El ministro de Desregulación y Transformación, Federico Sturzenneger recalcó su agenda legislativa con la Ley Hojarasca que busca derogar leyes obsoletas que, según sus palabras, "representan riesgos a la libertad económica, trabas, o son simplemente obsoletas" que "obligan a trámites imposibles, o promueven la contaminación". En este punto mencionó entre esa normas a la Ley de Colombofilia y su intención de derogarla.
Palomas mensajeras, cómo es la actividad que quiere desregular Sturzenegger
Paraná cuenta con una asociación que nuclea la actividad de las palomas mensajeras. Sus integrantes consideran que el ministro está desinformado
Por Valeria Girard
“Argentina está un poco sobrecargada de normas y regulaciones y el presidente me ha pedido que avancemos en sacarle el pie de encima a la actividad productiva, es una de las maneras más eficaces de promover la actividad económica, el empleo y el crecimiento”. Con esas palabras el ex presidente del Banco Central que ya estuvo con los gobiernos de De La Rúa y Macri, presentó su nueva incursión en el Estado.
Luego se siguió explayando en las redes sociales: “Nuestra agenda legislativa se retomará con la ley hojarasca(s): leyes obsoletas que representan riesgos a la libertad económica, trabas, o son simplemente obsoletas (como las que regulan las carreras de palomas, obligan a trámites imposibles, o promueven la contaminación)”.
Una actividad deportiva que no recibe subsidios
Paraná cuenta con una asociación que nuclea a los amantes de este deporte desde 1943 y está ubicada en calles Coronel Palavecino y Coronel Almada. Daniel Olivo es presidente de la asociación en Paraná y en diálogo con UNO no sólo habló de las actividades previstas, también reflexionó sobre las sorpresivas declaraciones hechas por el ministro Federico Sturzennegger, quien a cuento de nada quiso dar ejemplos de normas “obsoletas” que él se va a proponer eliminar, entre ellas las carreras de palomas. “Con todo el respeto que se merece el funcionario, creo que está desinformado. El presidente de la Federación Colombófila Argentina, Osvaldo Dagnino, solicitará una reunión con el secretario de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación, Daniel Scioli, para que él le trasmita a Sturzennegger las aclaraciones del caso. Es una actividad amateur, nosotros no recibimos ningún tipo de subsidio por parte de Nación, ni de nadie. Nosotros no molestamos ni dependemos de nadie. Somos reconocidos por el Comité Olímpico Argentino. Básicamente la ley a la que hace referencia otorga un marco legal para que podamos transportar las palomas sin problemas y para que los cazadores furtivos no les tiren”, especificó el consultado.
La actividad con palomas mensajeras alcanzó su carácter deportivo en 2015 a través de una ley que votó el Congreso de la Nación y la que ni siquiera demanda fondos o subsidios del Estado. Tampoco se trata de algo inexistente: al menos 5000 personas la practican en todo el país. Y una vez por mes hacen competencias en las que puede haber más de 30.000 ejemplares.
Torneo de la Amistad
Colombófilos de Paraná serán los encargados de organizar para el próximo 17 de agosto una carrera denominada de la Amistad, de la que participarán palomas mensajeras de todo el país. Mientras tanto invitan a instituciones educativas a concurrir los días sábados por la mañana para presenciar los encanastamientos. La actividad no cesa y la asociación paranaense crece en número, sin que les hagan mella los dichos del ministro de Desregulación y Transformación, Federico Sturzenneger, quien anunció que buscará derogar la Ley de Colombofilia.
Una pasión y también un arte
La colombofilia nació en Bélgica y Holanda hace muchísimos años y en Argentina comenzó a practicarse el deporte en 1886. Las palomas mensajeras fueron en algún momento lo que vendría a ser Internet de la época, mucho antes de que existiera la telegrafía sin hilos o el teléfono, cuando nadie podía imaginar que nos comunicaríamos instantáneamente por WhatsApp.
La colombofilia es un deporte, una pasión y también un arte. De mayo a noviembre los colombófilos pasan buena parte del sábado o domingo mirando el cielo, aguardando la llegada de sus palomas mensajeras.
Para la mayoría de la gente, esto pasa inadvertido porque es un momento muy personal, pero es de una gran emoción para estos fanáticos. Son unos segundos los que transcurren desde que aparece la voladora en el cielo hasta que finalmente entra en el palomar para efectuar la marcada. Son apenas segundos que se viven a pleno y para lo cual el colombófilo viene trabajando desde el nacimiento mismo del pichón.
En Paraná hay 25 colombófilos. Tres se sumaron en 2023 y este año dos más. En Entre Ríos son 100 distribuidos en Crespo, Villa del Rosario, Chajarí, Nogoyá, Crespo y Concepción del Uruguay.
Daniel tiene su palomar en calle Lebenshon al final, en el predio de su casa. "En estos momentos ya se están entrenando para Santa Rosa. Este fin de semana se van a Carlos Tejedor. En mi casa hay hoy 70 voladoras y 40 reproductoras", relató el entrevistado.
"Para nosotros la colombofilia es algo que nos da felicidad. No recuperamos nada de dinero, si sacamos cuentas probablemente perdemos, pero realmente nos apasiona. Vamos en crecimiento, tanto a nivel local como nacional y la mayoría de los veces los premios que recibimos son copas, no dinero en efectivo", explicó.
También detalló que las mensajeras tienen diferente genética que las que podemos ver en las plazas y campos. “A esas palomas si las largas en cualquier lugar no pueden volver. La diferencia está en la genética. Las mensajeras son una conjunción de tres razas que había en Bélgica: una era liviana, la otra aportó la fortaleza, otra que regresaba de lejos y se logró el mayor rendimiento concentrado en una sola ave”, dijo.
Cuando está cerca de su hogar se guía por la vista. Pero si lo sueltan a más de 1.000 kilómetros de su casa, donde llegó en jaula cerrada junto a otros miles, entran en juego factores como los campos magnéticos y longitudes de onda que le sitúan en el rumbo de navegación correcto, misterio no revelado.
Las dificultades meteorológicas y la orografía suponen obstáculos que le impiden volar en línea recta y que sortea. Las rapaces y el hombre son sus depredadores en el viaje. Otras características son la rapidez de vuelo y la resistencia a la fatiga que le permite recorrer distancias de 700 a 1.000 kilómetros en un día.
La mayor incógnita es la orientación: “Se estima que es por una triangulación de causas: por el sol, la curvatura de la tierra y los campos magnéticos. El sol ayuda mucho, pero en días nublados la paloma llega igual. Es la incógnita mayor, pero la verdad si se resuelve pueden empezar a competir los grandes monopolios y te abarcan todo. Hoy puede ganar una carrera el millonario que tiene 2.000 palomas y o un palomar que tiene cinco palomitas. Esto tan diverso es lo que lo hace tan lindo”, expresó el colombófilo-
















