Secciones
Miradas

Los panqueques y las convicciones

"...Jugando al mejor postor, se hace política, pero de la peor manera..."

Jueves 06 de Junio de 2019

La Argentina pasa por un pésimo proceso, desde todo punto de vista. En lo institucional somos un país que no logró que un presidente le entregara el bastón de mando a otro. En lo económico sufriendo permanentes ajustes, devaluaciones y golpes al bolsillo que obviamente afectan directamente a la clase media, y ni que hablar de los pobres.

Pero también hay un elemento que preocupante: la dirigencia que supimos concebir. Uno viene de una generación donde existían propuestas, convicciones y visiones de país. Hoy nos encontramos con “genios” que se comen la cancha con eslóganes vacíos de contenidos y que a la larga demuestran el grado de incapacidad para conducir un país, una provincia o una ciudad.

El mejor ejemplo de todo esto es una parte de la dirigencia del PRO, empezando por el propio presidente Mauricio Macri. Poco afecto al trabajo, pero sí a tomar descansos pronunciados, demostró en la práctica ser un verdadero chanta. El problema que tienen sus seguidores, es que por su terquedad no les queda otra que levantarlo para una hipotética reelección. Es obvio que en ese espacio hay dirigentes que podrían tener otra visión a la hora de gobernar.

Lamentablemente la oferta electoral es la misma, por lo que es poco probable que este presente cambie, si llegara a ganar Macri. Cambiemos en una verdadera bolsa de gatos. Y no porque se están reproduciendo, como les gusta decir a los peronistas, sino porque son heterogéneos y pragmáticos y porque no tienen coincidencias. El radicalismo se encuentra perdido entre el olvido y el miedo a romper. El ARI de Elisa Carrió atomizado y a punto de desaparecer.

Es tan dinámica y cambiante la realidad que en el Gobierno conviven personas que se han dicho de todo. Carrió trató de traficante a Macri, y de modo indirecto lo cuestionó por tener amigos como Daniel Angelici, que es su operador en el Poder Judicial.

Sin embargo cuando vemos la vereda de enfrente, no es mejor el panorama. Alberto Fernández durante años, luego de que lo echaran del gobierno del kirchnerismo, acusó a Cristina de ser soberbia, de no haber atacado a la corrupción o de errar el camino de la política económica y financiera. Hoy es la persona que encabeza la lista del kirchnerismo. ¿Y las acusaciones, los cuestionamientos?, dónde quedaron.

Sergio Massa denunció que el gobierno de Cristina Kirchner lo siguió y le preparó varios incidentes, el más grave el relacionado con el ingreso de un miembro de una fuerza de seguridad a su casa. Massa, que también fue expulsado del kirchnerismo, los enfrentó y esto posibilitó, según él mismo dijo que “se perpetuaran en el poder”.

Victoria Donda, Fernando Pino Solanas, pestes dijeron de Cristina Kirchner. Abiertamente hablaron de la corrupción enquistada en las dos gestiones de la actual senadora nacional. Hoy forman parte del proyecto.

Si seguimos recordando, ahora Hugo Moyano defiende a Cristina y sale a pedir el voto para la expresidenta que él atacó y le paró el país.

¿Cómo puede ser posible que ahora todos los que se pelearon en el pasado, que los denunciaron en la Justicia por hechos delictivos como la corrupción, pongan cara de buenitos y digan todo pasó, sigamos adelante?

Recalculemos, juntémonos ¿por qué? Para tratar de defender al pueblo, a la clase trabajadora, a los pobres. Miremos el pasado y observemos que cuando estuvieron en el poder nada de eso pasó.

Entre la confusión de estos días, ahora parece ser que Massa, por ejemplo, podría ir junto con María Eugenia Vidal, y al mismo tiempo con el kirchnerismo.

Jugando al mejor postor, se hace política, pero de la peor manera. Lo mismo se busca hacer en Cambiemos, con Miguel Pichetto o Juan Manuel Urtubey.

La verdad es que con este panorama de dirigentes panqueques, tanto en Cambiemos como en el peronismo y el kirchnerismo, es poco probable que la Argentina salga adelante.

Hay palabras que muchas de estas personas seguro no conocen o no ponen en práctica: coherencia, honestidad, convicciones, lealtad y honorabilidad.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});