio Pereira.



Con el título de Analista de Sistemas bajo el brazo, Rodo está al frente de la escuelita de skate que todos los sábados funciona en el skatepark público de Paraná. Luego de la sesión salió rápido rumbo a la costanera baja porque estaba preparando el espectáculo Circo Activo en donde actúa junto a Micaela Emili, Nahuel Valiente, Rulo Pisani, Emanuel Alassia y Julieta Zalazar. El profe de la escuelita logró unir el skate con el Palo Chino una disciplina que aprendió con Nahuel hoy su socio en las alturas.


Habita desde hace un par de años en un barrio de Bajada Grande y hace 26 años que practica pruebas arriba de una tabla. Con toda su experiencia remarca que hoy el skate en Entre Ríos está "abandonado" por la falta de apoyo tanto de los estados como de los inversores privados. En cambio destaca que, en la mayoría de las provincias argentinas, se vive un pleno auge. "En Entre Ríos el crecimiento es muy lento por todos los problemas que ya conocemos", explicó consultado por UNO.


El sábado 28 de abril colaboró para que dos espacios de la ciudad cobren vida. Por la mañana llevó adelante la escuelita de skate desde las 9.30 hasta las 11 en donde los niños se divierten junto con padres, tíos, abuelos y hermanos. Por la tarde compartió el escenario con tremendos artistas circenses de la región en las funciones de Circo Activo, frente a la escuela de aerobismo, que realizaron con entrada libre y salida a la gorra durante todo el fin de semana largo.


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Seba Gaitán forma parte de la Masa Crítica Paraná.  Foto <b>UNO</b> Juan Ignacio Pereira.
Seba Gaitán forma parte de la Masa Crítica Paraná. Foto UNO Juan Ignacio Pereira.



Seba Gaitán avisó que llegaba tarde a la pateada porque salía muy justo del trabajo. Pasó por casa buscó la tabla, se subió a la bici y pedaleó hasta la esquina de Corrientes y La Paz. Seba es un militante del ciclismo urbano y forma parte de la Masa Crítica Paraná que sale a pedalear el tercer domingo del mes y las noches de luna llena.


Este año es especial porque está terminando el proyecto final que le permitirá finalizar Ingeniería en Sistemas de Información. Con los tiempos apretados, cada vez que quiere patinar, tiene que recorrer los cinco kilómetros que separan su hogar del skatepark en el parque Urquiza "¿Por qué conformarnos con lo que hay? Merecemos como todas las capitales del mundo tener plazas de skate o playones deportivos en donde poder patinar", explicó a UNO sentado en un banco de la plaza 1° de Mayo en el centro paranaense.


Más allá del auge mundial del skateboarding en el planeta y la proliferación de skateshop que venden las líneas SB de las multinacionales deportivas, en Paraná, observa un fuerte rechazo hacia los skaters.


La verdad que en las calles de la ciudad se vive una guerra entre conductores de vehículos motorizados contra todo lo que se le cruce por delante. La marca de estos tiempos son los accidentes de tránsito que se generan por horas.

Con la sonrisa siempre predispuesta, Seba acepta con orgullo ser parte de la Berduc Park Crew un grupo con el que comparte una fuerte amistad y que surgió en el playón del parque escolar.


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Simón y un flip a la siesta.  Foto <b>UNO</b> Juan Ignacio Pereira.
Simón y un flip a la siesta. Foto UNO Juan Ignacio Pereira.


Simón Juárez tiene 13 años, cursa tercer año de la escuela Justo José de Urquiza y vive el skate de una manera muy especial. Cualquier piso liso es propicio para tirar una prueba hasta bajarla. Le pide tanto a la tabla que el tail y el nose están cada vez más chicos. "El 15 de mayo es mi cumpleaños y lo único que pido es una tabla nueva", cuenta convencido de su estrategia porque va calculando las fechas especiales: Día del Niño, Navidad, alguna materia para festejar. Todo por tener siempre una tabla buena que hoy nueva con trucks y ruedas vale unos 3.000 pesos.


Otra de las estrategias es estar atento en las plazas o en los skateparks por si alguien vende alguna tabla usada y así tirar unos meses más. Como cualquier deporte, en el skateboarding cuando progresás, todo se gasta más rápido: zapatillas, indumentaria, tablas y accesorios.


Hace un tiempo subió una animación que él realizó en la computadora de sus padres demostrando que tiene cierta inclinación a trabajar las imágenes pero todavía no está muy decidido.


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#skate #kikflip #eslaprimeravezquehagoelefectonojodan

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Sabe compartir sesiones con Josué, que vive a media cuadra de su casa en el barrio Paraná V y Damián un pibito de la cortada que pasa al costado de la Bajada de los Vascos.


Como muchos sueña con una plaza de skate más cerca de su casa para evitar tener que cruzarse la ciudad aunque es consciente que la idea en estos tiempo es bastante inviable. Lo bueno es que, como sus amigos, tiene unos 30 años por delante para seguir patinando.


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