Hoy por hoy
Sábado 14 de Octubre de 2017

Se va apagando la campaña

La fiesta de disfraces, el Patronato-Boca, la Peregrinación de los Pueblos y todos los otros eventos previstos para este fin de semana largo contribuyen a relegar de la agenda mediática, y posiblemente también de la agenda real, lo relacionado a la campaña electoral. Parece una situación casual, no querida, especialmente porque nada garantiza que de haber sido este un fin de semana desprovisto de actividades la discusión electoral hubiera tenido más volumen.
Resulta arriesgado incluso suponer que no de haberse realizado las elecciones primarias de agosto (que le dieron una dosis de previsibilidad significativa a las generales del domingo 22), el interés ciudadano hubiera sido mayor que el actual. No, ni siquiera parece que toda la culpa sea de las PASO, cuya existencia -dicho sea de paso,¡cuac!- es cada vez más complicado explicar.
Los ejes de campaña de las dos fuerzas principales en la provincia casi no se tocan. Mientras los candidatos de Cambiemos adhieren al esquema nacional y timbrean sosteniendo que lo que se somete a consideración de los vecinos es la gestión de Mauricio Macri, los justicialistas hacen foco en las inequidades de distribución de recursos que se dan en la relación con la Nación prometiendo defender los intereses de los habitantes de estas tierras. Unos nacionalizan, los otros provincializan.
En el interior de Cambiemos esperan ganar por una mayor diferencia que la proyectada por las PASO, y hasta se entusiasman con quedarse con cuatro de las cinco bancas en juego en la Cámara de Diputados. En el peronismo hay varios que se conformarían con perder por un poco menos que en agosto. En público los primeros se muestran prudentes; y los segundos, entusiasmados. Desde hoy está prohibido publicar encuestas, pero ni siquiera esa maniobra -basada en la idea de que la difusión de un sondeo puede influir en la voluntad del elector- se ha intentado por estos días en la provincia.
Tal vez si en algo coinciden ambas fuerzas es en restarle importancia al resultado del 22 visto como un elemento determinante de lo que ocurrirá con vistas a las elecciones de 2019, una perspectiva que al ciudadano de a pie tampoco conmueve demasiado.
Una situación, la que se configura, difícil de explicar porque tampoco se vislumbra un redireccionamiento de las preferencias electorales a terceras fuerzas o alguna conducta novedosa por parte del electorado entrerriano.
En otro momento los argumentos electorales hubieran encendido pasiones, hoy no. Argumentar el descreimiento puede ser una salida sencilla; ya que no es que falte información ni algo por el estilo. Las campañas fueron cambiando del 83 a esta parte, es cierto, como todas las cosas. La comunicación electoral es hoy un tema de profesionales del marketing más que de la militancia, pero no se parece afectar de modo determinante el fondo de la cuestión.
Es más, puede afirmarse que en general se sabe que los diputados nacionales tienen cosas importantes por decidir, y más todavía en los próximos meses si se piensa por ejemplo en el inminente tratamiento de una reforma laboral y de una profunda reforma impositiva.
En fin, sin que casi nadie la extrañe, tras este fin de semana largo, se retomará una de las campañas más apagadas de la historia reciente, y en ese momento, solo quedarán tres días.

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