Miradas
Lunes 25 de Junio de 2018

Lo que importa cambiar

Dante Panzeri, nacido en Córdoba un 5 de noviembre de 1921 y fallecido en Buenos Aires el 14 de abril de 1978, marcó un antes y un después dentro del periodismo deportivo. Entre sus muchos logros, llegó a ser director de la revista El Gráfico. "El fútbol es lo más importante, dentro de lo menos importante", fue una de las tantas frases célebres de su autoría. En la misma refleja la pasión con que se vive el balompié en la Argentina y también deja entrever que hay otras cuestiones que superan en importancia al fútbol, que muchas veces quedan, lamentablemente, relegadas a un segundo o tercer plano.
Cada cuatro años, con la disputa de cada Mundial, se dejan de lado los favoritismos individuales para encolumnarse detrás de la Selección Argentina. Lo demás parece no importarle a nadie, o a muy pocos. La unión ayuda a crecer, pero hay otras cuestiones por considerar y solucionar para un bienestar generalizado.
Hoy, y siguiendo con el fútbol, hay que entender que no somos los mejores. Somos un equipo mediocre que tiene a uno de varios de los mejores jugadores del mundo. Estamos lejos de ser un equipo primero y después de jugar bien. Todo lo que se ha hecho mal en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) se termina padeciendo en las competencias internacionales. Además obviamente la falta de proyectos a largo plazo. Son todos trabajos a corto plazo que lo único que consiguen es quemar técnicos y jugadores.
Comprendamos que estamos en un país que se encamina a legalizar el aborto, cuando antes en la conquista del mundial de México 86 legitimamos la trampa con la Mano de Dios.
Seamos realistas y entendamos que en Rusia somos famosos por cómo insultamos a la mujer, niña y adolescente dando muestras de falta de educación. Además de las destrezas de jugadores nacidos en el país, en el mundo somos conocidos por la corrupción de nuestros gobernantes –los que estuvieron, los que están–. Por creernos demasiado vivos, nada cívicos y ventajeros.
Abramos los ojos y veamos que nuestra Argentina está signada por la violencia, el agravio, el fanatismo y la intolerancia. Pensemos y comprenderemos que de emergente, solo tenemos nuestra inflación. Recapacitemos y veamos lo malo de que acá vale más el dinero y la apariencia que el corazón y la conciencia.
Necesitamos algo más para interpretar que somos un país subdesarrollado. Cuando entendamos que la humildad no es precisamente una cualidad que nos caracteriza. Cuando entendamos lo que verdaderamente y en esencia somos podremos comprender que hoy un par de muchachos normales han perdido un partido de fútbol. Pero que en otros ámbitos y sentidos estamos lejos de ser los "mejores del mundo".
El fútbol es solo un juego; que tenemos problemas muchísimos más graves que quedar afuera de un Mundial –ojalá que no–. Maduremos como sociedad y arranquemos de una vez por todas a trabajar individual y colectivamente para cambiar eso que no está bueno: eso que "hoy somos".

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