Hoy por hoy
Lunes 22 de Enero de 2018

La necesidad de identificarse

El viernes se reinicia la actividad de la Superliga y con ello volverá a los primeros planos esa pasión que genera el fútbol grande de la Argentina. Dentro del selecto grupo de 28 equipos está Patronato, el representante de la capital entrerriana.
La institución fundada hace casi 104 años por el presbítero Bartolomé Grella en su tercera participación consecutiva en la elite del balompié nacional se fija como objetivo primordial sostenerse y afianzarse en la categoría; si hay un premio extra y que por ahora no figura en los planes: bienvenido sea.
Más allá de que sean los jugadores quienes se calcen la vestimenta del Patrón y sean los responsables del destino Santo en la competencia post Mundial de Rusia 2018, el elenco que tiene como orientador desde del banco de suplentes a Juan Pablo Pumpido, necesitará de todo y todos para seguir siendo de Primera A.
El todos incluye a varios actores más allá de los futbolistas. Dentro de esa palabra de cinco letras se involucra a los dirigentes que no deben limitarse a complacer las necesidades básicas del plantel y atender los distintos frentes para evitar sorpresas.
Con muchos años de fútbol, los directivos deben conocer mejor que nadie que hay cuestiones que se dirimen fuera de la cancha y es ahí donde también deben jugar su partido.
Y alguien que hasta el momento cumplió un rol de reparto, salvo rara excepción (léase sexta fecha ante Boca Juniors) y humildemente considero que debe asumir un papel con mayor protagonismo es el hincha y no solamente el de Patronato: el hincha del fútbol de la ciudad.
El paso de Rubén Forestello como director técnico de Patringa no sé si dejó mucho desde lo estrictamente futbolístico o al menos este no es el espacio, ni el momento, para discutirlo. En particular, en una de las varias entrevistas que le efectué me quedó grabada una frase: "Ver fútbol de Primera División es como ir a un a función en el teatro Colón", afirmó el Yagui.
Lamentablemente el futbolero paranaense no lo entiende así y repetitivamente le da la espalda a un equipo que pone al fútbol en el lugar que parecía inalcanzable y que hoy dejó ser un sueño, es una feliz realidad.
Es cierto que en el fútbol argentino, y por distintas razones a las que el Negro no puede escapar, hay un notorio vaciamiento de canchas. Pero entiendo que en el simpatizante paranaense hay una falta de identificación notoria que va más allá de la no concurrencia a la Comarca Santa.
Hoy ya no me sorprende que en distintos ambientes del fútbol de la Ciudad Paisaje, como ligas independientes o certámenes de fútbol infantil, me pregunten: "¿Como salió Patronato?". Cuando aun no cumplió con el compromiso que el fixture le impone. "¿Con quien juega Patronato?". Otra de las preguntas a las que no le encuentro explicación.
Atención con el mensaje redactado en este espacio, no quiero incitar a que todos se transformen en hinchas de Patronato; nada que se le parezca. Soy de los que cree que el que nació de River, de Boca, Racing, San Lorenzo o cualquier equipo (Sportivo Urquiza, Atlético Paraná, Peñarol, Universitario para mencionar lo autóctono) se llevará consigo la misma pasión con la que se cobijó durante todo su vida. Puede sonar exagerado pero pienso que el amor hacia una camiseta es similar al que se siente por un hijo: no se traiciona. A aquel que lo haya efectuado, lo respeto, pero le sugiero seriamente que consulte con un profesional si no padece una crisis de personalidad.
Sé que hay otras necesidades primarias por satisfacer antes que el fútbol, que por una cuestión de ingresos no es para todos. Pero a la vez veo la necesidad de ir creando conciencia de lo conveniente de compenetrase con la campaña de un Patronato que levanta la bandera del fútbol de la ciudad haciéndola flamear a la par de los que estuvieron siempre y de otros que, como Patronato, buscan afirmarse y piden que se identifiquen con ellos y los acompañen.

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