Pueblos Originarios
Domingo 21 de Enero de 2018

Mapuches, caídos de la agenda

Hace un tiempo que los grandes medios nacionales no se dedican a la amenaza mapuche con la que nos quitaban el sueño hace algunas semanas. Los editorialistas de los medios porteños parecen adormecidos ante el grave peligro que acecha desde el sur. Hasta podría pensarse que han comenzado a dejar solo al presidente Mauricio Macri, quien en un acto de enorme valentía decidió pasar tres semanas de vacaciones junto a sus seres queridos en el sitio más peligroso de la Argentina, al ladito nomás de la toldería.

Tal vez en el afán de ver casualidades donde no las hay, uno podría pensar que por la presencia del Papa Francisco en la zona, dándole a temas como la ecología o el indigenismo un lugar preponderante en su agenda; apoyando las reivindicaciones de los mapuches en Chile o abrazando en su planteo a los nativos de la Amazonia; les ha quedado poco margen para seguir inflando el peligro aborigen y, por eso, se han llamado a silencio unos días.

De no haber asumido esta actitud silenciosa, el riesgo es mayor. En Perú, Francisco sostuvo: "Los pueblos originarios amazónicos nunca han estado tan amenazados como ahora. La Amazonia es tierra disputada desde varios frentes: por una parte, el neoextractivismo y la fuerte presión por grandes intereses económicos que dirigen su avidez sobre petróleo, gas, madera, oro, monocultivos agroindustriales". No hay que ser muy despierto para imaginarse que a cualquiera se le podría ocurrir preguntar qué intereses también se oponen al reclamo de los mapuches en la Patagonia. O incluso el por qué de la presencia de varios miles de soldados extranjeros en la zona, hecho de por sí llamativo, y más aún al quedar en evidencia con la desaparición del submarino argentino las maniobras militares presuntamente secretas en la zona.

Claro que tampoco es sencillo mantener en la agenda el tema mapuche, si lo tuvieron a Macri a tiro de gomera tres semanas y ni se le arrimaron. Y ahora, cuando se quemaron los templos católicos en Chile, presuntamente por la disconformidad de los mapuches con la presencia del Papa, estos indios haraganes de este lado de la cordillera no fueron capaces siquiera de hacer una volanteada. Así es difícil sostener la teoría de la ministra Patricia Bullrich.

Dicho sea de paso, para los que andan pidiendo que lo echen a Jorge Triaca por maltratar a su doméstica; hay que señalar que Bullrich sigue en su ministerio y carga con el fusilamiento de Rafael Nahuel en Villa Mascardi, al margen del caso Maldonado.

Pero bueno, por ahora se archivó el peligro mapuche hasta una mejor oportunidad. A los fines de esta mirada mediática, que no pretende ser más que eso, vale señalar algún dato que si bien no es nuevo, no tuvo mucha difusión. Hubo un informe del Ministerio de Seguridad (de Bullrich) realizado en forma conjunta con las carteras de Gobierno y fuerzas de seguridad provinciales de las provincias de Chubut, Río Negro y Neuquén donde se puso el foco en la relación que existiría entre la RAM (Resistencia Ancestral Mapuche) y la Coordinadora Arauco Malleco que funciona en Chile. Según ese informe, la Coordinadora es la organización madre de la RAM, y se indicó que la Justicia chilena le ha imputado delitos con armas de fuego y terrorismo.

El informe sostiene que en Argentina se está frente "a un grupo de individuos organizados que recurre a la violencia extrema para alcanzar sus objetivos", aunque entre los cuatro Estados (Nación y tres provincias) no aportaron más de diez nombres de los supuestos integrantes. Uno de ellos es el conocido Facundo Jones Huala, que está preso y reconoció su participación. En otros casos, resulta dudosa.

"Forman parte de una organización de carácter ilícito que intenta solaparse en la reivindicación legítima de los pueblos originarios", concede luego el texto. Si todavía no lograron solaparse, habría que pensar que su peligrosidad es relativa. Eso sí, la reivindicación es "legítima".

Comentarios